lunes, enero 26, 2026

Un ejército de trolls pretende tapar el oro sucio y los negociados en la salud

Trolls y medios afines al oficialismo activan una campaña de difamación contra Expreso. Esto ocurre luego de una serie de investigaciones clave publicadas por el diario guayaquileño.

Redacción Plan V

Por: Redacción Plan V

Una orquestada campaña de difamación contra Diario Expreso, compuesta por canales de YouTube y trolls, pero también amplificada por cadenas de Tv, muestran que las prácticas del poder del “viejo Ecuador” se reeditan en los días del “nuevo Ecuador”.

Trolls e influencers acusan a Expreso de “fraude fiscal”, con base “en la tergiversación de un acta de comparecencia de un distribuidor de este Diario ante el Servicio de Rentas Internas (SRI)”, según expone el medio.

Tal distribuidor concurrió al SRI, el pasado 31 de julio, a una comparecencia para analizar su impuesto a la renta en 2024. En tal audiencia, indicó que en un populoso sector de Guayaquil vende 1.500 ejemplares, al día, lo cual suma 547.500 periódicos al año.

Con un valor de USD 0,50 por diario, sus ventas totales ascienden a USD 273.750 al año. Según el distribuidor, factura al diario USD 260.000 y la diferencia corresponde a los USD 0,03 de ganancia por ejemplar vendido.

“Estas matemáticas son claras, pero el acta tiene una cifra sospechosamente alterada”, dice Expreso en una nota publicada en su versión digital. “Donde el distribuidor dice, redondeando las cifras, que su máxima venta es de 300 mil dólares al año, el acta introduce un cero de más. Entonces los 300 mil dólares que establece el acta se convierten, como por arte de magia, en tres millones de dólares”.

Al respecto, Galo Martínez Leisker, presidente Ejecutivo de Gráficos Nacionales, casa editora de los diarios Expreso y Extra, dirigió el jueves 11 de septiembre una comunicación al Director General del SRI, Damián Larco, en la cual le pide una copia certificada de cualquier informe o determinación tributaria que existiese en contra de dicha casa editora.

Martínez Leisker, en el escrito, plantea algo clave: o lo publicado por ciertos canales digitales y amplificado por trolls responde a algún texto borrador filtrado por algún funcionario de Rentas Internas. O es «radicalmente falso».

Aquí una copia de dicha comunicación:

¿Quiénes están detrás? En unos casos, figuras del mundo de las redes sociales que han pasado a la historia como divulgadoras de las versiones interesadas de narcotraficantes o de sujetos reñidos con la justicia.

Este ataque orquestado no es gratuito. El diario guayaquileño ha presentado en los últimos meses una serie de investigaciones fundamentales para entender, por ejemplo, la mala salud financiera del IESS o cómo hay oscuros exportadores de oro que se hacen millonarios y facturan cantidades imposiblemente exiguas, según una investigación de Plan V reproducida por el medio blanco de los ataques.

¿Quiénes están detrás? En unos casos, figuras del mundo de las redes sociales que han pasado a la historia como divulgadoras de las versiones interesadas de narcotraficantes o de sujetos reñidos con la justicia. En otros casos, periodistas que durante el correísmo fueron víctimas de presiones similares a las que hoy se somete a Expreso.

En las mismas redes sociales, la campaña contra Expreso ha recibido ecos de diversa índole, pero los principales critican la presión que se busca ejercer no solo contra este diario, sino contra todo medio o periodista que pida cuentas al poder.

Daniel Sánchez, por ejemplo, escribe en X: “Justo cuando salen sendas investigaciones sobre el tema del oro y, un mes atrás, de los dueños de la salud, se inventan estos temas. Mi respaldo a ustedes, señores de Diario Expreso, continúen con su labor”.

La activista por los DD.HH., Pamela Troya, dice: “Quien defiende la democracia y el libre periodismo, sobre todo el investigativo, debe horrorizarse con la campaña orquestada y aceitada contra Expreso; uno de los pocos medios serios que quedan en el país. Los demás se vendieron al poder de turno”.

En esa misma línea, el penalista y catedrático universitario, Ramiro García, sostiene: “Cada vez esto se parece más a lo que vivimos en la Década Correísta. Ahora el poder gubernamental carga contra los medios que no han decidido convertirse en sus apologistas”.

Lo que se opera actualmente contra Expreso no es un caso aislado. Meses atrás, periodistas del medio digital La Defensa fueron tildados de “terroristas digitales” por un funcionario público, tras una serie de informes periodísticos sobre los contratos, de momento fallidos, de provisión de termoelectricidad con las firmas Progen y ATM.

Esta situación, sin embargo, reactiva un oscuro horizonte de presión sobre el trabajo de la prensa libre y una innecesario clima de confrontación y división entre periodistas y medios. Oscuras e innecesarias acciones que vulneran el derecho de la ciudadanía a informarse mediante las plataformas, canales o medios que crea conveniente.

Una versión amplia del por qué y el desde dónde llegan los ataques al diario guayaquileño se encuentra en Politizados, el espacio de tertulia política y actualidad de Expreso, conducido por Roberto Aguilar y Martín Pallares.

Redacción Plan V

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