martes, febrero 3, 2026

Naturalmente, aquí vamos 2026  

Para iniciar el 2026, revisemos 10 temas respecto a los altibajos ambientales de este último año y lo que nos motiva y compromete a seguir, naturalmente, con entusiasmo, compromiso y creatividad.

Por: Anamaría Varea

El 2026 inició convulsionado, tanto a escala nacional como internacional. Sin duda, vivir en estos tiempos exige temple y agallas. Estamos inmersos en una crisis planetaria que no da tregua. El colapso ecológico, con sus manifestaciones de cambio climático, pérdida de biodiversidad, contaminación de ríos y mares y otros problemas geopolíticos, sociales y económicos están al orden del día. A esto, en Ecuador se suman la inseguridad, las violencias, los impactos socioecológicos por la minería legal e ilegal y otros extractivismos.

El bombardeo de noticias escalofriantes es aterrador, la avalancha de leyes urgentes que se dio en el 2025, mañosas e irresponsables y una marcada insensibilidad, completan el panorama. Mientras quienes nos gobiernan se empeñan en que la vida solo huela a miedo, a terror y a peligro, como telón de fondo de su accionar.

Para iniciar el 2026, revisemos 10 temas respecto a los  altibajos de este último año y lo que nos motiva y compromete a seguir, naturalmente, con entusiasmo, compromiso y creatividad.

I. Derrame de Petróleo en Esmeraldas

Este desastre ambiental ocurrió el13 de marzo de 2025, fue el peor desastre petrolero del año en Ecuador y uno de los más graves de la última década. Un deslizamiento de tierra rompió el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) en Quinindé, Esmeraldas y 25.116 barriles de petróleo contaminaron el estuario del río Caple, los ríos Viche y Esmeraldas y llegó hasta zonas costeras.

El derrame afectó más de 80 km de ríos y manglares, incluyendo el Refugio de Vida Silvestre Manglares Estuario Río Esmeraldas. Más de 300.000 personas quedaron sin agua potable por la contaminación de los sistemas de abastecimiento. UNICEF reportó 113.000 personas directamente afectadas, incluyendo 44.000 niños y adolescentes. Se registró el aumento de enfermedades respiratorias y gastrointestinales, especialmente en niños, mujeres embarazadas y adultos mayores.

Naturalmente
Manchas de petróleo tiñen de negro los ríos de Esmeraldas. Foto: Ministerio de Energía y Minas

Entre los impactos socioambientales más importantes están: contaminación de ríos, estuarios, manglares y playas como Las Palmas, Camarones y Las Piedras; la afectación a la flora y la fauna nativa del ecosistema de manglar y la pérdida de medios de vida: pesca, agricultura y turismo. El derrame no está resuelto, aunque la contención y el abastecimiento de agua han avanzado, la remediación ambiental es lenta, los impactos en salud y medios de vida continúan y la recuperación de los ecosistemas podría tomar años.

II. S.O.S en las Áreas Protegidas

La Ley Orgánica para el Fortalecimiento de Áreas Protegidas está enmarcada en el conflicto armado interno que decretó Noboa a inicios de 2024 y reconoce que las áreas protegidas se han vuelto espacios vulnerables. Con esta ley, aprobada el 10 de julio del 2025, bajo el discurso de “fortalecimiento”, se podrían introducir mecanismos que debiliten la gestión pública, afecten derechos colectivos y abran espacios a intereses privados o de seguridad que no priorizan la conservación.

Estas áreas son vitales por los servicios ambientales que ofrecen: protegen el agua que tomamos, el aire que respiramos, el suelo en el que crecen los alimentos que nos nutren y resguardan parte del patrimonio cultural y natural. Muchas áreas protegidas han sido declaradas en territorios de pueblos indígenas, sin ser consultados. Es importante considerar que, sin estas áreas, probablemente, el desequilibrio ambiental sería mayor y la vida en el planeta podría ser inS.O.Stenible.

