miércoles, febrero 4, 2026

En la lucha por la vida, con ahínco al 2025

El año pasado el patrón climático, mostró muchas contradicciones, se registraron altas temperaturas, se vivió mucho calor, experimentamos fuertes sequías, lo que agravó los apagones e incendios forestales y también hubo inundaciones.

Por: Anamaría Varea

Al terminar un ciclo, conviene regresar a ver, analizar y evaluar.  Este ejercicio permite identificar logros y limitaciones y definir líneas a seguir.  Pasemos revista a algunos aspectos, desde un enfoque socioecológico. En un rápido sobrevuelo al 2024, de nuestro Ecuador megadiverso y pluricultural, se podría decir, que el saldo es negativo.

En lo que a conservación y defensa de la biodiversidad se refiere, vivimos acontecimientos destructivos con alto impacto en los ecosistemas, comunidades y ciudades. Los impactos socioambientales generados por los incendios forestales, la minería y otras actividades extractivas fueron muy marcados, tanto por la contaminación, como por la deforestación y destrucción del entorno natural. Esta destrucción y deterioro ecológico se relacionan también con los prolongados apagones, que nos sumieron en una profunda oscuridad, desconcierto y sensación de zozobra, dejando pérdidas económicas muy grandes. Cerramos el año con un profundo malestar, incertidumbre que nos confronta a la imposibilidad de futuro, por un ambiente de destrucción, inseguridad, guerra y violencia.

El año pasado el patrón climático, mostró muchas contradicciones, se registraron altas temperaturas, se vivió mucho calor, experimentamos fuertes sequías, lo que agravó los apagones e incendios forestales y también hubo inundaciones.

Resultaron alarmantes y aterradores los tremendos incendios que consumieron bosques, sembríos y páramos. Llamaradas gigantescas ardieron de norte a sur, dando paso a una avasalladora y dolorosa destrucción de la Naturaleza y desolación en las comunidades y ciudades. La Secretaría de Gestión de Riesgos señala que en el 2024, los incendios ocasionaron la pérdida 83.000 hectáreas de cobertura vegetal, 44.000 animales muertos, 5.400 hectáreas de cultivos destruidos. 2024 cierra como el año con los peores incendios, las temperaturas más altas y una terrible sequía. Datos que estremecen, duelen y conmueven.

Un incendio forestal se produjo en Guápulo, en el nor-oriente de Quito, desde la tarde del martes 24 de septiembre de 2024. Foto: Diario El Comercio

Además de los incendios, los apagones, de hasta 14 horas, marcaron el 2024. Los cortes de luz no sólo generaron pérdidas económicas, sino que también un grave impacto en el ambiente.

Muchas voces de alerta y preocupación se dejaron escuchar a lo largo del país. Está claro que para el 2025 es urgente planificar y activar campañas de restauración, regeneración y reforestación, que sean creativas, comprometidas y efectivas; elementos clave para considerar en nuestra próxima votación.

Además de los incendios, los apagones, de hasta 14 horas, marcaron el 2024. Los cortes de luz no sólo generaron pérdidas económicas, sino que también un grave impacto en el ambiente. “Lo que estamos viendo en la crisis energética es ante todo una crisis ambiental, es una crisis relacionada con el cambio climático y con el manejo ineficiente de las cuencas hidrográficas y de los páramos”, dice Luis Suárez, director ejecutivo de Conservación Internacional (CI) Ecuador. Balance ambiental de Ecuador: sequías y la amenaza de la minería ilegal marcaron el 2024.

Militares realizan controles en las calles de Quito tras el inicio de apagones por crisis energética en Quito (Ecuador). EFE/José Jácome

Un estudio de la Universidad de Las Américas (UDLA) señala que un generador eléctrico puede contaminar hasta un 80% más que un carro. La quema de gases genera partículas finas, que entran al sistema respiratorio y afectan la salud de las personas.  En las muestras que hizo el estudio, se determinó que la calidad del aire se empeoró, durante los cortes de luz, por la presencia de gases como dióxido de azufre, que incrementó en un 180%.

