El impacto económico de los apagones amenaza el empleo
Mónica Heller, presidenta de la Cámara de Comercio de Quito, señaló que las pérdidas económicas en Ecuador debido a los cortes programados de electricidad ascienden a 7.500 millones de dólares en dos meses. De esta cifra, 4.000 millones corresponden al sector industrial y 3.500 millones al sector comercial. Según Heller, esta situación también está impactando negativamente al empleo en Quito, donde el índice de desempleo ha aumentado en un punto porcentual, superando el 9% en este período.

Durante una entrevista en Teleamazonas, el 14 de noviembre de 2024, Heller destacó la dificultad del sector privado para mantener los niveles de empleo, especialmente en un contexto de mayor demanda por la temporada navideña. A pesar de ello, enfatizó que las empresas están haciendo esfuerzos para evitar despidos, pero advirtió que la situación es insostenible sin soluciones rápidas y efectivas. Heller también urgió al gobierno a implementar medidas para abordar la crisis energética, señalando la necesidad de incrementar la capacidad de producción eléctrica, mejorar el mantenimiento de las infraestructuras existentes, y abrir espacios para la inversión privada. Asimismo, abogó por la transparencia en las tarifas y la promoción de campañas para un uso responsable de la energía.
Según su análisis, estas acciones son esenciales para estabilizar la economía y evitar un mayor deterioro en el empleo y la productividad. La proyección de crecimiento económico del 1%, estimada por el Banco Central, podría transformarse en un decrecimiento debido a la crisis eléctrica. Solo en la provincia de Tungurahua, por ejemplo, desde el martes 12 de noviembre, el Parque Industrial de Ambato, que alberga más de 100 empresas, experimentó su segundo apagón de 64 horas en menos de dos meses. Los cortes afectan gravemente al sector productivo y al sector financiero, considerando una facturación de aproximadamente 400 millones de dólares. las millonarias pérdidas han generado gran incertidumbre laboral.
Colombia venderá electricidad a Ecuador
Ecuador atraviesa su temporada de mayor estiaje, enfrentando 12 horas diarias de cortes de energía, mientras Colombia, tras semanas de fuertes lluvias, dispuso la reanudación de la venta de electricidad que había suspendido casi completamente desde el 30 de septiembre de 2024.
Antes de la restricción, Colombia exportaba a Ecuador un promedio de 338 megavatios diarios, cifra que cayó drásticamente a 4,6 megavatios hasta mediados de noviembre. El 12 de noviembre, el Ministerio de Minas y Energía colombiano propuso una resolución para retomar estas exportaciones. Este documento fue abierto a comentarios hasta el 14 de noviembre, y la decisión oficial dio paso al requerimiento ecuatoriano, de acuerdo a las autoridades de este país. Según estimaciones, las exportaciones podrían reanudarse el este lunes 18 de noviembre.

Mientras tanto, el gobierno de Daniel Noboa explora alternativas, incluyendo contratos directos entre empresas privadas colombianas y la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec). La ministra de Energía encargada, Inés Manzano, confirmó que ya se envió un contrato a la Procuraduría para su validación. Este sería el primer acuerdo de este tipo en la historia del comercio eléctrico bilateral.
Es notoria la ausencia de un sistema soberano, participativo y transparente que garantice la calidad de la inversión en sectores estratégicos, devastados de manera indolente y que, incluso, han puesto en riesgo la soberanía nacional.
Empresas, cámaras de comercio y asociaciones gremiales exigen al gobierno soluciones estructurales a la crisis energética, incluyendo la posibilidad de una mayor participación privada en la generación eléctrica. Mientras tanto, la previsión de crecimiento económico para 2024 podría transformarse en decrecimiento, evidenciando la magnitud del problema y la urgencia de medidas efectivas y sostenibles. Aunque es difícil calcular con exactitud el perjuicio económico provocado por los apagones, al ser estos más prolongados e intensificados las pérdidas han aumentado ostensiblemente, debido al aumento en la frecuencia y la duración de los cortes. Los últimos dos meses de apagones de energía eléctrica en Ecuador han tenido un impacto devastador en sectores clave como la industria, el comercio, el turismo y la agricultura, con pérdidas multimillonarias y una grave afectación a la economía y la vida diaria, que ahora se reflejan en el incremento del desempleo y en una enorme incertidumbre sobre el futuro.
