En 2009, Ecuador vivía una crisis energética similar a la que experimentamos en 2023. Ante la urgencia, hace más de una década, el Gobierno propuso un plan para incorporar 380 MW al Sistema Nacional Interconectado, por medio de generadores a combustible, y así abastecer al país. Una de las centrales que debía proveer de 110 de esos MW se ubicó en Los Ríos, la Quevedo II.
En 2010 CELEC adquirió 60 motores Hyundai para la central Quevedo II. La central costera fue considerada pionera y la más grande del país en su momento. Pero poco a poco se fue desmantelando hasta perder la mitad de su capacidad.
En 2015, cuatro de sus generadores fueron trasladados a Santa Cruz para suplir problemas de energía en Galápagos. En 2018, 28 unidades más se “desafectaron” y fueron a Petroecuador para dar energía al Bloque Cuyabeno y al Bloque 43 ITT en el Yasuní, que sigue operando a pesar de la consulta popular.
El año pasado, en medio de una nueva crisis energética, el gobierno de Lasso buscó repotenciar Quevedo II y traer nuevamente los 32 motores que le faltaban. A fines de 2023, José Alvear, un ciudadano que ha criticado algunos manejos en el sector energético, presentó una denuncia por peculado en la compra de los nuevos motores para la Quevedo II.
Una denuncia que no avanza
En octubre del año pasado, Alvear se acercó a las instalaciones de la Fiscalía. Desde esa fecha, reclama que el proceso está congelado. Se presentó con una denuncia contra Gonzalo Uquillas, quién era el gerente de CELEC en esa época, y Juan Carlos López, quién era gerente de TermoPichincha, una de las unidades de negocio de la empresa pública, y que estuvo encargada de la ejecución del proceso.
“En la Fiscalía dicen que en 2018 el Ministerio de Electricidad autorizó la desafectación de los motores y que estaría vinculado un ministro, por lo que han subido la consulta a la Fiscalía General del Estado (FGE) para saber si él tiene fuero. Con eso tienen dormido el caso”, dice.

José Alvear es un empresario en el sector de seguros que ha investigado el sector eléctrico. Foto: Manuel Novik
El empresario explica por qué habla de peculado: sostiene que hubo una mala administración de recursos por la compra de tecnología obsoleta y un mayor precio de lo que se obtuvo en 2010. “Se adquirieron motores modelo 2009 por casi $2 millones. El MW cuesta en promedio $900 mil, ellos pagan por esos motores 2009, y de tecnología antigua $1.194.000. Hay un aparente sobreprecio de $25 millones en el proceso, le corresponderá determinar a la FGE”.
Por otro lado, CELEC indicó que para el correcto funcionamiento de Quevedo II se debe optar por el mismo proveedor que trajo los motores en 2010, HH International, representante de Hyundai para Ecuador. “A pesar de eso igual pagan por una nueva instalación de $7 millones por la que no debían pagar”, dice Alvear.
“En la fiscalía dicen que en 2018 el Ministerio de Electricidad autorizó la desafectación de los motores y que estaría vinculado un ministro, por lo que han subido la consulta a la FGE para saber si él tiene fuero. Con eso tienen dormido el caso”, JOSÉ ALVEAR.
Alvear cuestiona que se haya realizado una compra directa argumentando la urgencia energética y que solamente cuatro de los nuevos generadores comprados en Corea hayan llegado al país. Según consta en la denuncia, “la dichosa emergencia generada por la entidad contratante no se tomó en cuenta, se esperó más de seis meses en ejecutar y un año más en recibir, es decir, no se evitaría el estiaje, razón medular de la adquisición”. También cuestiona en su denuncia que se trate solamente con un intermediario y no con el fabricante.

La adquisición de los nuevos motores incluye unidades de generación con motores diesel, unidades de enfriamiento con radiadores, unidades de transferencia eléctrica, unidades de tratamiento del combustible, unidades compresoras de aire, calderas recuperadoras de gases, purificadoras, sistemas auxiliares. Foto: CELEC
Gonzalo Uquillas responde
El ex gerente de CELEC inicia aclarando el contexto en el que se dio la desafectación de Quevedo II. “En ese tiempo la demanda energética nacional crecía solo a un máximo del 4% anual y había mucha energía que no se utilizaba. A la par había una necesidad de Petroecuador de incrementar la producción. En un momento en donde sobraba energía se vio posible transferir esa energía”, dice.
En aquella época el país aparentaba tener una soberanía energética estable, con reservas de más del 25% de energía, según el ex CELEC. Uquillas explica que en la pandemia la demanda energética se deprimió. Una vez superada la crisis sanitaria, la demanda creció a niveles del 10% o 15%, que fueron imposibles de resistir, según Uquillas.

Gonzalo Uquillas ha sido tres veces gerente de CELEC y viceministro de Electricidad. Foto: Luis Argüello
Así que a finales de 2022 empezaron las alertas del CENACE, que advertía que se requerían 465 MW adicionales de generación para evitar apagones. Además advertían que se debía dar mantenimiento al parque termoeléctrico. En este escenario surge la necesidad de repotenciar, entre otras centrales, a Quevedo II.
“Se cuestiona el valor del contrato, pensaban que es cuestión de desenchufar, piensan que son motores pequeños. Hay un transporte por tierra y fluvial para transportar verdaderos containers. En Quevedo funcionaba con fuel oil y en el Oriente hubo que hacer una conversión de combustible para que funcione con crudo, a un costo competitivo, que cuesta menos de 10 centavos el kWh, cuando Petroecuador generalmente paga 30 centavos”, asegura Uquillas.
Respecto a las denuncias de sobreprecio, Uquillas confirmó que el contrato para los 60 motores de 110 MW en 2010 se firmó por $119 millones, a un costo unitario de $1.166.000 por MW. Ahora se invirtió $58 millones para 32 grupos de 54 MW, con un costo unitario de $1.169.000.
El ex gerente dice que los motores no llegan simplemente porque no se pagan. “Solo se hizo un anticipo y por eso solo llegaron 8 motores que se embarcaron el 30 de noviembre. Los grupos ya están en Quevedo, sin embargo el resto siguen en Corea esperando que se cumplan los pagos”, dice. Mientras no lleguen los equipos que faltan, los equipos que ya llegaron no van a funcionar.



