Ocho niños de Taisha, el cantón más oriental de Morona Santiago, han fallecido desde diciembre de 2024 por problemas gastrointestinales cuyo origen aún no logra ser determinado por el Ministerio de Salud Pública.
Fiebre alta, dolor articular, vómito y diarrea con sangre fueron los síntomas comunes de las niñas y niños, entre los siete y nueve años, que murieron tras horas de agonía. Tales síntomas se repiten en otros menores que se encuentran bajo vigilancia médica.
“Es un agente infeccioso aún de naturaleza desconocida”, dijo Édgar Lama, ministro de Salud, desde el gabinete social realizado en Puyo, este miércoles 30 de abril. “Estamos investigando fuentes de agua y fuentes de alimentación. Sin embargo, no hay que descartar que haya varias causas y que incluso no tengan relación las unas con las otras”.
El funcionario dijo que, de momento, se espera los análisis de las agencias nacionales de Regulación y Control del Agua y de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria. También indicó que desde finales de marzo, 10 brigadas médicas del Ministerio, conformadas en total por 60 trabajadores de la salud, están en Taisha atendiendo a la población.

A Marcelo Aguilar, Ph.D. en Medicina tropical, le preocupa que en esta zona, donde la malaria y el dengue son muy recurrentes, esté circulando un virus propio del ecosistema amazónico, como los usutu o los mayado. «Creo que hay que investigar a profundidad y hacer una buena historia clínica de los niños que se enfermaron», dijo en el programa Mesa de análisis de Plan V.
Para el especialista en epidemiología y salud pública, no están claras las causas de las dolencias, los contagios y las muertes, pero cree que, como hipótesis, se debe indaga la psoibilidad de enfermedades emergentes en el contexto tropical-amazónico.
«Cuando se altera el equilibrio del bosque amazónico, suele ocurrir que aumenta la transmisión de alguno de estos patógenos que están en focos naturales. La deforestación y el daño ambiental de la minería ilegal van a favorecer el crecimiento de mosquitos», dice Aguilar. A continuación, su explicación completa:
Huasaga: epicentro de un drama humano
Los decesos se han concentrado en las comunas de Mashuim y Surik Nuevo, de la parroquia Huasaga, del cantón Taisha. ¿Qué es común en estas regiones? El agua. Pero como una “maldición de la abundancia”. En estos rincones selváticos, vecinos con Perú, llueve bíblicamente. Los ríos saltan entre comunas, aunque sus aguas ya no traen vida, sino microplásticos, metales pesados, residuos biológicos, antibióticos, restos de balanceados para animales, grasas, parabenos y más factores contaminantes.
No obstante, la cobertura de agua potable en esta parroquia del cantón Taisha es del 0%, de acuerdo con el censo de 2022. Cero por ciento…
Wilson Cabrera, director del portal Conectados y radiodifusor de larga trayectoria en Morona Santiago, cuenta que las primeras noticias de niños con cuadros gastrointestinales graves se conocieron en octubre de 2024 y que en diciembre se produjo la primera muerte.
¿Cuántas brigadas médicas preventivas se han efectuado desde octubre?, pregunta el comunicador. El gran problema en Morona y en buena parte del país, dice, es el centralismo. Y añade otro cuestionamiento: los gobiernos seccionales, prefecturas y alcaldías, no ponen el justo énfasis a las obras sociales y, más bien, priorizan recursos para actividades sociales, como fiestas.
Para Cabrera, la experiencia tras el COVID debió dejar luces sobre la necesidad de contar con un epidemiólogo en zonas muy proclives a enfermedades tropicales, gastrointestinales o zoonóticas. Pero en Huasaga, la parroquia donde han muerto los niños, exactamente en la comuna de Wampuik, una casa de planta ovalada, siguiendo la tipología de la vivienda shuar y achuar, funciona como centro de salud.
Sus paredes de madera y techos de zinc, y un tacho que recoge hasta 500 litros de lluvia de las canaletas de los techos, abrigan a pacientes de decenas de comunidades que deben caminar hasta cuatro horas, entre pantanos y caminos vecinales anegados, para recibir algún tipo de atención.
Y como dice el periodista Cabrera, el centralismo hace que todo por allá sea más lejos. Para llegar a Wampuik, las familias achuar deben caminar hasta cuatro horas, como se dijo. Para ir de Wampuik a Huasaga hay que perder dos horas en camioneta por un camino irreconocible. El tramo entre Huasaga y Taisha toma más de tres horas. De Taisha a Macas, la capital provincial, hay cinco horas. De allí que el principal medio de transporte en la zona son las avionetas, con vuelos entre 35 y 45 minutos desde Macas.

Christian Sánchez y Fabián Campoverde, periodistas del diario cuencano El Mercurio, han estado las últimas semanas en la región y sus reportajes dan cuenta de la serie de inequidades que enfrentan los habitantes del cantón Taisha.
Sánchez, por ejemplo, entrevistó a Patricio Antuash, líder de Wampuik, quien cuenta que el personal del centro de salud “rota constantemente. Habitualmente hay solo dos médicos, dos enfermeras y dos odontólogos, lo que resulta insuficiente ante la alta demanda de atención”.
El periodista de El Mercurio también da cuenta de que los médicos de dicho centro “descansan en una pequeña vivienda rústica, con menos de lo mínimo necesario. No cuentan con agua potable y dependen de la lluvia para recolectar el líquido que necesitan”.
De su parte, Campoverde conversó con Silverio Jimpikit, vicesíndico de la comuna de Mashium. El dirigente hizo un desesperado llamado de atención al país. “Invitamos al mundo, que venga a conocer Mashuim, que vengan a quedarse, las puertas de la comuna están abiertas, pero vengan a tomar y beber el agua y vemos si pueden hacerlo”, dijo. “Creo que el agua causó que los niños fallecieran… Todos presentaron dolor de cabeza y barriga, además de vómito y diarrea con sangre”.
Jimpikit contó a El Mercurio que antes se proveían de agua de pozos, una fuente un poco menos contaminada que los ríos en su situación actual, pero las bombas hidráulicas están dañadas.
Pablo Ponce es un joven activista que conoce bien la complejidad de la vida en estas apartadas regiones del país. Él pertenece al colectivo social Violín Rojo y le contó a diario El Mercurio que las dos bombras hidráulicas (de mecate) ya no funcionan, por el paso del tiempo…
La entrega de filtros de arenas para depurar el agua de la lluvia pudiera ser una opción emergente.
Morona Santiago en cifras
- Se trata de una provincia joven, con un 55% de su población entre los 0 y los 29 años.
- Taisha es el segundo cantón con mayor población: 26.700 habitantes.
- El 69,7% de viviendas tiene acceso a agua potable.
- Sin embargo, el 70,2 de la población consume agua contaminada.
- La cobertura de alcantarillado es del 42%.
- El 24,5% de niños menores de cinco años sufre desnutrición crónica infantil.
- El 42,9% de niños entre seis y 59 meses sufre anemia.

