Tras los apagones nacionales producidos en los días 18,19, y 20 de septiembre (sin contar con el “no programado” del día 7), la semana del 22 al 29 fue marcada por una inusitada cadena de incendios devastadores en algunos lugares, siendo la ciudad de Quito el epicentro, de la atención nacional e internacional. El miércoles 24 de septiembre del 2024, la capital del Ecuador sufrió tres incendios a gran escala. El humo del fuego se cernió sobre varias zonas de la ciudad; los sistemas de salud pública emitieron alertas y protocolos para evitar respirar el aire contaminado por el fuego. El sol abrazador y las altas temperaturas de los días previos, prepararon el ambiente para lo que, al parecer, fue un desastre premeditado, provocado por incendiarios. Aún parecen flotar en la mente de los quiteños las diminutas cenizas que, como mariposas negras, se descolgaron del cielo enlutado por la tragedia que se abatió durante la fatal semana, sobre varias zonas de la capital, lo que agregó un factor de crisis focalizado en la capital de la república, en el contexto de la crisis de seguridad, económica, energética, social y política que golpean al país.
Desde fuentes oficiales (Policía Nacional, ministra del Ambiente, Alcaldía del Distrito Metropolitano de Quito), se afirmó que los incendios en Quito fueron ocasionados de manera intencional. El efecto de esas declaraciones fue inmediato, las miradas se dirigieron hacia un grupo político al cual endilgaron su responsabilidad en los atentados, y la polémica sobre si ello fuese cierto o no, también incendió -en un sentido figuradolas redes sociales, y la presunción de una estrategia criminal detrás del daño ocasionado
Mientras Quito ardía, el ministro de Finanzas, Juan Carlos Vega, estuvo en China desde el 23 hasta el 26 de septiembre para sostener reuniones con representantes de los bancos que, en años anteriores, desempeñaron un papel clave como prestamistas para el gobierno ecuatoriano, de Rafael Correa. Desde esa cartera de Estado, se informó que el ministro Vega mantendría reuniones con el ministro de Finanzas de China y con los representantes del Banco de Desarrollo de China (CDB), el Banco Popular de China y el Banco de Exportación e Importación de China (China Eximbank).

El presidente Daniel Noboa no estuvo en Ecuador en esta crucial semana. El país quedó a su suerte, sin liderazgo en medio de los apagones, y de los terribles incendios presuntamente provocados por una enloquecida estrategia terrorista. Sus ministros, viceministros y, en general, los voceros del régimen fueron dejados a la intemperie de una crisis política en la que fue evidente su condición de “fusibles” de un gobernante que quizá optó por no “quemarse” en medio del estiaje. Cuando las críticas en redes arreciaron, Noboa anunció su retorno intempestivo a la capital, para ponerse al frente del crisis, que ya estaba controlada. Pero tan solo cambió de elemento, del fuego al agua. Mejor dicho, a la ausencia del agua. Empezaba la crisis más grave de energía desde el inicio de siglo.
Crónicas de un apagón anunciado
El viernes 27 de septiembre inició un nuevo ciclo de cortes de energía eléctrica programados a escala nacional, que según se informó pocos días atrás, serían por no menos de 10 horas al día, en horarios alternados. En medio de los apagones y la crisis eléctrica, el miércoles 25 y parte del jueves 26 de septiembre de 2024, según el reporte en tiempo real del Cenace, la generación de la barcaza, que el gobierno de Daniel Noboa alquiló a la empresa turca Karpowership, por U$ 114 millones de dólares, cayó de 100 Megavatios (MW) a solo 12 MW. Nadie pudo ese día explicar lo que ocurrió. Según confirmó Nelson Jaramillo, asesor de la compañía en Ecuador: “Karpower ha ofrecido compensar la energía no generada y ese ofrecimiento se formalizará en los próximos días al administrador del contrato”. Jaramillo explicó que hubo inconvenientes logísticos —que ya han sido solucionados— para trasladar desde Esmeraldas el combustible que requiere el barco flotante. El ministro de Energía y Minas, Antonio Goncalves, anunció el viernes, en rueda de prensa, que se aplicarán multas a la empresa turca.

