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Chats revelan el día a día de la ‘multinacional’ de la droga que Dritan Gjika dirigió desde Ecuador 

Dritan Gjika

Portada: James O’Brien / OCCRP

Desde contratos con proveedores hasta problemas logísticos. El detalle de las operaciones del albanés Dritan Gjika, acusado de narcotráfico y lavado de dinero en Ecuador, se encuentra en miles de chats que este miércoles, 13 de mayo, ha expuesto en una investigación el Proyecto de Denuncia de la Delincuencia Organizada y la Corrupción (OCCRP, por sus siglas en inglés). 

Esta organización periodística internacional tuvo acceso a cientos de páginas de registros de los chats de la plataforma de mensajería cifrada SkyECC, que la Fiscalía ecuatoriana presentó como prueba en los procesos judiciales que mantiene contra el albanés y su organización. Los mensajes cubren un periodo entre mayo de 2020 y marzo de 2021. 

Gjika fue arrestado en Abu Dabi en mayo de 2025. A pesar de que ha pasado un año, aún no se concreta su extradición. OCCRP solicitó un comentario al Ministerio de Relaciones Exteriores, pero no tuvo respuesta. En Ecuador, los abogados de Gjika han negado las acusaciones en la audiencia previa al juicio. Tampoco respondieron a las solicitudes de comentarios de OCCRP. 

Según esta investigación, los chats dan “los detalles granulares de cómo operaba esta ‘multinacional’ de la cocaína, desde los contratos mensuales con proveedores hasta los puntos de recolección de efectivo específicos utilizados para recaudar sus ganancias. Los mensajes muestran cómo el grupo sorteaba contratiempos logísticos e innovaba para responder a las intervenciones de las autoridades”.

Los chats, agregan los periodistas, también “revelan la profunda infiltración que logró este grupo en la policía y las autoridades portuarias de Ecuador, país que en los últimos años se convirtió  en una superautopista para la cocaína”.

Imagen incluida en un informe policial en la que aparecen Dritan Gjika (a la izquierda) y otros hombres condenados o acusados de pertenecer a la organización criminal que presuntamente dirigía, cenando juntos en un restaurante italiano en Ecuador. Crédito: Suministrado.

Estas son las siete principales revelaciones de la investigación de OCCRP: 

  1. Gjika, un negociante exigente, meticuloso y con un gran dominio del español. El artículo inicia con un diálogo entre el albanés y un socio. “¡Señor, no es desconfianza, es respeto! … Salió todo bien, fijaron un precio juntos que les interesaba a ustedes ! No tengo que esperar hasta que lo venda despacio para que me paguen!”, le dice Gjika a su interlocutor. 

Ambos hablaban sobre la venta de un “material” que se había enviado en un contenedor desde Ecuador a España. Gjika, evidentemente molesto, solicitaba el pago porque ya había transcurrido una semana desde la entrega. Según la Fiscalía, la organización de Gjika se dedicaba al envío de grandes cargamentos de droga desde Ecuador a varios destinos en Europa como Bélgica, Países Bajos, España, entre otros. A este caso, la Fiscalía lo llamó Pampa

“Gjika no solía dejar las cosas al azar”, dice la investigación de OCCRP, que añade que el albanés participaba de manera directa en casi todas las áreas de sus operaciones y esto incluía la contratación de conductores hasta el cálculo exacto de las deudas pendientes. “Valoraba la confiabilidad y la diplomacia, y parece haber infundido una feroz lealtad en sus colegas”, dice el artículo. “Contigo voy hasta donde me digas hermano … y con los ojos cerrados”, es otra frase que aparece en los chats de uno de sus posibles proveedores colombianos. 

Los chats, además, ilustran el “sorprendente dominio de un español cargado de jerga, salpicando sus mensajes de texto con saludos y frases coloquiales”, según la organización periodística. Por ejemplo, usaba términos como “caja” para referirse a un contenedor, “cosos” para hablar de paquetes de cocaína y “feos” para hacer alusión a la Policía. Pero también usaba un lenguaje críptico cuando trataba de discutir los detalles de su trabajo, añade. 

“…la verdad, estamos es traqueteando, no vendiendo huevos al por mayor para buscar descuentos… ese es mi pensar en las cosas hermano”, dice Gjika en otro chat donde describe abiertamente su trabajo. 

  1. Albania investiga a Gjika. Dritan Gjika, también conocido con el alias de Tony, tiene 49 años. En su país, hay poca información sobre él. Según OCCRP, tiene un restaurante de comida tradicional a su nombre en su ciudad natal de Shkodër. La Policía albanesa no contestó a los periodistas sobre los antecedentes penales de Gjika, pero fiscales anticorrupción de este país informaron que hay una investigación preliminar en su contra. 

La Europol, sin embargo, conoce bien al albanés. Robert Fay, el jefe de la unidad antidrogas de Europol, dijo a OCCRP que Gjika pasó de ser un intermediario logístico para otros grupos de crimen organizado a consolidar, presuntamente, el control sobre su propia red en Ecuador. 

