Desde 2017 hasta julio de 2024, 456.182 ecuatorianos dejaron el país y se estima que más del 14 por ciento de la población nacional ya vive fuera. EE.UU. sigue siendo el principal país de destino. Y, sin embargo, en los primeros siete meses de este año, 94.871 compatriotas fueron expulsados de la Unión Americana, de acuerdo con cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.
En Ecuador, pocos ámbitos pintan bien. El disparo de las extorsiones a los pequeños negocios, el desempleo y la crisis energética son como un resorte que motiva a más personas a arriesgar su vida en flujos migratorios cada vez más controlados por el crimen transnacional.
“Hoy es imposible cruzar el Darién, viajar por Centroamérica o llegar a nuestras fronteras sin exponerse y tener que trabajar con grupos del crimen organizado y los carteles —dice Blas Núñez-Neto, subsecretario de Política Fronteriza e Inmigración de EE.UU. a la Voz de América—. Y eso es muy preocupante”.
Aun así, en este 2024 se estima que 1,2 millones de ecuatorianos piensan en migrar y de ellos 500.000 intentarán llegar a EE.UU. Las cifras responden a la reciente Encuesta de Intenciones y Dinámicas Migratorias en Ecuador, desarrollada por la Organización Internacional para las Migraciones.
El estudio se efectuó en 13 ciudades con alta población migrante y, entre varios, los siguientes datos estremecen:
- 370.000 jóvenes entre los 18 y 29 años quieren migrar.
- El 44,1% de quienes quieren migrar son trabajadores autónomos.
- El 19,2% está desempleado.
- En cuatro provincias (Carchi, Azuay, Cañar y El Oro), el 12% de su población ya migró.
- Luego de la venezolana, la ecuatoriana es la segunda nacionalidad de los migrantes que más atraviesan la letal selva panameña del Darién. Desde 2022, 98.734 cruzaron por allí.
- Cada vez más ecuatorianos salen por vía aérea hacia El Salvador y Nicaragua para de allí intentar el ingreso por tierra a EE.UU.
- De 100.000 ecuatorianos que partieron hacia El Salvador, entre 2023 y el presente, apenas 10.000 llegaron a EE.UU.
- De 40.000 ecuatorianos que salieron hacia Nicaragua, en el mismo periodo, se conoce que apenas 605 llegaron a EE.UU.

La política migratoria de Donald Trump
En torno a las recientes elecciones en EE.UU., la Embajada de ese país en Ecuador emitió un comunicado que llama a la población local a la prudencia. “Las leyes de inmigración de Estados Unidos permanecen estrictas”, indica el informe y reitera que tras el 5 de noviembre no habrá cambios inmediatos. “Las personas que entren ilegalmente a los Estados Unidos seguirán siendo expulsadas rápidamente”.
¿Qué pasará entonces? Durante su campaña, el presidente electo, Donald Trump, no se fue por las ramas. Con un verbo rudo prometió que en su gobierno se efectuará “la operación de deportación interna más grande de la historia de Estados Unidos”. Y se arriesgó a lanzar una cifra: 20 millones de migrantes ilegales puestos en aviones para su casa.
Más allá de este anuncio tremendista, Trump dará cuerpo a normativas colaterales para que, en función de la Ley de enemigos extranjeros, los miembros de pandillas o narcotraficantes puedan ser expulsados. La creciente ola de asaltos a supermercados y residencias, en la cual está involucrado algún migrante, motivó a Trump a tensar esta cuerda, lo cual fue aplaudido con votos por buena parte de la población estadounidense.
Otro punto polémico es adecuar los marcos legales para suprimir el derecho de ciudadanía por nacimiento en territorio estadounidense a hijos de migrantes irregulares. Y para todo ello, Trump cuenta con amplia mayoría tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes.
¿Un nuevo momento en la relación EE.UU.-Ecuador?
Seguridad, comercio y migración son los tres temas clave. Desde 2019 se han intensificado varios acuerdos de cooperación en la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y el lavado de activos. Y en este punto se mantiene la expectativa por la posible reforma al Art. 5 de la Constitución para permitir el establecimiento de bases extranjeras en Ecuador.
En la lógica de Washington, la posibilidad de una base en Ecuador no se distingue en su horizonte en el mediano plazo, ni bajo la figura del acuerdo de 1999 que permitió el uso de las instalaciones aéreas de Manta para una presencia permanente de militares estadounidenses. Misiones como las del avión radar P3 Orión y continuar con la capacitación a uniformados ecuatorianos son las acciones en camino.
En materia comercial, hay en apariencia un piso y un techo. Pero nada está dicho aún. Piso: EE.UU. seguirá viendo con cautela el avance del acuerdo comercial con China, actualmente el mayor socio comercial de Ecuador. Y techo: la brújula proteccionista que, en campaña, activó Donald Trump para la economía estadounidense.
Felipe Ribadeneira, presidente de la Federación Ecuatoriana de Exportadores, sostiene que el triunfo de Trump debe ser aprovechado para dinamizar acuerdos integrales, no solo en lo comercial. “Este proceso de elecciones en Estados Unidos abre una renovada ventana de oportunidad para impulsar una iniciativa integral de apoyo, como un Plan Ecuador, que fortalezca acciones a nivel de cooperación en seguridad, economía, comercio, migración, entre otros aspectos”.
Cuatro temas clave
Al respecto, Plan V acoge los criterios de dos catedráticos universitarios, quienes perfilan los cuatro puntos clave de una nueva relación EE.UU.-Ecuador.
Regis Dandoy, profesor de Ciencias Políticas, USFQ

