lunes, febrero 9, 2026

Leonidas Iza vuelve a la cancha: razones y consecuencias

Leonidas Iza, ex presidente de la Conaie y ex candidato presidencial en 2025, ganó la presidencia de la más poderosa organización indígena, la Ecuarunari. ¿Qué significa esto en el devenir de los movimientos sociales?

Redacción Plan V

Por: Redacción Plan V

La elección del presidente de la CONAIE en julio del 2025 estuvo marcada por reclamos a lo interno, que acusaban al régimen de intervenir para favorecer a Marlon Vargas, un dirigente achuar, frente a Leónidas Iza. Aquella contienda evidenció la pérdida de apoyo de Iza en la Sierra, territorio donde la Ecuarunari tiene su base histórica y que entonces estaba bajo la conducción de Alberto Anaiguano.

Esta desafección con la bases se consolidó cuando Iza realizó varios intentos de acercarse al correísmo y hacer un frente común con la candidata Luisa González, con miras a un apoyo en la segunda vuelta. Iza, candidato del movimiento Plurinacional Pachakutik, PK, había quedado tercero en la primera vuelta electoral, con un 5% de la votación a escala nacional, pero muy lejos de los punteros que llegaron a la segunda vuelta con un empate técnico alrededor del 44% de los votos cada uno. De todas maneras, esto convirtió a PK en la tercera fuerza parlamentaria, con ocho asambleístas. En la segunda vuelta, PK entregó su apoyo a Luisa González, aunque Iza fue más cauto en definir un apoyo directo de su parte, llegó incluso a poner condiciones para eso apoyo. Esa relación contra el deseo de las bases, y una actitud errática pesó para que Iza perdiera las elecciones a presidente de la Conaie, que la ganó Marlon Vargas, bajo acusaciones de haberse aliado al gobierno de Noboa.

El sábado 31 de enero se realizó una nueva elección para la presidencia de la Ecuarunari. Los candidatos fueron Alberto Anaiguano, que buscaba la reelección, Salvador Quishpe e Iza, que venía de una derrota en su intento fallido por volver a liderar la CONAIE. Al final quedaron Iza y Jimmy Tene, de Zamora Chinchipe.

Todo apuntaba a que la pérdida de respaldo serrano volvería a jugar en su contra. Sin embargo, ocurrió lo contrario: Iza resultó electo. Iza se impuso por 640 votos contra 280 de Tene, del pueblo Saraguro.

Humberto Cholango, del pueblo Cayambi, y quien a acompañado a Iza como su consejero en todos estos procesos le dijo a Plan V que el VIII congreso de la Ecuarunari y la elección de las nuevas autoridades son hecho «muy importantes para el movimiento indígena del Ecuador y las estructuras de la Conaie».

La Ecuarunari es la columna vertebral del movimiento indígena ecuatoriano, no solo por el número de organizaciones que la componen sino por su capacidad de organización y movilización, ya que agrupa a los pueblos de la nacionalidad quichua (kichwa) de todo el país, especialmente de la Sierra. «El movimiento indígena analizó en sus bases, en sus estructuras provinciales y de pueblos, que se deben fortalecer el liderazgo, la presencia y las propuestas de la Ecuarunari.

Iza se apegó a un discurso anticorreísta, con cuestionamientos a la persecución durante ese gobierno al movimiento indígena e incluso citó algunos casos de muerte luego de movilizaciones y protestas en ese gobierno.

El respaldo para Leonidas Iza fue mayoritario en las provincias, incluso quienes han estado en oposición a Iza y quienes no votaron para su reelección para la presidencia de la Conaie se pronunciaron, esta vez, por esa candidatura». Fue el caso de Chimborazo, algunos pueblos de Tungurahua o otros pueblos del Sur del país.

Cholango atribuye a esta decisión a que las bases sintieron un debilitamiento del movimiento indígena en el paro último y luego del mismo, «y las provincias reclamaron mayor presencia, mayor acción política de sus dirigentes y en la evaluación que se hizo se reconoció eso». Iza también ase apegó a un discurso anticorreísta, con cuestionamientos a la persecución durante ese gobierno al movimiento indígena e incluso citó algunos casos de fallecimiento luego de movilizaciones y protestas en ese gobierno. Con ello impuso una distancia con la Revolución Ciudadana, a la que como dirigente de la Conaie apoyó.

Leonidas Iza
La foto corresponde a las sesiones del VIII Congreso de la Ecuarunari. El sábado 31 de enero culminó con la elección del gobierno regional. Foto: Facebook Ecuarunari.

Cholango destaca que del congreso de la Ecuarunari salió «una dirigencia bastante sólida, con experiencia y juventud; con fortaleza ideológica de base, que aglutina las representaciones del norte, centro y sur del país; una dirigencia que viene de luchas permanentes en sus provincias, por ejemplo de resistencia contra la minería y la que participó en el último paro». Iza y su dirigenci

Leonidas Iza
Sesiones del VIII congreso de la Ecuarunari. Facebook Ecuarunari

a, por mandato del VIII congreso enfrentará las políticas del gobierno de Noboa, además de levantar propuestas al país y buscar una amplia alianza de sectores sociales para contraponerse a la idea hegemónica del Gobierno que fue derrotada en la consulta y referendum de noviembre del 2025. «Desde la consulta, los escenarios ya no son los mismos, y el movimiento indígena debe tener un papel importante los nuevos escenarios políticos», dijo Cholango.