Depender de otros países para el suministro eléctrico es uno de los efectos de la falta de previsión en el manejo de los propios sectores estratégicos del Ecuador. Como país cuya economía depende de la exportación de productos primarios, de los variables precios del petróleo, de la importación de insumos internacionales y de la salud financiera de terceros, la vulnerabilidad del país es notoria. Las mencionadas, son algunas de las razones fundamentales que han tratado de ocultarse, durante décadas, por parte de élites políticas y económicas responsables de la rapiña y la ineficiencia en la administración de los recursos esenciales del país, que han sumido en la pobreza a la gran mayoría de ecuatorianos. Es notoria la ausencia de un sistema soberano, participativo y transparente que garantice la calidad de la inversión en sectores estratégicos, devastados de manera indolente y que incluso, han puesto en riesgo la soberanía nacional.
Movilizaciones en medio de la crisis energética cuestionan al gobierno
El 13 de noviembre, en su cuenta de X, el líder de la CONAIE y candidato presidencial para los comicios generales de febrero del 2025, difundió un pliego de demandas para enfrentar la crisis, aprobado por varias organizaciones sociales reunidas en Asamblea Popular:
Acciones y Demandas Inmediatas Propuestas por la Asamblea Permanente de los Pueblos

1. Plan emergente para la crisis energética: se convoca a técnicos y trabajadores del sector eléctrico para desarrollar un plan que permita superar de forma inmediata la actual crisis energética que afecta al país.
2. Reasignación de recursos de la pauta publicitaria: se exige al Gobierno que cancele el contrato de pauta publicitaria en medios de comunicación, valorado en USD 5 millones, y destine esos fondos al pago parcial de la deuda que el Estado mantiene con las clínicas especializadas en diálisis.
3. Cobro de obligaciones tributarias: se insta al Servicio de Rentas Internas (SRI) a tomar acciones inmediatas para recuperar los USD 264 millones adeudados por los cinco principales deudores tributarios, entre ellos el Grupo Noboa, cuya deuda asciende a USD 91 millones.
4. Transparencia en contrataciones eléctricas: se demanda al Gobierno mayor claridad y acceso público a la información sobre las contrataciones realizadas en el sector eléctrico.
5. Erradicación de la minería ilegal: se exige la implementación de medidas concretas y efectivas para combatir la minería ilegal en el país.
6. Respeto a la Constitución por parte de las Fuerzas Armadas: se exhorta a las Fuerzas Armadas a mantener un compromiso irrestricto con la Constitución y el Estado de derecho.
7. Pago de deuda social: se solicita al Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) priorizar el pago de deudas pendientes con casas de acogida para mujeres víctimas de violencia y con centros infantiles.
8. Protección laboral y precio justo de la leche: se enfatiza la necesidad de garantizar la estabilidad laboral en el país y de respetar el precio oficial de la leche para proteger los ingresos de los pequeños productores. En la misma fecha, se registraron protestas en varias ciudades del país, incluyendo Quito, Guayaquil y Cuenca.
Estas movilizaciones fueron impulsadas por demandas diversas, como el rechazo a las reformas laborales, la inseguridad y la percepción de inacción del Gobierno ante la crisis económica.
El Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi organizó una masiva movilización. En Quito se produjeron algunos mítines focalizados. Maestros liderados por la UNE (Unión Nacional de Educadores) se congregaron frente al Ministerio de Finanzas para exigir la asignación de 64 millones de dólares para la implementación del escalafón docente. Un grupo de manifestantes ingresó brevemente a las instalaciones del Ministerio antes de continuar con el plantón en sus exteriores.
Está en curso un proceso de acumulación de fuerzas desde los movimientos sociales para enfrentar la crisis y “el autoritarismo”, que sus líderes denuncian se despliega sin recato sobre la gobernabilidad del Estado. Las protestas expresan el creciente descontento de la ciudadanía con el gobierno de Daniel Noboa, lo que podría intensificar la presión política en los meses previos a las elecciones.
Conflicto entre el Gobierno y la vicepresidenta Verónica Abad
El conflicto entre el Gobierno ecuatoriano y la vicepresidenta, Verónica Abad, aún no está zanjado. Los dardos se enfilaron en la conflictiva semana pasada, contra el hijo de la vicepresidenta. Sobre la base de 54 elementos de convicción, la Fiscalía General del Estado, presentó su dictamen acusatorio contra los procesados Francisco B. y Daniel R., en el caso Nene. La entidad pidió que los dos implicados sean llamados a juicio por su presunta participación en el delito de oferta de tráfico de influencias. La audiencia del caso Nene fue fijada para las 10:30 del miércoles 13 de noviembre de 2024 y continuó al siguiente día, con la audiencia preparatoria del juicio.
La decisión del Legislativo implica desconocer el Decreto Ejecutivo No.457 mediante el cual Daniel Noboa nombra a Sariha Moya como vicepresidenta de la República encargada.