El jueves 26 de septiembre, Rafael Quintero presentó su renuncia al viceministerio de electricidad. Los “motivos personales” que explican la decisión coinciden con la crisis y la falta de respuestas de El Gobierno que resuelve en medio de los apagones.
Ganaderos de la Sierra dieron cuenta de la baja en la producción de leche vacuna, en porcentajes que apenas han alcanzado el 45% o el 25 %; igualmente, comerciantes de Guayaquil denunciaron alzas hasta del 50% de precios en la yuca, el limón y el verde.
De acuerdo con un análisis preliminar del Comité Empresarial Ecuatoriano, la crisis energética que enfrenta Ecuador está provocando pérdidas económicas de aproximadamente 96 millones de dólares diarios según los sectores industriales, comerciales y de exportación a escala nacional. María Paz Jervis, presidenta del Comité, destacó que esta cifra podría aumentar, ya que la falta de claridad en la información dificulta la planificación de las empresas. En el sector industrial, las pérdidas diarias se estiman en 25 millones de dólares, mientras que la incertidumbre por las medidas inesperadas del gobierno para reducir el consumo agrava aún más la situación. Los precios de algunos productos ya empezaron a mostrar el impacto del fuerte estiaje y de los apagones.
Ganaderos de la Sierra dieron cuenta de la baja en la producción de leche vacuna, en porcentajes que apenas han alcanzado el 45% o el 25 %, dependiendo de la provincia; igualmente, comerciantes de Guayaquil denunciaron alzas hasta del 50% de precios en al menos tres productos, como la yuca, el limón y el verde. De su lado el gobierno anunció que Ecuador adelantará la importación de 95.000 toneladas de maíz amarillo duro que estaban previstas para el año 2025 con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria del país, frente a la grave sequía que enfrenta actualmente la producción local, según anunció en un comunicado el Ministerio de Agricultura. El sector turístico hotelero calcula que las pérdidas superan los 40 millones de dólares diarios por la cancelación de reservas y eventos. La inseguridad atemoriza a los clientes, por lo que así que la cifra podría ser mayor.
Las pérdidas económicas aumentan también por el caótico manejo de los horarios publicados, que no se cumplen, lo que impide planificar y minimizar el impacto económico. Las grandes y pequeñas empresas buscan alternativas para no perder clientes. La crisis también afecta a los planteles fiscales debieron ajustar sus horarios de clases en jornada vespertina y nocturna.
¿Incendios en Quito fueron parte de una estrategia política?
La pregunta es pertinente. Las declaraciones de la ministra del Ambiente, Inés Manzano, con base a información proporcionada por la Policía Nacional y el Cuerpo de Bomberos de Quito, así como los videos del alcalde del Distrito Metropolitano de Quito, en los que se capta a individuos que inician incendios forestales en la ciudad, justifican la presunción de que varios de los incendios fueron planificados. El día 24 de septiembre, al menos siete incendios forestales se produjeron entre la una y las tres de la tarde. La ministra del interior y el alcalde de Quito ofrecieron recompensas a quien provea información para identificar y apresar a los terroristas. El Municipio de Quito informó que entregó a las autoridades correspondientes, dos videos de cámaras de seguridad, que el 9 de septiembre captaron a individuos iniciando incendios forestales en la ciudad.
Como antecedente del evento que disparó la alerta ciudadana pocas semanas atrás, se encuentra un mensaje del expresidente Rafael Correa, en su cuenta de X, en la cual anticipaba una posible estrategia terrorista para inculparlo a él, a la izquierda progresista y alterar el resultado de las próximas elecciones. El debate inicial y el cruce de acusaciones entre simpatizantes del correísmo y sus enconados adversarios incluyó, como es costumbre, videos manipulados difundidos en el lupanar de las redes sociales. Uno de los primeros usos de imágenes y videos para apuntalar una narrativa basada en el engaño, muestra al supuesto taxista responsable del incendio en el sector de La Gasca, al noroccidente de Quito, junto a la precandidata presidencial de la Revolución Ciudadana (RC5), Luisa González.
