Hoy es un tiempo en el cual las imágenes, los relatos y las creaciones digitales son la realidad percibida, la realidad ha dejado de ser lo tangible; hoy la realidad es aquella que nos es otorgada por las redes digitales; los algoritmos son los que permiten construir tendencia de información y esta incita a distintas formas de reacción. El presente está inundado por imágenes, en la era de la post verdad el relato remplaza la realidad o en estricto el relato es la realidad, el relato mata al dato.
Veneramos a los espejismos, nos auto convencemos de su existencia y de las cualidades que les hemos otorgado. Estamos sumergidos en una especie de gran Matrix o laberinto de espejos, en donde la tecnología nos condiciona y determina.
A más de lo señalado, hay un elemento clave que es el sesgo de disponibilidad o heurística de disponibilidad, que es el atajo que la mente humana toma sobreestimando los eventos recientes, o aquellos intensos o emocionalmente fuertes, sin factores de complejidad. Ante la gigantesca cantidad de información que nos es dada, ante las tesiones que se derivan del mundo contemporáneo, la realidad la vamos creando como individuos y colectivos, tomamos determinaciones rápidas, impulsivas, rechazamos la complejidad y acogemos lo básico. Vivimos la saturación de la información, el pensamiento primario ha crecido exponencialmente, los extremismos se han multiplicado, al igual que la negatividad y el pesimismo. A eso se suma una vorágine de acontecimientos …indetenibles.
La sociedad se ha ido fatigando, colectividad de la ansiedad, somos parte de una humanidad que extravió la sensibilidad, abrumada por la velocidad de los acontecimientos, la sobre información, la intrascendencia de gran parte de esta; la constatación de las evidencias muestran diáfanamente la distopía y el drama de la incertidumbre.
La sociedad de los espejismos
La población ecuatoriana evidencia un cansancio, un hartazgo, como respuesta para protegerse hay un abandono de lo público, un marcado rechazo de «lo político», del interés colectivo. Un sostenido proceso de anomia, ante lo cual hay un repliegue hacia ámbitos más seguros; se evidencia una suerte de feudalización, en la cual los refugios son los espacios más privados o domiciliarios y los colectivos de filiación.
El presidente Daniel Noboa está 22 meses en el cargo, tiempo más que suficiente para saber qué es y qué no es; para evidenciar lo que ha logrado en su gestión y aquello que no es un tiempo más que prudencial; las cartas han sido echadas, todo ha sido expuesto, ¿quién se atreve a mirar, la realidad?
Ecuador está ante un fenómeno nunca antes conocido, el primer gobierno de la post verdad y de la revolución digital, en donde un conjunto de estrategias de comunicación y mercadeo político han remplazado a los antiguos pensadores de la política, a los gestores de la misma, a los administradores de la cosa pública.
El gobierno en funciones y sus acciones de administración y gestión pública son comprendidas como analogía de acciones en medio de un campo de batalla digital, en donde la invención del enemigo es fundamental. No hay gobierno sin enemigos, tampoco puede haber política sin contradictores, tangibles o imaginarios. Así, afloran: los narcos, el correísmo, la ministra Arrobo, los terroristas, Aquiles, la vicepresidenta Abad, la zarigüeya en los trasformadores, los infiltrados que abrieron el desfogue de Mazar, los GDO, los técnicos de alto nivel que operan el sistema Paute integral, la Corte Constitucional, las fundaciones, Cuenca y los cuencanos, diario Expreso, la CONAIE, los médicos de los hospitales, los representantes de las clínicas de diálisis, los indígenas otavaleños, y así al infinito.
Ante la ausencia de un mínimo programa de gobierno y funcionarios medianamente capaces, el Ejecutivo responde con: la guerra contra el enemigo, el Estado paternalista, la gendarmerización de la sociedad, la campaña perpetua y la militarización del conflicto.
El gobierno existe sobre la base de la creación del enemigo, del opuesto, del otro como negativo, inferior, equivocado o retrógrado. Con el otro sólo existen dos formas de relación, la confrontación que lleva a su liquidación y la subordinación. El opuesto existe para ser deslegitimado, se desconoce las ideas y las voces de los contrarios. No se contempla la política como posibilidad del diálogo, mucho menos se concibe la incorporación de los diversos, tampoco la estructuración de un gobierno plural, porque la sociedad carece de diversidad para el poder de turno.