Gjika llegó a Ecuador por primera vez en 2009 con una visa de visitante temporal. En ese mismo año llegaron otros albaneses que han sido acusados de ser grandes capos del narcotráfico de la mafia balcánica, según investigaciones previas de Plan V

En Ecuador, el nombre de Gjika salió a la luz pública después de una serie de filtraciones que llegaron al entorno del expresidente Guillermo Lasso. Gjika fue uno de los principales socios de Rubén Cherres, amigo de Danilo Carrera, cuñado de Lasso. Cherres fue asesinado en 2023. En 2024, Carrera fue sentenciado a 10 años de prisión por delincuencia organizada. 

  1. Una extensa red empresarial en España y Ecuador. OCCRP revela que cerca de 70 personas y entidades legales están siendo investigadas en España por el caso Pampa. En ese país fue arrestado el argentino-italiano Mario Sánchez Rinaldi, en febrero de 2024. 

Imágenes de un informe policial sobre el empaque de bananos a cargo de Agricomtrade, una empresa que, según la Fiscalía, era una de las sociedades de las que Gjika era copropietario y que se usaba para el tráfico de cocaína.
Crédito: Supplied

 

Según la Policía española, Sánchez Rinaldi era otro líder de la organización que “controlaba un amplio abanico de empresas —compañías dedicadas a la producción y exportación de plátanos desde Ecuador a Europa, centros deportivos en Marbella, centros comerciales en Granada y negocios de hostelería y ocio nocturno— sobre las que se detectaron indicios de financiación oculta detrás de una apariencia mercantil legal”. 

La Audiencia Nacional española, en cartas enviadas a Ecuador y Francia, describe a Sánchez Rinaldi como un “importante empresario” asentado en la Costa del Sol, que manejaba una “organización legal potente” de negocios para la importación y exportación de alimentos, que facilitaba el tráfico de cocaína a puertos como el de Algeciras, en España. 

En el caso de Ecuador, Gijka, Sánchez Rimaldi y los otros involucrados —incluidos sus familiares— eran dueños o administraban más de 30 empresas en el país, dice la investigación periodística. La Fiscalía acusó a tres de estas empresas de narcotráfico; dos de ellas se dedicaban a la exportación de bananos. Los abogados en Ecuador de Sánchez Rinaldi, quien permanece detenido, le dijeron a OCCRP que no estaban autorizados a comentar sobre el caso. 

Durante el juicio, la Fiscalía en Ecuador presentó pruebas que, según ella, demostraron movimientos ilícitos de dinero por más de 43,4 millones de dólares, entre 2015 y 2023. 

  1. Grandes cargamentos. Los chats publicados por OCCRP muestran los negocios a gran escala de Gjika con sus proveedores colombianos. En esas conversaciones, el albanés solicita dos toneladas mensuales como “mínimo”. “A mí me interesa pero lo que me da un poco miedo es que no conozco la gente, lo conozco a usted y lo veo muy serio y un chico con pies por tierra”, le dijo Gjika a su aparente proveedor. En otra charla menciona un contrato de seis toneladas. “Le hago esas 6 T sin problema, solo necesito dinero por delante”, le respondió su interlocutor. 
Un hombre procesando hojas de coca en el corazón de la Amazonía, en Colombia, en noviembre de 2023.
Crédito: CEGALERBA-SZWEMBERG/Hemis.fr/hemis.fr/Hemis via AFP

Pero también los chats exponen los contratiempos del negocio ilegal. En una conversación, del 1 de febrero de 2021, el albanés le dice a su proveedor que cinco de sus hombres fueron arrestados. Esto ocurrió en la provincia de Los Ríos cuando llevaban en un camión media tonelada de cocaína en paquetes de 1 kilo marcados con el logo ÚNICO. Una de las conversaciones relacionadas con este caso fue la siguiente: 

GJIKA: Amigo buenas, me han cogido ahorita a los muchachos

GJIKA: Ellos retiraron esto hoy ! Espero que no tengo problemas

Usuario de Sky: Donde los cogieron señor?

GJIKA: En el pueblo

Usuario de Sky: Los cogieron con las cosas o como fue?

GJIKA: No se nada más amigo

  1. Una operación internacional a gran escala. Los chats expuestos ofrecen también una visión global de las presuntas operaciones del albanés desde Ecuador hacia varios puertos europeos y de Asia. Entre los puertos mencionados se encuentran los de Países Bajos y Bélgica, Turquía, Italia, España, Alemania, Marruecos y Portugal. “Salen 8 cajas”, “esta caja salió la semana pasada”, “el amigo de Maersk me pasó las cajas” son algunas de las frases que se leen en los chats. Pero también existen conversaciones sobre envíos a destinos más lejanos como India y Rusia. “Hoy ya me pasaron una seca (jerga para contenedor no refrigerado)”, dice otro de los chats. 