Un aumento de monóxido de carbono en un 43% y un 38% en dióxido de nitrógeno, que contribuyen al efecto invernadero y son dañinos para la salud. Inhalar estos gases puede causar irritación en los ojos y en el tracto respiratorio, además de que en casos graves también puede generar quemaduras internas. El dióxido de azufre es un gas corrosivo, que al combinarse con el vapor de agua de la atmósfera en grandes cantidades puede llegar a producir efectos graves como lluvia ácida. La contaminación de los generadores es también sonora. ¿Qué efectos tiene el uso de generadores eléctricos en la calidad del aire?

Quienes vivimos en Ecuador evidenciamos cómo es la vida en total oscuridad. sin embargo, esta vida a oscuras parece que no trajo mucha reflexión respecto a lo que implica vivir con o en la luz.

La oscuridad es un fenómeno que se caracteriza por la ausencia de luz, puede ser entendida, apreciada o percibida de diferentes maneras, según el contexto. La oscuridad y la luz más allá de ser hechos físicos, su referencia tiene que ver con circunstancias diversas, símbolos, mitos, ritos, creencias. Se han usado en las ciencias exactas, sociales y de la mente, el arte, la mitología. Un sin número de pensadores evocan la oscuridad y la luz y nos traen metáforas que nos invitan a reflexionar sobre nuestras propias vidas; revisemos  cuatro:

“La esperanza es poder ver que hay luz a pesar de toda la oscuridad”. Desmond Tutu.

“En medio de la oscuridad, la luz persiste”. Mahatma Gandhi.

“Quizás tengas que conocer la oscuridad antes de poder apreciar la luz”. Madeline L’Engle.

“No se alcanza la iluminación fantaseando con la luz sino siendo consciente de la oscuridad…” C. G Jung.

Quienes vivimos en Ecuador evidenciamos cómo es la vida en total oscuridad. Sin embargo, esta vida a oscuras parece que no trajo mucha reflexión respecto a lo que implica vivir con o en la luz. Cabe preguntarnos cómo, en medio de tanta oscuridad, podemos ser portadores de luz.

En la práctica, tenemos que revisar nuestros patrones de consumo y tomar conciencia de los impactos que tienen los generadores eléctricos, por la emisión de gases de efecto invernadero, principales causantes del cambio climático.  Está claro que los generadores a algunos alumbraron y, con tantos gases, a toda la población contaminaron.

Esta vivencia evidencia la urgencia que debe tener el próximo gobierno para avanzar hacia un cambio de la matriz energética; la importancia de dar mantenimiento a las plantas termoeléctricas y la necesidad de que se cumpla con los planes de conservación de la naturaleza y de reforestación de las cuencas hidrográficas, en las que se encuentran las centrales hidroeléctricas. Sabemos que la vegetación es un factor fundamental para la generación de lluvias, por lo que áreas devastadas y sin bosques, atraen poca humedad y generan bajos niveles de precipitación.

La minería legal e ilegal deforestó 12.944 hectáreas en todo el país, según datos de la segunda colección de MapBiomas Ecuador, presentada por Fundación Ecociencia.

En el año que terminó, los impactos socioecológicos que ocasiona la minería son una gran amenaza. Esta actividad extractiva arrasa con la naturaleza y comunidades. Es importante insistir en que la minería ilegal es tan destructiva como la que se dice legal. La minería contamina aire, agua y suelo, con esta actividad extractiva se ha deforestado amplias extensiones de selva y se ha puesto en riesgo varias fuentes de agua en el páramo y en la ceja de montaña, que liberan de metales pesados, poniendo en riesgo nuestra salud y confrontándonos a un futuro cada vez más complicado, como lo demuestra la investigación realizada por Plan V Los empresarios del oro también tienen padrinos . La minería legal e ilegal deforestó 12.944 hectáreas en todo el país, según datos de la segunda colección de MapBiomas Ecuador, presentada por Fundación Ecociencia, señala el Balance Ambiental de Ecuador 2024, publicado por Mongabay.

Para ver en perspectiva basta conocer lo que pasa en Mirador, la primera mina a cielo abierto en Ecuador, que muestra una gran destrucción ecológica, con grandes pérdidas naturales y sociales. Destruyeron la selva, escarbaron la montaña, desalojaron comunidades, las relaveras se van colmando y amenazan con colapsar, como señala la publicación del 2024 realizada por Acción Ecológica y Quito Sin Minería, Crónica de un desastre anunciado: impactos sobre la población y naturaleza del proyecto minero Mirador y potencial colapso de las relaveras en la Cordillera del Condor.