Ante la ausencia de un mínimo programa estructurado de gobierno, y de un núcleo básico de funcionarios que permita la gestión, el Ejecutivo responde con varias estrategias: la guerra al enemigo, el Estado paternalista, la gendarmerización de la sociedad, la campaña perpetua y la militarización del conflicto. En la era de la post verdad y la revolución digital la realidad es un relato, la comunicación se torna acción estratégica determinante, las operaciones psicológicas se vuelven fundamentales.
La gestión de lo público se entiende como la acción de campaña electoral perpetua, la exacerbación casi orgiástica de la «participación del común», el culto y veneración por las masas de votantes, los cuales necesitan pan del soberano, así se analiza el mapa electoral y se elabora una estrategia para acudir de pueblo en pueblo, semana a semana, quincena a quincena, todo el tiempo, ofreciendo aquello que los sedientos buscan, aunque son irrelevantes los consejos gubernativos y las políticas públicas; se reproduce con exactitud la experiencia de la «Cruzada Nueva Humanidad», que la familia presidencial implementó por décadas.
Surge un problema, se convoca a los expertos en mercadeo y comunicación política, construyen un enemigo, diseñan la realidad, ponen a trabajar un equipo de creadores digitales, hilvanan un producto, surge un relato que es la realidad. Cuando este se encuentra listo, se activa todo un complejo sistema, financiado desde el poder central; se suman: diversas plataformas comunicacionales digitales, el grupo de medios de comunicación públicos, un selecto círculo de comentaristas que hacen opinión cercanos a las ideas gubernamentales, influencers y iktokeros que amplifican la narración, comunicadores que se declaran independientes e informan con sesgo, finalmente se activa un ejército de trolls que atacan a los contrarios o reafirman el relato. Así se evidencia la realidad en el Ecuador de la post verdad, como verdad incuestionable, eje vertebrador de la gestión de gobierno, laberinto de espejos.
Dos relatos, una misma realidad.
La realidad tangible y la realidad elaborada, a vuelo de pájaro por algunas áreas:
Salud
La noticia de la muerte de 12 neonatos sacude a la sociedad, acuden periodistas y registran la debacle del sistema de salud, ante lo cual el gobierno despide a los médicos que difunden la noticia, envía militares a que administren los hospitales, restringe acceso a la prensa que busca indagar. El ex ministro de salud José Ruales, en declaraciones públicas denuncia la ausencia total de políticas públicas y el colapso general del sistema evidenciado en una disminución brutal de su presupuesto. El asambleísta de gobierno, de apellido Camba, en acción obscena llega al hospital de Los Ceibos, de Guayaquil, acompañado de las cámaras que lo respaldan, recorre los pasillos, y pregunta… «Niños muertos… Niños muertos… Yo no veo aquí niños muertos»; pregunta a las personas dolientes en espera de turnos, «¿ustedes han visto niños muertos en el hospital?». Los dolientes responden al unísono: no; concluye el asambleísta–reportero: «aquí no hay niños muertos. Esta es una patraña contra el señor presidente». Dos relatos, una misma realidad.
Económico – Fiscal
Jaime Carrera lidera el observatorio de la política fiscal, permanentemente advierte riesgos y evidencia cifras, señala la urgencia de la disciplina fiscal, la disminución del gasto y la ampliación de la inversión. El 2024 inició con un presupuesto de USD 33.2 mil millones. Al año en curso se ha incrementado ha USD 40.9 mil millones, con egresos de inversión previstos de USD 1.573, millones, esto es el 3.8 % del presupuesto, con una sociedad con indicadores de pobreza que sobrepasan al 30 % de la población, con la red vial de varias zonas casi colapsada, con un enorme repliegue del Estado en todas las zonas en donde campea la violencia y el crimen organizado. En el actual presupuesto se prevé USD 2.504, millones de subsidios para combustibles, el gobierno nacional al retirar el subsidio al diésel libera USD 1.100, millones. Sorprende que se creen acciones de compensación que llegan alrededor del 40% de lo liberado en beneficio del sector de transportistas, cuando hay denuncias de desatención de elementos vitales en hospitales públicos. Aparece el equipo de comunicación y crea el relato del Nuevo Ecuador con un sistema vial expedito, un sistema productivo pujante, con tomas de reuniones con productores campesinos alegres y rodeados de equipos agrícolas, con narraciones de la eficiencia en el gasto público y el crecimiento económico. Dos relatos, una misma realidad.
Foto: Carlos Silva. Presidencia de la República
El 22 de septiembre, Amnistía Internacional informó sobre desapariciones forzadas a manos de militares, que evidencian la fallida estrategia de seguridad y revela una situación que ha ido creciendo de forma alarmante en el país.