De su lado la Asamblea Nacional desconoció el 13 de noviembre la sanción administrativa contra Abad, emitida por el ministerio del Trabajo y resolvió, con voto de mayoría, condenar las acciones de su titular, Ivonne Núñez, las que consideran inconstitucionales e ilegales. Núñez estableció un procedimiento especial para sancionar mediante sumario administrativo a servidores públicos excluidos de la carrera del servicio público. La decisión del Legislativo implica desconocer el Decreto Ejecutivo No.457 mediante el cual Daniel Noboa nombra a Sariha Moya como vicepresidenta de la República encargada, mientras el mandatario se dedica a su campaña electoral; pero, adicionalmente, supone que toda acción de Moya no será acatada por la Asamblea, y que en el futuro se levanten auditorías e investigaciones de la Contraloría y la Fiscalía por arrogación de funciones contra la ministra del Trabajo y Sariha Moya Adicionalmente, la Asamblea también pidió a la Corte Constitucional una aclaración sobre la legalidad de lo actuado por el ministerio del Trabajo.
Fracaso de la cumbre regional en Cuenca
La Cumbre Iberoamericana celebrada en Cuenca durante esta semana comenzó el jueves 14 de noviembre y concluyó el viernes 15 de noviembre de 2024. A esta fueron invitados los presidentes de todos los países Iberoamericanos, por el gobierno ecuatoriano, al cual le correspondía organizarla de conformidad con los estatutos de ese grupo, que, entre otros temas, debía proceder con la elección de una nueva Secretaría General Iberoamericana.

La “cumbre” fue un fracaso, marcó un récord histórico de inasistentes. Además de Noboa, solo asistieron a la cita el rey de España, Felipe VI; el presidente de Portugal, Rebelo de Sousa; y el presidente del Gobierno de Andorra, Xavier Espot Zamora. Sectores muy importantes de Cuenca se han manifestado públicamente de manera crítica contra el régimen de Noboa. La sede no era propicia para el evento. El cónclave diseñado para fortalecer la cooperación regional en áreas como seguridad y comercio, fue esta vez el tinglado en el que la imagen internacional del país recibió duros golpes.
Algunos han tratado de hallar una explicación al derrape diplomático, en una supuesta “poca anticipación y coordinación”, lo cual es totalmente fantasioso. Ese evento fue anunciado y preparado desde que el régimen de Daniel Noboa asumió el evento como una oportunidad para mostrar en época preelectoral, la eficiencia del “Gobierno que resuelve”.
Resulta inaudito que la Cumbre, organizada por el gobierno Nacional, se realizara durante la misma semana en la que se celebraba la reunión anual del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Perú.
La gran vitrina publicitaria de la Cumbre Iberamericana se hizo añicos. Como un episodio de cuentos, los fragmentos del espejo pulverizado del rey anticipan siete años de mala suerte para los supersticiosos, o el inicio del fin de una autarquía, para otros.
Algunas razones del fracaso: el desinterés de los líderes regionales es un mensaje sobre el aislamiento regional de un régimen cuya política exterior ha sido cuestionada, por hechos como la incursión de fuerzas de seguridad ecuatorianas en la embajada de México, para apresar y encarcelar al ex vicepresidente, Jorge Glas, sobre el que pesan sentencias ejecutoriadas por la justicia nacional por su participación en actos de corrupción.
Tampoco es bien visto el forzado camino administrativo seguido por el gobierno ecuatoriano, para alejar y aislar a la vicepresidenta Verónica Abad del país y del gobierno, proceso en el cual, la gestión diligente de la Cancillería no ha pasado desapercibida dentro ni fuera del Ecuador.
Pero, además, resulta inaudito que la Cumbre, organizada por el gobierno Nacional, se realice durante la misma semana en la que se celebraba la reunión anual del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Perú. La Semana de Líderes de APEC tuvo lugar del 9 al 16 de noviembre en Lima. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, arribó a Lima el 15 de noviembre para participar en la cumbre, donde se encontró con el presidente de China, Xi Jinping, y la presidenta del Perú, Dina Boluarte. También asistieron por primera vez el primer ministro de Singapur, Lawrence Wong, el primer ministro tailandés, Paetongtarn Shinawatra, el presidente indonesio, Prabowo Subianto, y el presidente vietnamita, Tô Lâm, quien asumió el cargo en mayo tras la dimisión de su predecesor. Además, esta fue la primera visita oficial de un presidente vietnamita a Perú.
Es evidente que el peso económico y político de los líderes congregados en Lima, es infinitamente superior y más atractivo para inversionistas, comparado con el evento realizado en Cuenca.
La vigésima novena Cumbre Iberoamericana de presidentes convocada por Daniel Noboa, para realizarse en Cuenca, fue un fracaso; aunque la Canciller ecuatoriana diga que “Ecuador cumplió”. El evento, sin la usual declaración de consenso final, cerró el jueves 14 de noviembre de 2024, marcado por la ausencia de todos los presidentes latinoamericanos invitados.