III. Fusión de los ministerios de Ambiente y Energía

Ell 14 de agosto de 2025 se aprobó la fusión de los ministerios de Ambiente y Energía, que reduce la autonomía ambiental, concentra poder en el sector energético y aumenta los riesgos para la protección de ecosistemas y territorios. Esta fusión representa un retroceso en la conservación y manejo de la biodiversidad, en preservación del ambiente y en la búsqueda de respuestas a los efectos de la crisis climática. La propuesta dificulta el cumplimiento de los compromisos socioambientales a nivel nacional e internacional.

El objetivo del MAATE era la conservación de la Naturaleza y el del MEM era la extracción de los recursos energéticos y minerales, por lo que está claro que con esta fusión hay un conflicto de intereses La institución reguladora de los sectores extractivos (MEM) termina por regir sobre el ambiente (MAATE). La fusión pone en riesgo la independencia de los procesos de licenciamiento ambiental, la gestión de áreas protegidas, la restauración ecológica y la acción climática.

Naturalmente
Manifestantes protestaron frente al Ministerio del Ambiente para rechazar la fusión con el Ministerio de Energía y Minas. Foto: EFE

Esta representa también representa una amenaza para los territorios ancestrales y comunidades vulnerables, que dependen de ecosistemas saludables. De otra parte, abre la puerta para contradecir sistemáticamente los principios de precaución y la imparcialidad que deben regir la evaluación de proyectos extractivos. Actualmente, la protección ambiental y la conservación ecológica están subordinados a intereses económicos, a actividades extractivas que deterioran los territorios, vulneran los derechos colectivos y comprometen la posibilidad de una vida digna para las generaciones futuras.

IV. Ley de Transparencia

La Ley de Transparencia, aprobada el 26 de agosto de 2025, generó preocupación por el aumento del control estatal sobre organizaciones sociales, la inclusión de reformas no relacionadas y el riesgo de afectar la libertad de asociación. Este proyecto de ley provocó una fuerte ola de rechazo, pues podría criminalizar la defensa de derechos y limitar la libertad de asociación, protegida por la Constitución y por tratados internacionales como la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Sanciones desproporcionadas, plantean la disolución de organizaciones por incumplimientos administrativos o por supuestas actividades ilícitas, sin garantías claras de debido proceso. La carga administrativa puede excluir o disolver colectivos pequeños. Se aplican controles más severos a organizaciones que le incomodan al gobierno y bajo la premisa de control financiero podría darse una persecución política. El discurso oficial estigmatiza, vinculando a algunas fundaciones con lavado de activos, minería ilegal o financiamiento de protestas.

Bajo esta ley, el 19 de septiembre de 2025, la UAFE (Unidad de Análisis Financiero y Económico) ordenó congelar las cuentas bancarias de 50 organizaciones indígenas y ambientalistas y de algunos de sus líderes, en un contexto de protesta contra las medidas económicas. Esto se hizo sin orden judicial previa, basándose en informes secretos de inteligencia. Los jueces revocaron varios congelamientos por falta de pruebas

V. Derechos de la Naturaleza

En este contexto, adverso a la defensa ambiental, es importante tener presente que Ecuador fue el primer país en el mundo en reconocer los Derechos de la Naturaleza y ha sido una inspiración para que otros países adopten medidas similares a favor de su protección y conservación. Se ha transformado la relación entre sociedades humanas y ecosistemas, generando impactos jurídicos, ecológicos y culturales.  Hay efectos positivos como: la protección legal directa de ecosistemas, el cambio de paradigma ético y jurídico, el fortalecimiento de comunidades locales y el freno a la degradación ambiental.

Mientras los Derechos de la Naturaleza se expanden y se convierten en una herramienta jurídica global, en Ecuador, desde el gobierno, se muestra una clara tendencia regresiva en la protección de los derechos humanos, colectivos y de la Naturaleza. En este complejo escenario, se busca también debilitar a las organizaciones de la sociedad civil.

Por todas estas y muchas otras razones más, se comienzan a tejer nuevas redes de resistencia, que tienen fuerza efectiva.  En esta línea, un grito colectivo de miles de personas en el 2025 levantó su voz y advirtieron los impactos que trae el extractivismo minero.