Los nuevos grupos de generación que llegaron recientemente de Corea y que ya están ubicados en la central Quevedo están a la espera del resto de los equipos. Fotos: Cortesía
A pesar de que la contratación se dio en modalidad directa y sin concurso, Uquillas sostiene que se hizo la valoración con los otros proveedores grandes a nivel mundial, pero no fue óptima por los plazos de entrega. “Estos tiempos que se consiguieron son especiales. Además, Hyundai tiene un mejor rendimiento, de los mejores del Ecuador. Que sean de 2010 no quiere decir que sean antiguos, han sido modernizados”.
“En ese tiempo la demanda crecía a un máximo del 4% anual y había energía que no se utilizaba. había una necesidad de Petroecuador de incrementar la producción. En un momento en donde sobraba energía se vio posible transferir esa energía”, gonzalo uquillas.
Otra de las razones por las que optaron por mantener a HH International es el título habilitante, un trámite que ya se obtuvo en 2010. Si quisieran cambiar de proveedor deberían hacer un nuevo estudio ambiental, lo cual podría tomar hasta tres años.
“Se cuestiona que no fuimos al fabricante y solo al intermediario. Pero el fabricante confirmó que HH es el representante exclusivo para Ecuador. Todo eso está certificado y apostillado. Si usted quiere comprar un carro Ford no va a la fábrica en Detroit, hay que ir a un distribuidor que conozca el mercado local” dice Uquillas.
Es llamativo que uno de los bloques petroleros que utiliza los motores de Quevedo II es el Bloque 43, que por mandato popular ya no debería operar. Uquillas afirma que se preguntó a Petroecuador previo a la consulta sobre el Yasuní si seguirán usando los generadores, pero les respondieron que independientemente del resultado seguirán necesitando esos motores.
“El señor Alvear tendrá que probar lo que dice, sino pondremos una demanda. He estado tres veces como gerente, no sé si es una fortuna, una suerte o una complicación. La función pública es complicada e ingrata. Es la primera denuncia que tengo en toda mi carrera en la administración pública”, dice Uquillas, y asegura que la Secretaría Anticorrupción y el departamento Anti Sobornos de CELEC avalaron el proceso.
La discusión sobre la crisis energética
Tanto Alvear como Uquillas dejaron sus perspectivas sobre la crisis energética que vive el país.
Sobre el desastre anunciado que desembocó en los apagones, Uquillas sostiene que CELEC cumplió con todo. “Quiero ser tajante. El que no cumplió fue el Ministerio de Energía, a pesar del compromiso del ex ministro Fernando Santos. Quiero decirlo con nombre y apellido, quien no cumplió fue el viceministro de Electricidad, Marcelo Jaramillo. Nosotros preparamos el decreto de emergencia, pero no se dio el trámite”, dice.
El ex gerente de CELEC sostiene que en 2023, la empresa pública que administró invirtió $290 millones en 31 procesos de las 13 unidades de negocio para recuperar el parque energético y sus líneas de transmisión. “A CELEC le deben las distribuidores $300 millones y el Ministerio de Finanzas otros $200 millones. Gestionar una empresa en esas condiciones resulta muy complicado”, afirma.
“Hoy en día el 35% o 40% del parque termoeléctrico de CELEC es muy antiguo. Nosotros ejecutamos la Central Alluriquín de 40 MW, una de las dos centrales de Toachi Pilatón, rehabilitamos la Central TermoEsmeraldas II, se amplió las subestaciones de Cuenca, Machala, Policentro, duplicamos la capacidad de la subestación de Durán”, afirma Uquillas.
El ex funcionario advierte que de abril a septiembre de 2024 la central de Coca Codo operará a la mitad de su capacidad por el mantenimiento que requieren sus válvulas, y asegura que este año el estiaje será más severo.
Por su parte, Alvear sostiene que mientras no se apunte a reemplazar los combustibles líquidos por gas natural nuestra energía seguirá siendo cara. “Este modelo le conviene a los contrabandistas de diesel que quieren mantener los subsidios, sectores que tienen gente y contratos con el Gobierno y no permiten que se hagan cambios. El gas natural es 50% más barato que el diesel que hoy Ecuador importa”, dice el empresario.
“Gran parte del déficit fiscal se podría resolver con la focalización de subsidios. Ellos indujeron esta emergencia. Sabían cuál era la solución. En febrero de 2023 el CENACE advirtió. En 2022 CENACE le avisó al Ministerio de Energía que se venía el fenómeno El Niño y el estiaje. En 2023, el mismo ministro Santos Alvite advirtió sobre este particular. Crearon la emergencia para proceder con este tipo de contrataciones directas, como la de Quevedo II”, dice Alvear.
Sobre los nuevos funcionarios en el Ministerio de Energía, dice que, “(La ministra) Arrobo se pasa caminando y tomándose fotos en Coca Codo. El Ministerio de Energía parece un equipo de volley, siempre están los mismos. La nueva ministra no ha llamado a licitaciones, hay una licitación que dejó encaminada Lasso de 500 MW que no ha llamado, no ha hecho gestiones para aumentar la línea de transmisión”, concluye.