De junio de 2022 a enero del 2026

El 13 de junio del 2022, cuatro organizaciones nacionales (Conaie, Fenocin, Feine y Fenoc) presentaron un plan de 10 puntos para arrancar con el levantamiento indígena y popular que afectó hondamente al gobierno de Guillermo Lasso. Este ocurrió entre el 13 y el 28 de junio, 18 días que incluyeron, según datos policiales, 5.251 incidentes de desorden público, un promedio de 292 acciones de protesta diarias, que incluyeron movilizaciones, bloqueo de vías, boicot al flujo de mercancías y agua, toma de instalaciones y edificios públicos… El levantamiento impactó en la economía, según cálculos del gobierno, en cerca de USD 1105 millones, lo que se expresó en que el 55% de las empresas reportaron ausencia de mano de obra, la paralización del 75% de las operaciones, reducción y paralización del 91% de las exportaciones… También se paralizó la industria petrolera, por la toma y cierre de pozos en la Amazonía. Todo esto fue tomado como un triunfo por los organizadores del paro.

Según datos recogidos por la dirigencia indígena de entonces, los puntos conseguidos gracias al paro fueron nueve y representaron más de USD 710 millones en beneficios.

Desde entonces han pasado tres años y medio, la mayoría de estos bajo la administración del presidente Daniel Noboa, quien ha mantenido la confrontación con la dirigencia indígena, especialmente en el paro que se desarrolló en septiembre del 2025, durante treinta días, y que se concentró en la provincia de Imbabura y en menor grado en otras tres provincias de la sierra central. El Gobierno, durante las movilizaciones provocadas por el fin del subsidio al diesel, hizo fuerte en Latacunga, epicentro de las movilizaciones del 2019 y 2022 y del movimiento indígena de Cotopaxi, la base natural de Leonidas Iza.

El retorno de Iza significaría una repotenciación de la Ecuarunari, pero también, como el más poderoso dirigente de los pueblos indígenas de la Sierra, una clara competencia de liderazgo con el presidente de la Conaie, duramente cuestionado por sus bases tras la errática dirección del paro del 2025 y a quien, en la práctica, las bases le dieron la espalda.

Significa también una mayor politización e ideologización del movimiento social más fuerte del país. La Conaie, en su proyecto político original, de 1994, ha señalado que «el problema indio, no únicamente es un problema pedagógico, eclesiástico o administrativo, como señalan los sectores dominantes; sino que, fundamentalmente es un problema económico-político estructural, y por lo mismo un problema nacional y que para solucionarlo requiere el concurso de toda la sociedad».

Para la sociedad mestiza y los actores sociales y políticos es un nuevo desafío. El triunfo de Iza en la Ecuarunari invita a revisar el estado del tejido social del movimiento indígena en la Sierra.

Iza y otros dirigentes son seguidores de José Carlos Mariátegui, el pensador, político y escritor marxista peruano, de quien Iza, en el libro Sinchi, que retrata y reflexiona sobre el levantamiento del 2022, toma un texto que señala que «la cuestión indígena arranca de nuestra economía. Tiene sus raíces en el regimen de propiedad de la tierra. Cualquier intento de resolverla con medidas de administración o policía, con métodos de enseñanza o con obras de vialidad, constituye un trabajo superficial o adjetivo, mientras subsista la feudalidad de los gamonales» (Sinchi, p. 210)

Para la sociedad mestiza y los actores sociales y políticos es un nuevo desafío. El triunfo de Iza en la Ecuarunari invita a revisar el estado del tejido social del movimiento indígena en la Sierra. Es posible que la base se haya desencantado con el rol de Marlon Vargas en el último paro nacional; que la millonaria inversión gubernamental en bonos y ayudas de distinta índole no haya generado adhesión sostenida; y que, en un contexto de descontento general, la figura de Iza funcione como válvula de desahogo para comunidades que sienten que él no ha sido captado por ningún gobierno de turno.

No habían pasado pocas horas de la elección de Iza cuando la Fiscalía General lanzó un comunicado, advirtiendo —aunque no tiene atribuciones para ello— que «el ejercicio de derechos civiles no ampara la comisión de infracciones penales y que el ordenamiento jurídico ecuatoriano diferencia de manera expresa a la movilización social de las conductas delictivas, como la rebelión, el sabotaje, el terrorismo, la paralización de servicios públicos o la incitación a la discordia, tipificadas y sancionadas en el COIP».

El jurista y catedrático Jorge Luis Mazón advirtió del hecho en su cuenta de X: ¿Es facultad de la Fiscalía advertir sobre el posible cometimiento de delitos o investigarlos? ¿Para quién es el comunicado? ¿Por qué no han emitido «comunicados» frente a temas muchísimo más preocupantes para la paz social como los casos Godoy, PROGEN o Porche?

Redacción Plan V

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