Seguridad
El Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado OECO, presentó informe del primer semestre 2025, advierte el incremento en un 47 % de homicidios con respecto a igual periodo del año anterior. Con el aumento de 3 puntos en el IVA, se estimaron recursos por USD 1.300 millones, del análisis presupuestario en el sector de seguridad al cierre del año 2024 se concluye ineficiencia en la gestión. El 22 de septiembre, Amnistía Internacional presentó un informe sobre desapariciones forzadas cometidas por militares, que evidencian la fallida estrategia de seguridad y saca a la luz una situación que ha ido creciendo de forma alarmante en el país. En días anteriores se registraron dos matanzas en Machala y Esmeraldas, con más de 30 asesinados en menos de una semana.
En respuesta, se genera el relato de las acciones del bloque de búsqueda, se ubican los enemigos que impiden al gobierno cumplir sus altos compromisos; se organiza la marcha por la seguridad en Guayaquil; se responsabiliza a la corte constitucional y a la constitución vigente. Convoca a referendo para el establecimiento de bases extranjeras en territorio ecuatoriano. Dos relatos, una misma realidad.
Constituyente
El gobierno no se siente cómodo con la constitución hiperpresidencialista de Montecristi, que le otorga generosas capacidades al presidente de la república, hasta la fecha, no ha señalado con claridad cuáles son los temas medulares que deben ser acometidos por un proceso constitucional. Lejos de transitar por el seguro camino de las reformas vía parlamento, haciendo uso de su mayoría y ampliando apoyos en confluencia con el diálogo, el gobierno ha optado por tensar la cuerda, acusando a la corte constitucional de estorbar sus propósitos, defender a narcos, delincuentes y correistas. Llama la atención que todas las leyes urgentes enviadas desde presidencia posean serias observaciones y vicios de inconstitucionalidad. Sorprende la carencia de equipos jurídicos de alto nivel que den sustento a las iniciativas de Carondelet. Sintomática ha sido la firma de cuatro decretos ejecutivos en la convocatoria al proceso constituyente, que evidencian errores crasos y la formulación de un quinto a determinación de la corte para solventar los errores.
Surge el relato sobre la urgencia de la constitución que nos permite superar los males que aquejan a la república. La necesidad refundacional del Ecuador, guiada por su líder. Dos relatos, una misma realidad.
Por sus obras los conoceréis
Así reza un viejo aforismo que posee valides incuestionable: ¿qué es lo real y qué lo ficticio?
El grave problema que hoy enfrenta Ecuador es el desplome de sus élites de pensamiento, cada vez más distantes de lo público; en muchos casos sin recambios, con nuevas generaciones, absorbidas por la vertiginosidad de las demandas de la cotidianidad, hay una marcada ausencia de élites de pensamiento, han llegado a lugares de alta representación, un ejército de mediocres que exhiben impúdicamente sus límites intelectuales y antivalores, ese es uno de los mayores dramas del país.
A esta realidad se suma un deterioro marcado del sistema de representación política, prácticamente los partidos políticos han desaparecido, se ha exacerbado la cultura del conflicto que alienta la polarización: noboismo versus correismo, Gobierno vs CONAIE, ciudadanos vs CONAIE, Gobierno vs Cuenca, municipios gobiernistas vs municipios correistas; hay una reducción total del horizonte del pensamiento, no hay el reconocimiento de la política como el arte del diálogo, de lo posible y necesario, el arte del gobierno sustanciado en la inclusión de los distintos.
Tiene algún límite el grupo de los expertos en mercadeo, comunicación política, creadores digitales, que delinean y han ido forjando realidades sobre la base de narraciones. Es la condición de una sociedad fatigada la que ha permitido la existencia del actual presidente, que ha tenido una suerte enorme en conseguir endilgar responsabilidades a enemigos reales o creados, sin respuesta social contundente.
¿Cuál es el límite de esta forma de administrar el poder?, ¿cuánto puede soportar la república de una forma de gestión de lo público que dispone una campaña política perpetua?, ¿cuánto puede soportar la economía de un país con un sistema jurídico despedazado y una sociedad volcada todo el tiempo a las urnas?, ¿cuánto aguanta un país con un presupuesto fiscal que crece insaciablemente?, ¿cuánto la fatigada sociedad está dispuesta a soportar por vivir en el laberinto de espejos?, ¿qué umbral se debe trasponer para que observemos la realidad en su justa dimensión, con luces y sombras, sin abalorio alguno?