Sin embargo, el portal de verificación Lupa Media (@LupaMediaEC) posteó a las 2:00 p. m. del jueves 26 de septiembre de 2024: “La información fue falsa y la imagen manipulada del supuesto incendiario junto a Luisa González” (también).
Los incendios en Quito, como innumerables casos tratados en la opinión pública desde la creciente hegemonía de la esfera digital, se vuelve cada vez más un asunto delicado para la paz, la gobernabilidad, la racionalidad social y la convivencia de todos.
Frente a estos eventos solo hay hipótesis sobre quién o quiénes se beneficiarían, en medio de la crisis política, económica y social que vive el país, de los atentados incendiarios contra Quito. Incidir en el ánimo adverso de una ciudadanía acorralada, provocando una corriente de opinión que dinamite la reputación de uno de los adversarios electorales en disputa es una estrategia políticamente canallesca, más frecuente de lo que muchos imaginan. Una de sus máximas señala “el enemigo de mi enemigo, es tu amigo”. Reporte Global no participará de esa oscura intención, con una información no verificada ni con una opinión que se sume al deterioro de un diálogo racional en una esfera pública tanto o más contaminada que los mismos flagelos.
Los incendios en Quito, como innumerables casos tratados en la opinión pública desde la creciente hegemonía de la esfera digital, se vuelve cada vez más un asunto sumamente delicado para la paz, la gobernabilidad, la racionalidad social y la convivencia de todos. Es necesario empezar ya, a discutir seriamente sobre el rol, uso e impactos de los medios digitales en la formación -o deformación- de la opinión pública. Si hacerlo no es “políticamente correcto” pues implica una intervención en la “libertad de expresión”, pues al carajo; no hay ninguna libertad de expresión en una esfera digital idiotizada, fragmentada, tribalizada, antagónica, y tanto o más dependiente de la agenda de los grupos de poder y de nefastos operadores digitales expertos en falsear la verdad, en atentar contra la reputación de individuos, colectividades, empresas y gobiernos.
El comandante ausente
El presidente Daniel Noboa viajó a Estados Unidos el viernes 20 de septiembre, en lo que marcó su segunda visita a ese país este mes, tras haber realizado una gira previa que incluyó Canadá. Durante su primer viaje, sostuvo reuniones con empresas de los sectores minero y petrolero, que habrían manifestado interés en realizar inversiones en Ecuador. En sus diez meses de mandato, Noboa ha estado fuera del país 53 días, distribuidos en 13 viajes. Su decimocuarto viaje ocurrió tan solo cinco días después de que se confirmara un nuevo período de racionamiento eléctrico en Ecuador. Según un comunicado oficial, la agenda del presidente incluía su participación en la 79.ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Además, estaba previsto que mantuviera reuniones con el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica, que ha mostrado interés en invertir en Ecuador, según la Secretaría de Comunicación de la Presidencia. También planeaba reunirse con el grupo asesor sobre Haití, el secretario general de la ONU y los presidentes de República Dominicana, Luis Abinader; de Paraguay, Santiago Peña; y de Argentina, Javier Milei. Adicionalmente, Noboa tenía programado asistir a un conversatorio en la Universidad de Harvard, donde abordaría sus principales prioridades como presidente de Ecuador. En las comunicaciones oficiales, no se precisaban los temas a tratar ni los resultados esperados.

Noboa emprendió su periplo número 14 en medio del ajetreo electoral, la crisis de inseguridad, la crisis energética y la recesión de la economía, dejando en manos de sus funcionarios el liderazgo y la comunicación.
La gravedad de la crisis obligó al mandatario a regresar al país. En horas de la noche del martes 24, mediante un mensaje en su cuenta, Daniel Noboa anunció la cancelación de su agenda, para regresar de inmediato a Quito, y “comandar” los esfuerzos de su gobierno para atender los incendios que se han vuelto a desatar en torno a la capital y a la crisis ¿Se justificaba su ausencia en medio de la crisis?
