La violencia sigue imparable en el país. Las estadísticas oficiales del primer semestre de este año así lo demuestran: en el 47% de los cantones del país se incrementaron los homicidios y hay zonas donde la inseguridad se ha desbordado a niveles inéditos. Si la tendencia se mantiene, el 2025 será el año más violento de la historia del Ecuador.
Entre el 1 de enero y el 30 de junio, la Policía Nacional registró 4.619 homicidios intencionales a escala nacional. Esto significa un aumento del 51% respecto al primer semestre del 2024 y un 24% en relación al primer semestre del 2023, el año con más muertes violentas hasta ahora.
En otras palabras, Ecuador camina a paso acelerado a superar el 2023, cuando se registraron 47 homicidios por cada 100.000, la tasa más alta de América Latina. Ahora, en el primer semestre de 2025, esta tasa alcanzó los 26 homicidios por cada 100.000 habitantes. Es decir, esta podría superar los 50 homicidios a final de año, el peor indicador de su historia.
Por provincias, los números también son desalentadores. En 19 de las 24 provincias del país, la violencia se ha incrementado en el último semestre. Solo en Napo y Azuay han disminuido las muertes violentas. También en Cañar y Morona Santiago se mantiene la misma tasa. Y Galápagos es la única provincia que no registra homicidios.
En Los Ríos la situación es muy diferente. Se ha consolidado como la provincia más violenta del país. De enero a junio de este año se registró una tasa de 61 homicidios por cada 100.000 habitantes. Mientras que, en el mismo lapso de 2024, su tasa fue de 44. En la actualidad, en esta provincia se producen en promedio tres muertes diarias.
En segundo lugar, se encuentra Guayas. Con 48 homicidios por cada 100.000 habitantes es una de las provincias donde hay un mayor crecimiento de la violencia: aumentó 19 puntos en relación al primer semestre del 2024. El Oro pasa por una situación similar: su tasa de homicidios subió 21 puntos en el mismo período; es decir, pasó de 21 a 42 homicidios por cada 100.000 habitantes, lo que la ubica en el tercer lugar.
El cuarto y quinto lugar lo ocupan Orellana y Manabí, respectivamente. La primera es una provincia amazónica duramente afectada por la minería ilegal. El pasado 9 de mayo, en el Alto Punino, limítrofe entre Orellana y Napo, fueron asesinados 11 militares. Esta fue una de las peores masacres que ha sufrido las Fuerzas Armadas en su historia reciente.
Mientras que Manabí también genera alertas. Pasó de 24 a 33 homicidios por cada 100.000 habitantes en el último semestre. Los enfrentamientos de los Lobos con Los Choneros por el dominio de ese territorio han disparado las masacres y muertes selectivas. En esta provincia, bastión histórico de Los Choneros, fue recapturado su líder, Adolfo Macías Villamar, alias Fito, el pasado 25 de junio. El criminal usó un búnker en una lujosa casa del cantón Montecristi para esconderse. Después de 25 días, fue extraditado a Estados Unidos. Ahora hay incertidumbre sobre la violencia que podría haber por la disputa del liderazgo de esa organización criminal.
Homicidios en los cantones: la peor cara
Pero al analizar las cifras de muertes violentas a escala local, los resultados son más preocupantes. En 103 de los 221 cantones que tiene el país, se han incrementado los homicidios. Es decir, en el 47% de los cantones hay una tendencia al alza de la inseguridad. Este es un claro deterioro en relación al 2024, cuando en todo ese año solo 30 ciudades registraron un repunte de los homicidios.
Pero hay zonas donde la violencia se ha desbordado. Este es el caso de Puebloviejo, que vuelve a ubicarse en el primer lugar de los cantones más violentos. Esta población, de solo 45.370 habitantes de la provincia de Los Ríos, volvió a liderar la lista luego de que en 2024 bajara al segundo lugar. Puebloviejo ha registrado tasas entre 207 y 295 homicidios por cada 100.000 habitantes en los dos últimos años. Pero en el primer semestre de 2025, ya llegó a las 188 muertes.
Según un reporte de Ecuavisa, Los Lobos y Los Choneros se disputan el control de Puebloviejo, cuya principal vía se conecta con Babahoyo. Esta ruta es estratégica porque une a la Sierra con la Costa, en especial con Guayaquil, el principal puerto de Ecuador.
