En Galápagos se instalará una base militar, la noticia me dejó estupefacta, sin habla, era una sin razón, un despropósito, una profanación, es un santuario natural
¿Que tal si el titular hubiera dicho En la Iglesia de la Compañía de Jesús, se instalará una base militar? Este santuario es uno de los lugares emblemáticos de Quito, un ícono del barroco quiteño, una de las mayores atracciones de la ciudad, un patrimonio invaluable.
Un santuario es un lugar sagrado que inspira reverencia, devoción y está asociado con la religión, la espiritualidad o la protección de la naturaleza; puede ser una edificación, un sitio histórico o un área natural. Se dice sagrado a una cosa digna de veneración y respecto, por su relación con la divinidad o las fuerzas sobrenaturales y es de tal importancia que se considera irrenunciable.
Los santuarios naturales son áreas protegidas diseñadas para conservar y preservar los ecosistemas y su biodiversidad. Los santuarios religiosos tienen un enfoque espiritual
Galápagos es Parque Nacional, Patrimonio Natural de la Humanidad y Reserva de Biosfera. Las islas no tienen esta denominación de santuario natural, ya que no es una categoría oficial en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Ecuador, SNAP, sin embargo, cumple con todos sus requisitos.
Recoger mis pasos
Mi primer trabajo como bióloga fue como guía naturalista en las Islas Galápagos. Guardo este capítulo de mi vida en una caja de recuerdos que atesoro. Fue un tiempo intenso e inolvidable que me comprometió —de por vida—, con la conservación de la naturaleza y sus comunidades.
Regreso a ver y abro esta caja para tratar de explicar el absurdo que representa abrir las Islas Galápagos para que una base militar opere allí: creo que es una profanación de este Santuario Natural.
Como parte de la capacitación de guía naturalista de las Islas Galápagos recorrimos todo el archipiélago y estudiamos intensamente. Estaba fascinada con ese nuevo mundo que se abría, tenía que ir registrando y poniendo en orden toda la información pues, luego de pasar el intenso curso y los exámenes en la Estación Científica Charles Darwin, sería yo quien explique la singularidad de las islas, a quienes las visitaban.
Como parte de esta formación ascendimos al volcán Alcedo, en la isla Isabela. Luego de una larga caminata, en un sol canicular, llegamos al campamento como a las 16H30. Un poco después de instalarnos subimos hasta la cumbre de Alcedo a ver el atardecer. El sol se escondía tras el volcán, el ambiente era muy especial. De pronto, Macarena I. nos hizo notar una extraña nube que apareció. Frente a nosotros, el volcán Wolf erupcionaba.
Una erupción nos sobrecoge, nos obliga a rendirnos y a aceptar la grandeza de la Tierra. Es una experiencia inolvidable que nos conecta con el origen del cosmos, del planeta, de la vida misma y de la vida en estas Islas encantadas.
En los muchos recorridos que hice compartí las islas con gente del mundo entero y descubrí la fuerza y la magia de la madre tierra. Los secretos y el encanto de las Galápagos atravesaron mi cuerpo, mi mente y espíritu. Su encanto es inigualable y se fijó en el recuerdo de una manera imborrable.

Origen de las islas
El paisaje en las islas Galápagos tiene una extraña belleza. Cada isla ofrece lugares inhóspitos, con una geología fascinante. Las islas se formaron por erupciones violentas sucesivas, que ocurrieron a lo largo de millones de años. Fue hace unos 4 o 5 millones de años cuando los picos de varios volcanes sobrepasaron la superficie del océano Pacífico y se fue creando este archipiélago.
Galápagos está ubicado en un punto caliente, donde el magma —la roca al rojo vivo— de la Tierra está más caliente de lo usual, sale de su interior a través de erupciones y traspasa la corteza terrestre, lo que ha ido formando volcanes sobre el suelo oceánico. Este punto caliente se encuentra en la parte occidental del archipiélago, hacia el lado de Fernandina e Isabela.