Desde el inicio del caso, la Fiscalía ecuatoriana sostuvo que esta banda reclutaba a funcionarios de los principales puertos del país para obtener información privilegiada. En los chats queda clara esta infiltración. No hay ningún problema de cuál puerto que sea, lo sacamos, no se preocupe”, es una de las afirmaciones de Gjika. En otra conversación dice: “¡¡Señor, yo me responsabilizo en puertos!!”. “Los amigos de adentro ya mismo me dan la caja para trabajar en una hora máximo”, es otro mensaje que Gjika recibió en agosto de 2020.

Vista del puerto de Guayaquil, Ecuador.
Crédito: Paul Thompson / Alamy Stock PhotoCREDIT: Paul Thompson/Alamy Stock Photo

En los procesos judiciales en Ecuador, tres policías fueron involucrados: uno fue condenado, otro fue declarado inocente y un tercero está prófugo desde 2024.  El uniformado condenado fue Héctor Pesántez. Tampoco respondió a las solicitudes de OCCRP de comentarios.

Según la Fiscalía, estuvo a cargo del reclutamiento de otros miembros en cargos de supervisión para facilitar el tráfico. En los chats, él dice a Gjika que se ha contactado con “amigos”.  “Me informan que ya hubo cambios de personal, hasta el director nacional antinarcóticos es nuevo, han cambiado la modalidad de francos (días libres)”, es otro de los mensajes que se leen en los chats. 

  1. Métodos sofisticados de contaminación de carga. En los chats publicados, Gjika menciona el “gancho ciego”, que es el método más usual para contaminar una carga legal con droga. Consiste en abrir un contenedor e introducir paquetes o maletas con los estupefacientes. 

Pero en las conversaciones se hace referencia también al uso de soldadores y pintura para que el escáner no detecte la mercancía ilegal. “El escáner no lo coge, absolutamente confirmado”, asegura Gjika a su interlocutor. Según OCCRP, la organización criminal posiblemente buscaba almacenar la droga en la estructura del contenedor y ocultar lotes más pequeños, después de que en Holanda fue interceptado un cargamento de 1,1 toneladas en 2020. “Hno te juro por mi vida, aquí sale semanal y entra semanal gol”, es otra frase que emplea el albanés en las conversaciones. 

Otra táctica se llama “empresa a empresa”.  “Así, los traficantes minimizan sus riesgos al controlar directamente compañías de exportación que llevan la cocaína y al asociarse con importadoras que administran sus socios”, explica OCCRP. “Así nosotros andamos al seguro…Por que él tiene todo el control”, escribió Gjika para describir esta modalidad. 

  1. La distribución en Europa y cobros en efectivo. Gjika no solo manejaba la logística del negocio ilegal en Ecuador, sino que también participaba en conversaciones —algunas de ellas tensas según OCCRP— sobre los precios, los cobros y la distribución de la cocaína en Europa. 

En julio de 2020, Gjika preguntó a un colaborador si tenía “mercancía por arriba” y agregó: “Yo necesito en España no hay nada”. Su interlocutor, que según Ecuador era un posible coordinador de envíos de cocaína al puerto español de Algeciras, le ofreció: “Si tienes en Holanda puedo buscar un camión para bajarlo a España”. 

Los chats, añade OCCRP, muestran las intensas negociaciones y las maneras de cobrar las ganancias. “Usaban puntos de recolección de efectivo clandestinos que parecen operar desde ciudades de todo el mundo, desde Cali hasta Madrid, Bruselas y Birmingham”.

La investigación agrega que la organización operaba con grandes cantidades de dinero en efectivo. Por ejemplo, las autoridades españolas incautaron un millón de euros escondidos en un vehículo en Barcelona. En los chats, hay otras referencias a grandes transferencias de dinero. En diciembre de 2020, Gjika discute a través de Sky sobre una transferencia de pesos colombianos a Cali por un valor de 2,3 millones de dólares. “Hermano me pasas otro token por cali para que cierren 8 mil millones (pesos colombianos)”, le escribió a un interlocutor.

Los “tokens” se refieren a “una cadena de números — por lo general el número de serie de un billete de dólar o euro — que se utilizan como una especie de contraseña compartida con el cajero para asegurar que el dinero se entregue en las manos correctas”, explica la publicación. 

En Quito, la Policía relacionó a un chifa con este servicio y la justicia condenó a un ciudadano chino por colaborar en lavado de dinero. Pero él negó ser dueño del restaurante y apeló el fallo. Pero en un chat, de agosto de 2020, aparecen estas conversaciones sobre la recolección de efectivo en ese restaurante: 

Usuario de Skype: Por quien pregunto

GJIKA: Por nadien hermano, solo le dices retirar

Su interlocutor — quien fue condenado por colaborar con la organización de tráfico—  informa al albanés que “el chino” no tenía suficiente efectivo. 

Usuario de Skype:  El chino está chico 

Usuario de Skype:  Solo recogí 360

GJIKA: Ok hnon cuanto 400?

Usuario de Skype: Chino dice el martes el resto

Usuario de Skype: No solo 360

GJIKA: Jajaj ok

 

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