Una de las peores masacres en ese lugar ocurrió el pasado 3 de mayo, cuando ocho personas fueron asesinadas en un solo día. De ellas, cuatro fueron sacadas de sus casas y acribilladas, según reportó El Universo. El crimen lo cometió un grupo armado, encapuchado y vestido con trajes militares. Las víctimas tenían entre 16 y 17 años y uno, 20 años. Tres de ellos eran primos y, según información de la Policía, estudiantes.
El segundo cantón más violento es Balao, en Guayas. En 2024, se ubicó en el puesto nueve. Balao es una ciudad más pequeña que Puebloviejo, pues tienen aproximadamente 28.000 habitantes. Las estadísticas de la Policía muestran que la violencia en la vía pública, casas y en patios de comida se ha recrudecido.
Esto pasó, por ejemplo, el 26 de enero cuando tres personas fueron asesinadas mientras estaban en un restaurante. Balao limita al oeste con el canal de Jambelí, que forma parte del Golfo de Guayaquil, una ruta que es apetecida por los narcotraficantes que contaminan los barcos que transitan por esa zona.
La tercera ciudad más violenta es Quinsaloma, también en Los Ríos. En el 2024 se ubicó en el puesto once. Con apenas 20.000 habitantes, este cantón registró el pasado 26 de febrero de cuatro cuerpos con signos de tortura, de los cuales uno era mujer.
Estos tres cantones son los lugares donde más se incrementó la violencia en el último semestre. Sus tasas de homicidios subieron entre 91 y 135 puntos, como se observa en el siguiente gráfico.
Los homicidios bajaron en 29 cantones
También en 29 cantones se registra una tendencia a la baja en los últimos seis meses. El caso más llamativo es el del cantón Camilo Ponce Enríquez, en Azuay, que en el 2024 ocupó el primer lugar de las ciudades más violentas del país. Este es un enclave minero que ha sido impactado por la presencia de grupos criminales que se disputan la minería ilegal.
El año pasado, en Ponce Enríquez se incrementó la violencia en un 95% respecto al 2023. Uno de los hechos que más impacto tuvo en 2024 fue el secuestro de 49 mineros en una mina de esa ciudad. Las autoridades atribuyeron este delito a Los Lobos Box. Durante el operativo, hubo un enfrentamiento que no dejó víctimas. Pero en el lugar además hallaron los cuerpos de cinco personas, cuatro de ellas desmembradas.
El Gobierno envió a este cantón fuerzas del Bloque de Seguridad, que lo conforman policías y militares, quienes ejecutaron varios operativos antidelincuenciales y mineros debido a la ola de violencia. Ahora el cambio es notorio. Pasó de 138 a 20 homicidios por cada 100.000 habitantes en el último semestre. Eso significa una disminución de 118 puntos en esa tasa.
Otra zona minera donde la violencia ha disminuido es Joya de los Sachas, en la provincia amazónica de Orellana. En los primeros meses del 2024, esta ciudad registró un aumento del 400% de las muertes violentas. Este cantón está en la zona de influencia del río Punino, donde se ha desbordado la minería ilegal debido a la presencia de Los Comandos de la Frontera de Colombia y de Los Choneros, como lo contó Plan V en una investigación.
Pero ahora sus indicadores son positivos. Pasó de 60 a 20 homicidios por cada 100.000 habitantes. Según medios locales, el Ejército reforzó su presencia en Joya de los Sachas y hasta desplegó vehículos blindados.
Otra ciudad con una mejoría en la inseguridad es Nobol. En 2024, se ubicó en el puesto número 15 de las ciudades más violentas. Pero ahora el puesto 58. De igual manera, pasó de 64 a 22 homicidios por cada 100.000 habitantes.
El año pasado, sus habitantes relataron a diario Expreso el temor que sentían por las balaceras. El medio publicó imágenes de casas abandonadas con decenas de disparos, en una de las ciudadelas de Nobol. Según esos testimonios, en ese cantón se refugiaban personas que llegaban de Guayaquil para cometer actos delictivos. Pero un ataque contra cuatro de ellos supuestamente por venganza había apaciguado la violencia.
Finalmente, existen 15 cantones que mantienen sus mismos niveles de violencia. Estas ciudades por lo general tienen una tasa baja de homicidios.