La Tierra está formada de placas tectónicas. Las islas están situadas al norte de la placa de Nazca, que se mueve lentamente, de este a oeste, unos 5 cm al año. Las más antiguas se encuentran al este, como San Cristóbal, la más joven es Fernandina que está sobre el punto caliente, tiene menos de un millón de años; el 4 de marzo de 2024, tuvo su última gran erupción.
Los paisajes volcánicos en Galápagos llaman la atención a cada paso, están en todas partes, hay flujos de lava, cráteres volcánicos, túneles de lava que se encuentran en las islas habitadas y deshabitadas, en las islas jóvenes y en las más antiguas.
La mayoría de las Islas Galápagos están formadas por lava basáltica, que es mucho más líquida que otros tipos de lava y llega más lejos, creando una pendiente poco pronunciada que crea los volcanes en forma de escudo; a diferencia de los en forma de cono, con pendientes más marcadas. Hay dos tipos de lava, la pahoe hoe, una palabra que viene de Hawai, y la lava AA. La primera es la que parece una melcocha y la AA son bloques de roca partida cortante y filuda que se ubican de manera aleatoria y desordenada.
Los paisajes volcánicos en Galápagos llaman la atención a cada paso, están en todas partes, hay flujos de lava, cráteres volcánicos, túneles de lava que se encuentran en las islas habitadas y deshabitada.
La vida llegó y se estableció
Es importante tener en cuenta, que, a más de ser islas volcánicas, jóvenes y activas, su ubicación geográfica también es importante, pues es otro factor que las hace únicas.
Las Galápagos están atravesadas por la línea ecuatorial, están distantes del continente 1200 km y reciben la influencia de tres corrientes marinas que impactan directamente en su clima y biodiversidad. La corriente de Cromwell viene desde la costa occidental del archipiélago. La corriente cálida de Panamá se mueve desde el noreste. La corriente fría de Humboldt que proviene desde el sureste, es decir de Perú y Chile.
Estas condiciones permiten que convivan especies de lugares fríos, como los pingüinos Spheniscus mendiculus que vinieron de zonas frías como los polos. La corriente de Panamá que trae agua caliente del norte e influye durante la época lluviosa, de diciembre a mayo y la corriente de Humboldt, que es de agua muy fría y viene desde el extremo sur del continente e influye en la época de la garúa, de junio a noviembre. Las corrientes marcan las estaciones, son importantes porque fueron una de las vías a través de las cuáles la vida llegó a las islas.
Es fascinante cómo en las Galápagos se puede constatar el inicio de la vida. Algunas semillas de plantas llegaron con el viento, otras llegaron adheridas al plumaje de las aves y huevos de aves y reptiles llegaron transportados en trozos de tierra, trasladados por las corrientes marinas. Imaginemos como eran las islas luego de las erupciones: solo había lava. Con el pasar del tiempo, por el contacto de la lava con el aire, de a poquito se fue formando el suelo, con el viento llegaron semillas, esporas, que cayeron en esos montoncitos de tierra fértil y ese fue el inicio de la vida.
Algunas especies de plantas y animales llegaron a las islas con la corriente de Panamá, desde el norte. Un buen ejemplo es quien da la bienvenida a las islas, son juguetones en el agua, son ociosos fuera de ella y su olor es muy marcado e inconfundible. Se trata de los lobos marinos, que llegaron desde California. Vale la pena ver el reciente documental Los leones marinos de Galápagos, que muestra la tierna historia del pequeño Leo.
