Todos los días, por lo menos una persona llama a quienes votamos por Lasso a “hacernos cargo”. Esta persona, se entiende, votó por Arauz o votó nulo en segunda vuelta, y en primera tal vez por Hervas o Pérez. Sin embargo, de todos los llamados a “hacernos cargo”, “hacernos responsables”, o cualquier forma similar, no he encontrado una sola expresión que indique qué significa eso en términos prácticos.
Señoras y señores que invitan a que nos hagamos cargo, votantes de Arauz y del nulo, votantes de Hervas y Pérez, les pregunto: ¿cómo nos hacemos cargo quienes votamos por Lasso? ¿qué esperan de nosotras?
¿Un voto de silencio hasta que Lasso deje la presidencia? ¿Que no le critiquemos porque votamos por él? ¿Que vayamos nosotros y solucionemos el conflicto de las cárceles? ¿Que le hagamos los discursos al presidente? ¿Que le tendamos la cama? ¿CÓMO NOS HACEMOS CARGO? Spoiler: si “hacerse cargo” implica algo parecido a quedarnos calladas, no cuenten con nosotras; de hecho, muchas votamos por Lasso justamente para criticarle sin que se nos ubique en una amenazante lista de la SENAIN, sin que nos despidan de nuestros trabajos, y sin que nos linchen mediáticamente un sábado sí y otro también.
Ya que hablamos de “hacerse cargo”, ¿quiénes y cómo se hicieron cargo por poner a Moreno? ¿hacerse cargo era intentar darle un golpe de Estado? ¿eso esperan de nosotros? ¿aceptan tácitamente que no les importa la democracia?
Señoras y señores que invitan a que nos hagamos cargo, votantes de Arauz y del nulo, votantes de Hervas y Pérez, les pregunto: ¿cómo nos hacemos cargo quienes votamos por Lasso? ¿qué esperan de nosotras?
¿Quiénes y cómo se hicieron cargo de votar por Correa? ¿quiénes se hacen cargo del brutal allanamiento de Saraguro, del desalojo de Nankintz, de la persecuciónabsurda a 10 jóvenes de Luluncoto, de las muertes del 30-S, de los 286 casos graves de violación a los Derechos Humanos? ¿quiénes se hacen cargo de todos los casos de corrupción del correísmo (los hipervínculos no alcanzarían)? ¿de Odebrecht, la Refinería del Pacífico, los contratos con Fabricio Correa, Petrochina, Coca Codo Sinclair, los helicópteros Dhruv…? ¿quiénes se hacen cargo de los perjuicios al Estado ocasionados por los sentenciados, fugados y prófugos del correísmo: Delgado, Pólit, González, Correa, Glas, Mera, Capaya, Alvarado, Romero, Ochoa?
¿CÓMO SE HACEN CARGO?
Pedir que ciudadanas y ciudadanos nos hagamos cargo de lo que hace un gobierno, de lo que hace el Estado, es simplemente absurdo. Pedir que quienes votamos por una opción no la critiquemos una vez que llega al poder es ridículo: es no entender la democracia; es asumir que las votantes somos un auténtico rebaño que debe mantenerse fiel a una opción política, sea cual sea la razón por la que le dimos nuestro voto.
Por supuesto, todas debemos hacernos cargo y honrar nuestra palabra. Pero no se nos puede imputar lo que hagan o dejen de hacer nuestros gobernantes. Y debería estar claro que, quienes votamos por una opción, tenemos, si cabe, más responsabilidad de cuestionar ese proyecto si vemos que se desvía de las líneas ofertadas en campaña, o simplemente si vemos que no cumple las responsabilidades que debe cumplir una vez que se convierte en gobierno; eso es lo que implica la democracia y la ciudadanía… a menos que, definitivamente, no queramos ser una democracia.
Y finalmente, volviendo al punto en cuestión: “hacernos cargo de votar por Lasso”; ¡es que además lo dicen como si la otra opción hubiera sido un adalid de los Derechos Humanos, la Democracia y la honestidad en la gestión pública! Como partido o fuerza política, hablamos de la opción resumida en el quinto párrafo, la de las 286 violaciones graves a los Derechos Humanos, la que metió las manos en la justicia de frente y sin pudor, la de los exministros sentenciados y fugados, la de los incontables casos de corrupción. Como persona, hablamos de un hombre cuyo único mérito fue ser funcional al proyecto en cuestión, como digno representante del mismo: incapaz de posicionarse claramente en campaña sobre la despenalización del aborto, defensor de la ideologización de las fuerzas armadas, ideólogo del sistema SUCRE, del que se ha comprobado que funcionó para lavado de activos, y que percibió un sueldo como funcionario público durante 10 años sin trabajar. Votar por esa opción, ¿era una opción para el país en términos de democracia y Derechos Humanos? ¿era una opción para salir de la corrupción y la delincuencia al más alto nivel? En serio, ¿era una opción digna? Y en último caso, ¿quién se hace cargo de que hayamos tenido que elegir entre esas dos opciones?
La verdad es que todas nos hacemos cargo de este país, en cada acto, cada día. Nos hacemos cargo cuando cedemos el paso o el asiento, cuando cumplimos nuestras responsabilidades en el trabajo y en la casa, cuando rechazamos cualquier forma de corrupción y explotación, cuando no ejercemos violencia ni ninguna forma de abuso contra las personas que nos rodean. Y también, cuando mantenemos un pensamiento crítico, cuando conversamos y opinamos sobre lo que pasa en el país, cuando defendemos la democracia y los derechos humanos. Claro, siempre será una opción no hacernos cargo de nada,lavarnos las manos porque “yo no voté por él”, y mirar cómo nos devoran las mafias políticas. Vamos rumbo a un estado fallido, o tal vez ya estamos ahí; la cuestión es: ¿seguimos preguntando a ver quién se hace cargo, o comenzamos a hacernos cargo cada quien de lo que nos corresponde desde nuestros espacios y actos?
