Los cuatro amigos de Las Malvinas habrían sido víctimas de tortura por parte de miembros de la FAE, antes de ser abandonados desnudos en una zona rural de Taura, cantón Naranjal, de Guayas, la noche del domingo 8 de diciembre de 2024.
Esta información se desprende de las versiones de cuatro integrantes de la patrulla de 16 uniformados. Tales cuatro miembros se acogieron a un proceso de cooperación eficaz con la Fiscalía y participaron en una segunda reconstrucción de los hechos, ocurrida entre la medianoche de este domingo 27 de abril y la madrugada de este lunes 28, dos día antes de que concluya la instrucción fiscal que invetiga un presunto delito de desaparición forzada.
El diario digital Primicias participó en dicha diligencia y en su reporte da cuenta de los hechos atroces que antecedieron al abandono y posterior asesinato de los tres adolescentes y el niño, amantes del fútbol y vecinos todos del sureño barrio Las Malvinas, en Guayaquil.
La reconstrucción de los hechos ocurrió en tres puntos principales: Durán, el peaje de la vía Durán-Tambo y el camino vecinal de la zona rural de Taura donde los cuatro amigos fueron abandonados, desnudos y sangrantes. En este sitio, dos de los miembrosde la FAE que están cooperando con Fiscalía descendieron por el muro de la vía y en el fondo, entre la maleza, encontraron ropa que pertenecería a los chicos.
Ya las primeras imágenes que se hicieron públicas, desde mediados de diciembre de 2024, dieron cuenta de la violencia con que miembros de la FAE introducían a uno de los adolescentes en el balde de una de las camionetas de la fuerza pública.
El diario Primicias, presente en la reconstrucción de los hechos, da cuenta que un cabo lanzó a dos de los adolescentes desde el balde de la camioneta, lo cual produjo la rotura de la cabeza de uno de ellos.
Esta agresión habría ocurrido en las inmediaciones del peaje. Ya en el piso, dicho cabo golpeaba con sus puños las cabezas y los pechos de los jóvenes tratando, según la versión del cooperador eficaz, de obtener de ellos alguna confesión sobre la supuesta denuncia de un asalto en la zona de la avenida 25 de Julio, donde los chicos fueron detenidos arbitrariamente por la patrulla de la FAE.
Concluida esta agresión, dicho cabo habría subido a la fuerza a los jóvenes nuevamente al balde de una camioneta. En ese momento otro de los chicos sufrió lesiones. “Uno de ellos se golpeó la cabeza. Tenía partida la cabeza”, recoge así el diario Primicias la versión del uniformado que se acogió al procedimiento de cooperación.
En el punto de la zona rural de Taura, en un camino lastrado, otro de los militares que se acogió al procedimiento de cooperación, describió cómo un subteniente dio un correazo al niño de 11 años en su espalda y luego disparó a 50 cm de sus pies.
Un cabo, en cambio, trataba de levantar al mayor de los amigos y en el forcejeo los dos cayeron: en ese momento el miembro de la FAE arremetió a patadas al chico, quien se negaba a quitarse la ropa.
Al final, todos fueron abandonados en ese punto, desnudos, golpeados, sangrantes, aterrorizados. Y en el lugar, precisamente, entre la medianoche de ayer y la madrugada de hoy fueron halladas varias prendas, las cuales están siendo objeto de peritaje para que las familias de los menores las reconozcan.
La instrucción fiscal por el presunto delito de desaparición forzada concluirá este miércoles 30. Abraham Aguirre, abogado del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos y patrocinador de las familias víctimas de este caso, dice a Plan V que el enjuiciamiento de los uniformados es inevitable. ¿Por qué esta coperación a días de que concluya la instrucción? Pudiera ser una forma para atenuar una pena que, si se consideran todos los agravantes del caso (las víctimas son menores de edad, el procedimiento fue arbitrario, etc.), pudiera suponer hasta 35 años de cárcel.
