¿Cómo es posible que una empresa que jamás llegó al país ahora pueda retirarse? Pues acaba de ocurrir. HealthBird nunca tuvo una oficina, ni una sede, ni un representante conocido, ni una flota de vehículos. De acuerdo con varias investigaciones periodísticas, no aparece ni aquí ni en los Estados Unidos, donde supuestamente tiene su sede. Voceros del gobierno han confirmado que no tiene ningún contrato formalizado, ni que jamás ha recibido un centavo del Estado, pese a que, según su representante de última hora, invirtió tres millones de dólares en el desarrollo de un software. Todo un fantasma. No obstante, hoy decide retirarse porque en el Ecuador no le garantizan seguridad jurídica ni condiciones básicas para desarrollar sus actividades. Siente que le están haciendo linchamiento mediático.
Al cabo que ni quería, puede afirmar la empresa emulando al Chavo del 8. Porque la situación se presta para una comedia. Adicionalmente, los desmentidos y las contradicciones oficiales aportan con un excelente guion para escenificar nuestra corte de los milagros criolla: la viveza en su máxima expresión.
El Ecuador no podía caer más bajo, reza el mantra con el que llevamos décadas rumiando nuestra impotencia e indignación. Pero siempre habrá un escalón inferior en la escalera de la debacle nacional. Honduras está a la vuelta de la esquina; y cruzando la calle está Haití. Ergo, ningún país de la región está inmunizado contra la degradación institucional, contra el colapso de la democracia, contra la total lumpenización de la política.
El mayor problema de la corrupción y del crimen organizado es que existen y provocan hechos e impactos concretos, pero jamás hay responsables. Efectos sin causa, generados por actores invisibles y etéreos. Espíritus. La impunidad alcanza tales proporciones que algún rato terminará por permear la propia realidad. Si nunca hay autores, entonces tocará presumir que los crímenes no ocurrieron. Sobre todo, en el campo de la política: Fernando Villavicencio está vivo, la refinería del Pacífico opera al cien por ciento, las cárceles ecuatorianas son un ejemplo internacional de rehabilitación…
El mundo mítico fe una etapa en el desarrollo de todas las civilizaciones conocidas. Los pueblos invocaban a los espíritus de la naturaleza para tratar de entender un universo todavía inasible desde la rigurosidad de la ciencia. Pero lo hacían a partir de cosmovisiones coherentes y de saberes perfectamente articulados con la realidad. El espíritu del rayo, por ejemplo, no servía para explicar la infidelidad matrimonial.
Hoy, en el Ecuador los espíritus son utilizados para tergiversar los acontecimientos al antojo de los interesados. El espíritu triunfalista del gobierno niega la derrota electoral de noviembre. Los niños de Las Malvinas fueron asesinados por seres imaginarios. Y HealthBird nos iba a sacar de la penuria sanitaria.