Naturalmente
El poblado kichwa de Saraguro participó en protestas y bloqueos de vías en resistencia a un proyecto minero en el páramo de Fierro Urku. Foto: cortesía Saraguro Inmediato

VI. El agua vale más que el oro

En Ecuador, la defensa del agua que nace en los páramos y fluye por los flancos de la cordillera de los Andes, explica las crecientes acciones de resistencia en muchos territorios, dónde está en juego la vida misma.

El 16 de septiembre de 2025, más de 100.000 personas participaron en una de las movilizaciones más grandes en la historia reciente de Cuenca, ciudad bañada por cuatro ríos. Ese día, la multitud se convirtió simbólicamente en un “quinto río”, una afirmación colectiva de que el agua es un sujeto político, no solo un recurso. Un rechazo masivo al proyecto minero Loma Larga que expresó con firmeza que “Kimsacocha no se toca”. La ciudadanía reiteró su oposición a la minería en zonas de recarga hídrica, reafirmando decisiones previas de consultas populares.

Naturalmente
Cortesía de Juan Pablo Serrano Neira

La marcha ocurrió pese a que el gobierno había declarado, una vez más, estado de excepción horas antes para frenar protestas. La gente demostró que la defensa del agua está por encima del miedo y la represión. La resistencia a la minería, por la defensa de Kimsacocha, Palo Quemado, Las Naves y Yutsupino, no es una simple denuncia, es una afirmación de vida, de dignificación y transformación.

Avanzar con la minería a gran escala, en Ecuador, como promesa de desarrollo económico, es una gran mentira, pues está demostrado que este modelo extractivista implica altos costos ambientales, sociales y democráticos.

V

También te puede interesar

Cuenca: un torrente incontenible

El país no debe transitar del extractivismo petrolero al minero. El extractivismo minero, legal o ilegal, no genera desarrollo local sostenible y las regalías son mínimas frente al gran daño que causa. Es necesario transitar hacia esquemas restaurativos, regenerativos que reconozcan y honren sus culturas, su megabiodiversidad, la muestren, estudien y generen conocimiento. Requerimos respuestas que incentiven y promuevan la conservación de la naturaleza, la producción agroecológica y la soberanía alimentaria.

VII. El año internacional de la conservación de los glaciares

La UNESCO y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) declararon el Año Internacional de la Conservación de los Glaciares (2025) para proteger el hielo, recurso vital que abastece de agua dulce a más de dos mil millones de personas. Para los pueblos indígenas, los glaciares tienen un profundo significado cultural y espiritual y se consideran espacios sagrados. Su pérdida implica la desaparición del patrimonio cultural y de prácticas espirituales reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Múltiples actividades hicieron un llamado de atención en el país y el mundo, de los impactos del deshielo acelerado de los glaciares, de que es urgente crear conciencia sobre su función vital en el sistema climático y el ciclo del agua.

VIII. La Cumbre de Cambio Climático

La Cumbre Climática en Belém, en Brasil, (6-21 de nov) en la COP 30 (por sus siglas en inglés) reunió a los gobiernos de 190 países. Los temas centrales que se debatieron fueron: reducción urgente de emisiones, financiamiento climático justo, transición energética, protección de bosques tropicales y justicia climática con enfoque en pueblos indígenas y comunidades vulnerables.

Esta cumbre combinó urgencia y esperanza. Urgencia por la aceleración de la crisis a nivel global y retrasos en la entrega de los planes de descarbonización. Acordar la hoja de ruta para enfrentar esta crisis climática fue el gran reto, más aún cuando el negacionismo climático, se instaló en el debate público, con una agenda contra las políticas verdes. Si bien los acuerdos no fueron tan firmes se dieron avances.

V

También te puede interesar

El NO también es contra el extractivismo

Por primera vez en la historia, esta cumbre se llevó a cabo en la Amazonía, un territorio que regula el clima mundial y sostiene una parte importante de la vida en el planeta. La cumbre visibilizó el corazón del conflicto climático e hizo un llamado urgente a proteger el mayor bosque tropical en la Tierra. Se resaltó que la Amazonía no es solo un ecosistema: es memoria, cultura, resistencia. Una importante representación de pueblos y nacionalidades indígenas, movimientos ecologistas, sociales, sindicales, campesinos, mujeres, jóvenes del mundo se convocó en esta cumbre para fortalecer las voces y las soluciones colectivas, que definirán el futuro del planeta.