Durante la época lluviosa, en el continente hay pedazos de tierra, masas de vegetación, que se desprenden y flotan en los ríos y en el mar. En ellos viajaron huevos de aves terrestres y marinas, así como de reptiles, al igual que semillas, plantas y esporas. Probablemente, la iguana terrestre Conolophus subcristatus llegó por esta vía. Las plantas y animales de Galápagos tienen relación con las especies que se encuentran en el continente. Muchas no lograron adaptarse y murieron, las especies que sobrevivieron, evolucionaron a formas únicas y lograron establecerse en las islas; son las especies endémicas, plantas y animales que viven solo aquí, en ningún otro lugar en el mundo. El 80% de las aves terrestres, el 97% de los reptiles y mamíferos terrestres y más del 30% de las plantas son endémicas. Evidentemente, las 13 especies de tortugas galápagos Chelonoidis sp., emblemáticas de las islas, también son endémicas.

¿Cómo se establecieron en Galápagos?
Una vez que llegó una especie determinada desde el continente se fueron dando cambios en la población y la selección natural favoreció a las especies que se adaptaron mejor a un ambiente determinado. Esta población llegó a diferenciarse de la de su especie en el continente; mientras la especie se estableció mejor, podía continuar diversificándose.
Debido a la distancia que separa a las islas del continente, no llegaron —por vía natural— especies depredadoras terrestres como perros o gatos, era muy difícil que sobrevivan este trayecto tan largo sin agua dulce ni alimento. A las islas llegaron solamente algunas especies de aves y reptiles, lo que hizo que no haya mucha competencia por espacio y comida. Esta falta de depredadores terrestres hizo que los animales sean totalmente mansos, pues no tenían de quien defenderse.
Las condiciones de aislamiento, de abundancia de alimento y la falta de competencia llevaron a especializaciones muy curiosas, como la del cormorán de Galápagos: debido a que encontraba abundante comida cerca, sus alas se acortaron en tamaño pues no requería volar, pero aprendió a bucear para alimentarse de peces de la zona costera, pulpos, calamares y anguilas. Así como esta especie, el cormorán no volador, Phalacrocorax harrisi, que vive solamente en las costas de Fernandina e Isabella y es único en el mundo, hay muchos otros ejemplos de adaptación y especialización, que son la base de la teoría de la evolución. Los pinzones de Galápagos son otro ejemplo, muy conocido, de endemismo.
Las islas Galápagos están formadas por trece islas grandes, es uno de los archipiélagos mejor conservados del mundo y están consideradas como un laboratorio natural que inspiró a Charles Darwin a desarrollar su teoría de la evolución y selección natural de las especies.
Es importante anotar que luego de la publicación de Darwin, se generalizó la idea de que en la evolución era clave la supervivencia del más fuerte y mejor adaptado. Esto fue bastante cuestionado y era una interpretación incorrecta de la selección natural, que destaca un principio egoísta para la supervivencia del más fuerte. Este cuestionamiento surgió cuando se trató de aplicar el mecanismo de la selección natural darwiniano a las sociedades humanas. Está claro que, en la evolución del ser humano, junto al mecanismo de la selección natural hubo otros factores clave como la cooperación y la solidaridad.
Las Galápagos están formadas por trece islas grandes, es uno de los archipiélagos mejor conservados del mundo y es un laboratorio natural que inspiró a Charles Darwin a desarrollar su teoría de la evolución y selección natural de las especies.
Un santuario natural
La historia de las Galápagos se destaca por su vida silvestre, su formación geológica, el arribo y establecimiento de las especies y su adaptación y evolución. Sin embargo, la historia humana reviste también mucho interés pues la interacción de las personas con el entorno natural es parte de su historia. El 3% del área de las islas, donde vive la población, no es parte del Parque Nacional. En el archipiélago, cuatro islas están habitadas: San Cristóbal, Santa Cruz, Isabela y Floreana.
Las islas Galápagos son el primer Parque Nacional de Ecuador, declarado en 1959. Ese mismo año empezó a operar la Estación Científica Charles Darwin en Puerto Ayora, Santa Cruz. En 1979 las islas fueron declaradas Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO y en 1985 como Reserva de Biosfera.