Las piscinas de residuos de la megamina Mirador, en el sur de la Amazonía ecuatoriana. Foto: Archivo PlanV

En el 2025, entre las propuestas ecológicas hay varios temas pendientes sobre los que es necesario avanzar.  El 31 de agosto de 2024 se cumplió el plazo de un año que la Corte Constitucional dio a Petroecuador para que cese las actividades en el bloque 43. Recordemos que el 59 % de ecuatorianas/os en consulta popular decidió mantener bajo tierra el petróleo del Yasuní ITT (Ishpingo, Tambococha y Tiputini). El gobierno de Noboa, en su informe señaló que en cinco años se terminará el desmantelamiento de la infraestructura (247 pozos) y el abandono de los campos; una decisión que demuestra la falta de voluntad política del régimen, más aún cuando se conoce que dejar de extraer el crudo se puede resolver en pocas horas, para luego dar paso al proceso de reparación y restauración que demandará más tiempo.

Los impactos de la actividad petrolera en el país son muy conocidos y hay varios pendientes al respeto. En el 2025 habrá que insistir en el cumplimiento de la sentencia de 2021 y medidas de reparación para que se apaguen los mecheros que queman el gas, producto de la extracción del petróleo.  Las nueve niñas demandantes (ahora ya jóvenes), denunciaron que esta actividad tiene impactos negativos en la salud, sobre todo de las mujeres. La Unión de Afectados y Afectadas por Texaco (UDAPT) informa que estos han aumentado en lugar de disminuir y para marzo de 2024 contabilizaron 486 mecheros. Y con esa quema del gas se desperdicia un valioso recurso energético que bien podría generar electricidad.

En el Choco Andino también decidimos, por un Quito sin minería. Las próximas autoridades deberán cumplir con estos resultados de estas consultas populares. Duele e indigna ver, además, cómo el gobierno se empeña en incumplir abiertamente la voluntad popular expresada en las urnas en la provincia del Azuay, en los cantones Girón, en el 2019, y Cuenca en el 2021. Igualmente, resulta intolerable que, escudándose en el conflicto interno armado, se movilice a las Fuerzas Armadas para imponer consultas a poblaciones que defienden su territorio, como sucede en Palo Quemado en la provincia de Cotopaxi.  Por otro lado, están pendientes las leyes orgánicas de consulta prelegislativa, consulta ambiental y consulta previa, libre e informada.

Hay tráfico ilegal de grandes mamíferos, como jaguares, hasta especies diminutas, como colibríes; también incluye flora como cactus, bromelias y orquídeas. Esto afecta toda la red de ecosistemas, de la cual formamos parte.

Los desafíos socioecológicos persisten, es fundamental mantener el compromiso de conservar los territorios y áreas en las que los seres biodiversos coexisten, y, no olvidemos, que, con tanto comercio de vida silvestre, las especies amenazadas están cada vez, bajo mayor peligro. Hay tráfico ilegal de grandes mamíferos, como jaguares, hasta especies diminutas, como colibríes; también incluye flora como cactus, bromelias y orquídeas. Esto afecta toda la red de ecosistemas interconectados, de la cual formamos parte. Los animales y plantas silvestres de Ecuador no son mascotas, adornos ni juguetes: su aporte a mantener el equilibrio de los ecosistemas nos beneficia a todos | Informes | Noticias | El Universo

A toda esta problemática se suma la vinculados a la pesca indiscriminada, deforestación y contaminación, que requieren respuestas inmediatas. Entre 1985 y 2023, Ecuador perdió 1.1 millones de hectáreas de coberturas naturales de las cuales 981.000 hectáreas fueron superficies boscosas, según datos de MapBiomas Ecuador, en el Balance ambiental 2024.

Dentro de tanto agobio cabe resaltar que, a lo largo del país, también hay hechos esperanzadores. Comunidades que con valentía resisten y compromiso defienden sus territorios de las actividades extractivas y hacen frente a la arremetida en sus territorios de empresas madereras, mineras, petroleras, florícolas, camaroneras, entre otras. Pueblos indígenas y comunidades campesinas, defienden sus formas de vida digna. En medio de tanta devastación, los derechos de la naturaleza son una herramienta que nos anima, impulsa y nos da esperanza. Nos muestran que es tiempo para la resistencia y la re-existencia.