Daniel Noboa emprendió su periplo número 14 en medio del ajetreo electoral, la crisis de inseguridad, la crisis energética y la recesión de la economía, dejando en manos de sus más expuestos funcionarios en esas áreas el liderazgo y la comunicación. Como parte de sus obligaciones, el cumplir esas tareas no debe haberles resultado fácil ante el extravío de una gestión que, comunicacionalmente, mostró las peores costuras de sus “fusibles políticos” la semana pasada. No es descabellado pensar que el mandatario prefirió no exponerse en medio de la situación. Las obvias preguntas que muchos nos hacemos luego de diez meses en que los problemas en Ecuador están fuera de control, es, ya en serio: ¿para qué volvió? ¿Qué diferencia marcaría su retorno un par de días antes de lo programado?
El 27 de septiembre, mediante cadena nacional, el ministro de Recursos Naturales, Antonio Goncalves, informó al país las medidas que el gobierno ha tomado para enfrentar la crisis del sector energético del país. Según manda la lógica de un manual de comunicación de gobierno, ante una situación de crisis, corresponde al presidente, jefe de estado, mandatario, dictador, o comandante liderar la información sobre las respuestas de su gobierno en tales escenarios. Algo tan elemental, no ocurrió esta ocasión en Ecuador.
China: “la vieja confiable”
Al parecer, negociar con China es la vía más rápida para países cuyos gobiernos no aciertan a capear sus crisis económicas o sus anhelos de “hacer obra”. La visita al gigante oriental incluyó reuniones del ministro de Economía del Ecuador, con el ministro de Finanzas de China y con los representantes del Banco de Desarrollo de China (CDB), el Banco Popular de China y el Banco de Exportación e Importación de China (China Eximbank). Con esos tres bancos Ecuador acumuló, entre 2009 y 2019, una millonaria deuda, cuyos detalles se mantuvieron secretos por Decreto Oficial durante más de una década. Cuando esa información fue desclasificada, el país se enteró que en 2016 la deuda llegó a representar casi 10 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) de Ecuador: USD 9.622 millones.
El gobierno de los “las mentes lúcidas, las manos limpias y los corazones ardientes” —como se autoproclamaba en su retórica propagandística el correísmo—, aprovechó el hambre del dragón insaciable, para contar con dinero fresco que pudiera sostener el sistema de contratos a dedo y sobreprecios con el que festinó la “década ganada”. Con los mismos bancos que ahora visita el ministro de Finanzas de Daniel Noboa, el innombrable régimen de Rafael Correa cerró operaciones de preventas petroleras y créditos encadenados a la venta anticipada de petróleo.
China, “la vieja confiable” siempre dispuesta a socorrer a gobernantes que deambulan en países con economías en crisis, y facilitarles préstamos cuyos de intereses se vuelven prácticamente impagables, así como con inversiones en sectores estratégicos o en los más variados campos, que crean la ilusoria visión de desarrollo con refinerías invisibles o centrales termoeléctricas casi inservibles o tecnologías aplicadas a la extracción de recursos naturales, minería, pesca… la lista es inagotable.

Las falsas promesas electorales de competitividad y bienestar social en países que no cuentan con normas estrictas de calidad sobre la inversión extranjera, independientemente del su origen, o no cumplen estándares de protección a su aparato productivo, o a sus sectores estratégicos, pueden ser muy graves, tanto como lo estamos atestiguando hoy mismo en Ecuador. Coca Codo Sinclair, la mayor hidroeléctrica del Ecuador, fue construida bajo esa lógica, y la empresa constructora fue demandada tras observaciones de la Contraloría, por sus deficientes condiciones estructurales. Hasta el día de hoy no genera la electricidad que está programada. Sin embargo, cabe recordar que antes de que la crisis energética y los apagones empiecen en este año, al inicio de su gestión, la actual Canciller afirmó que se estaban llevando a cabo conversaciones para que el Gobierno retorne la administración de esa obra a los mismos que tuvieron que enfrentar procesos judiciales por haber entregado una termoeléctrica en pésimo estado. Al fin y al cabo, conversaciones se puede tener con cualquiera. No hay para qué alarmarse…