Un parque nacional es un área protegida, alberga gran diversidad de especies de flora y fauna, tienen rasgos geológicos y hábitats de importancia por ser espacios que priorizan la conservación, la investigación científica, el monitoreo ambiental, el turismo sostenible y la educación ambiental. El título de Patrimonio Natural de la Humanidad fue otorgado a diversos sitios mundiales que gozan de una distinción relevante para la humanidad, con un bagaje natural extraordinario. Es un legado para las generaciones futuras y se protege mediante un régimen especial que impone parámetros que deben cumplirse, de no ser así, puede retirarse la condición de esta declaración.
Galápagos no es solamente un Parque Nacional en tierra, en 1986 se estableció la Reserva Marina, que se amplió en 1998 y en 2021. A propósito de la vida marina, que es también fascinante y única, en el festival de cine ambiental ECOador se estrenó la película Sofía y el tiburón (Her Shark History); la historia de una joven bióloga marina, Sofia Green, que creció explorando el mundo con sus padres, guías naturalistas. Sobrecoge y sorprende verla nadar intrépidamente junto a su padre en las aguas de Galápagos, para estudiar y proteger al tiburón más grande del mundo, el tiburón ballena. Me emocioné al escucharla, con la misma pasión y compromiso que su madre, Macarena I., mi amiga y maestra, en ese primer recorrido por las islas, en 1982, cuando el volcán Wolf erupcionó frente nosotras.
Durante la Segunda Guerra Mundial, en 1941, Baltra fue cedida como base militar. Construyeron dos pistas de aterrizaje y alrededor de 200 edificios. Cuando los soldados norteamericanos abandonaron el lugar, el destrozo era general.
Otra base militar en Galápagos, no
En este corto recorrido por las islas Galápagos, está claro que sobran los atributos para reconocer que Galápagos es un santuario natural que debe cuidarse, protegerse y conservarse.
Durante la Segunda Guerra Mundial, en 1941, Baltra fue cedida como base militar. Construyeron dos pistas de aterrizaje y alrededor de 200 edificios. Cuando los soldados norteamericanos abandonaron el lugar, el destrozo era general. Y algo similar sucede en otras islas en donde se han instalado bases militares.
La noticia en la que Daniel Noboa cede las Islas Galápagos para que Estados Unidos construya una base militar e, sin duda, controversial y la decisión ha generado un intenso debate respecto a la soberanía nacional, la protección ambiental y las implicaciones geopolíticas para la región. El Gobierno justifica esta medida como necesaria para combatir el narcotráfico, la pesca ilegal y otros crímenes marítimos. Sin embargo, es evidente que la decisión pone en riesgo la soberanía nacional y el delicado ecosistema de las islas. La norma es contraria al artículo 258 de la Constitución ecuatoriana, que prohíbe actividades que pongan en riesgo el frágil ecosistema de Galápagos.
Las Islas Galápagos son Patrimonio Natural de la Humanidad y la instalación de una base militar podría generar daños irreparables en su entorno, poner en peligro el ecosistema de las Galápagos, uno de los más sensibles del planeta, hogar de especies endémicas y frágiles que han sido conservadas por generaciones. Organismos internacionales, como la UNESCO, podrían intervenir para exigir la protección del estatus de las Galápagos, dado su valor ecológico y su importancia como reserva natural global.
Experiencias anteriores, como la Base de Manta, muestran que los resultados no garantizaron la seguridad. Galápagos es un ícono para el país y es prioridad proteger su patrimonio natural y su independencia frente a las presiones externas.
En el 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, comparto la reciente publicación La Mirada Imperial puesta en Galápagos, un libro que invita a la reflexión en torno al riesgo que implica una base militar extranjera en las Islas Galápagos. LA-MIRADA-IMPERIAL-PUESTA-EN-GALAPAGOS.pdf . Que esta lectura fortalezca tu interés por conocer, descubrir y proteger las islas.
Anamaría Varea S
04/06/2025