IX. Agradecer la valentía colectiva

El 2025 fue un año marcado por la represión, el extractivismo y el autoritarismo. Hubo derrames de petroleo devastadores, leyes que debilitaron la protección ambiental, fusión del Ministerio de Ambiente con Energía y criminalización de organizaciones. El paro nacional de octubre, en medio del dolor, dejó muestras profundas de dignidad.

Si bien el detonante del paro fue la eliminación del subsidio al diésel (de USD 1.80 a USD 2.80 por galón), se incluyeron otras demandas sociales: reducción del IVA, respeto a los territorios ancestrales, protección ambiental y justicia económica. Las raíces del conflicto tienen que ver con la exclusión, despojo, pobreza, vulneración de derechos, etc.

V

También te puede interesar

¡Naturalmente, tenemos derechos!

Las familias en situación de pobreza, que viven al margen de las estadísticas del mercado, se encontraron atrapadas entre la violencia, represión, maltrato y racismo. El paro no solo visibilizó su precariedad, la agudizó; dejó una profunda herida colectiva, 367 vulneraciones a derechos humanos, cuatro muertes, más de 295 heridos, 205 detenciones y 15 desapariciones temporales.

Fue sobre todo el pueblo indígena de Otavalo y Cotacachi el que sostuvo la protesta, a la que luego, en diferentes provincias, se sumaron campesinos, estudiantes, trabajadores, organizaciones urbanas y barriales. Como parte de las manifestaciones se evidenciaron muchas acciones colectivas, nuevas estrategias de relacionamiento, reciprocidad, empatía y sensibilidad que fueron elementos profundos de resonancia con la vida.

En un contexto de estados de excepción, militarización, congelamiento de cuentas bancarias a organizaciones y líderes sociales, criminalización con acusaciones de “terrorismo”, la movilización mostró que la sociedad no acepta la reducción del espacio democrático. El paro frenó el intento de normalizar el autoritarismo. La valentía colectiva, aun en medio de la brutal represión, defendió el agua, la vida, los territorios y la democracia.

X. Ecuador, yo te elijo

En Ecuador la ciudadanía reafirmó que no acepta decisiones que comprometan el estado de derechos, el ambiente y la soberanía. En la consulta popular ganó el NO.

El voto ecuatoriano por el NO, en el contexto de inseguridad y desigualdad, mostró que la crisis ambiental no puede separarse de las crisis sociales: ambas son caras de la misma injusticia.

Esta consulta se dio en medio de tensiones sociales, inseguridad y demandas de mayor equidad, lo que reforzó el carácter crítico del voto. El rechazo a la instalación de bases militares extranjeras reflejó la voluntad de defender la soberanía nacional, mantener independencia política y territorial. La ratificación a la constitución del 2008 fue un claro límite al poder presidencial y una reafirmación de que la ciudadanía no entrega un cheque en blanco. Ecuador NO te dejes, fue parte de la resistencia frente a la prepotencia, el autoritarismo y el extractivismo.

El triunfo del NO en 2025 expresó un mandato ciudadano de proteger la Constitución, los derechos de la naturaleza, la soberanía territorial y a quienes defienden el agua y la vida. Fue un mensaje claro: no se negocian los derechos de la naturaleza ni se permite retroceder en su protección.

¡Bienvenido, 2026! Esta fuerza colectiva renovada será el germen para volver a sembrar, con más manos, más voces y más memoria. Un año para reafirmar que la defensa de la vida es una práctica cotidiana, un principio que nos sostiene y nos orienta. Lo que defendemos es la certeza profunda de seguir soñando juntas y juntos, de seguir abriendo caminos donde la esperanza se vuelve acción y la acción, naturalmente, se vuelve futuro.

Anamaría Varea

Más Historias

Más historias