El reconocimiento de los derechos del río Machángara, determina que en este año se inicien acciones concretas a su favor.  Ramiro Ávila, el demandante, en su declaración señaló «La jueza y el Tribunal han determinado que, a esas medidas del Municipio de Quito, se sumen medidas a corto plazo, a mediano plazo, medidas inmediatas como por ejemplo el control de fluidos industriales y campañas para que los quiteños y quiteñas podamos hacer un uso responsable del agua». La justicia ordenó que se reparen daños causados en el río Machángara.

Con alegría recibimos la noticia de que Intag, con su larga historia de resistencia a la minería, en el 2024 fue declarado Santuario de Vida, una zona que debe estar libre de minería,

Breve historia de la resistencia a la mineria en Intag-Ecuador (abril 2024) – Decoin; Exitoso Foro Intag Santuario de Vida – Decoin.

Propuestas inspiradoras, como la del Pueblo Originario Kichwa de Sarayaku el Kausak Sacha o Selva Viviente, nos traen principios, valores y medios de vida que nos recuerdan que vivimos en un mundo interdependiente. Según su cosmovisión, este territorio lo conforman tres unidades ecológicas esenciales: Sacha (Selva), Yaku (ríos) y Allpa (tierra) que sostienen una infinidad de especies de flora y fauna y son trascendentales para su existencia. A través de esta propuesta Sarayaku plantea“preservar y usar de manera  sostenible y sustentable los recursos naturales de su territorio, para fortalecer el Sumak Kawsay (vida en armonía) y asegurar la continuidad del Kawsak Sacha (Selva Viviente)” Pueblo Originario Kichwa de Sarayaku – Ecuador. Página Oficial.

En nuestro Ecuador megabiodiverso, en el 2025, seguro más y más personas tomarán conciencia de que hay que proteger de manera urgente estos ecosistemas frágiles: selva, páramos, bosques y manglares. Estamos siendo testigos de cómo frente a nuestros ojos se derriten los glaciares, se deforesta la Amazonía, se queman los páramos, se envenenan los ríos y hasta los mares invadimos con tanto plástico que consumimos. Está claro que vivimos una emergencia y requerimos responder con contundencia.

En el 2025 habrá que redoblar esfuerzos en defensa de nuestros ecosistemas, ya basta de tantos destrozos.  En el ecologismo hay muchos desafíos por delante, la participación y compromiso son claves.

El inicio del 2025 nos emocionó que The New York Times, en su lista anual de 52 lugares a visitar este año, coloque a las Islas Galápagos en 2do lugar. Este archipiélago, por su ubicación, formación volcánica, biodiversidad y endemismo, es considerado un laboratorio viviente y en 1959 se declaró Parque Nacional. La Unesco declaró a las islas Galápagos como Patrimonio Natural de la Humanidad en 1979 y en 1985 como Reserva de Biosfera.

Captura de The New York Times. Ver aquí el sitio

En las Islas Encantadas, como también se las conoce, se prohíbe la pirotecnia; sin embargo, se permite una base militar. Recordemos que en el 2007 la Unesco declaró a las islas Galápagos como Patrimonio de la Humanidad en riesgo medioambiental y estuvo incluida en la Lista de Patrimonio de la Humanidad en Peligro hasta 2010. Frente a lo que ocurre actualmente, cuando se pretende que vuelvan tropas foráneas a nuestro país, declarado constitucionalmente como territorio de paz, la sociedad entera debería decir: aquí, nunca más una base militar extranjera.

En el 2025 habrá que redoblar esfuerzos en defensa de nuestros ecosistemas, ya basta de tantos destrozos.  En el ecologismo hay muchos desafíos por delante, la participación y compromiso son claves. Estamos cerca de las elecciones, elijamos bien nuestros gobernantes, para no volver a esta oscuridad. En este ambiente inseguro, deforestado, incendiado y recontaminado, está claro por quien no votaré.

¡Bienvenido 2025, por favor tráenos luz para el futuro!

¡Demos un buen brinco y por la Naturaleza, trabajemos con ahínco!

 

Anamaría Varea

Más Historias

Más historias