Políticas de inmigración y seguridad fronteriza
«La presidencia de Trump se enfocará en temas de migración, reforzando la seguridad fronteriza. Esto significa que entrarán menos migrantes ilegales a Estados Unidos, especialmente en la frontera con México. Se filtrará más para permitir que menos migrantes con antecedentes criminales entren en el país. Aunque Trump ha prometido deportaciones masivas, hay que ver si esto se puede implementar en la realidad. Durante sus primeros cuatro años, muchas promesas, como el famoso muro, no se concretaron. La política de inmigración en EE.UU. es compleja y no se resolverá rápidamente».
Democracia y derechos humanos
«La democracia no es una prioridad para Trump. Su visión de la democracia es populista, enfocada en cambiar el poder en Washington para acercarlo al pueblo. No habló mucho de derechos humanos, ni dentro ni fuera de EE.UU. En términos de política exterior, EE.UU. se centrará en sí mismo, participando menos en el multilateralismo y reduciendo inversiones en otros países. Esto significa menos apoyo a la democracia y derechos humanos en América Latina, dejando a la región a cuidarse por sí misma».
Relaciones comerciales y acuerdos de exportación/importación
«Trump tiene claras sus políticas comerciales: reforzar la economía estadounidense subiendo aranceles a las importaciones. Esto afectará a productos de América Latina, disminuyendo las importaciones de estos productos a EE.UU. Trump quiere relanzar la economía invirtiendo en la industrialización y el mercado laboral interno. Su objetivo es exportar más a América Latina e importar menos, lo que impactará las economías de los países con fuertes relaciones comerciales con EE.UU.».
Acuerdos de seguridad y bases extranjeras
«La política de Trump es clara: EE.UU. se retirará de la escena mundial, reduciendo su participación en acuerdos multilaterales y conflictos internacionales. Es poco probable que Trump abra nuevas bases militares en Ecuador, incluso si se reforma la Constitución. Su ideología es retirarse de los asuntos mundiales, dejando un vacío que podrían ocupar países como China o Rusia. EE.UU. se enfocará en sus propios intereses, retirando tropas de lugares como Alemania, Japón y Corea».
Esteban Santos, internacionalista y profesor de la UDLA

Políticas de inmigración y seguridad fronteriza
«El nuevo gobierno podría implementar la mayor deportación en la historia reciente de EE.UU., afectando a más de un millón de personas. Esto podría dispararse en el pie, ya que muchos de estos trabajadores son indispensables para la economía norteamericana. Vamos a ver cómo le va con gobiernos como el de México, con Claudia Sheinbaum, y con líderes de izquierda como Petro y Lula. En un contexto de creciente migración en la región, este portazo de lado norteamericano será significativo».
Democracia y derechos humanos
“Trump es una persona que no cree en el multilateralismo. Acaba de ser condenado y ahora controlará muchos organismos internacionales. Para mí, tiene muchas semblanzas con líderes autoritarios y le importarán muy poco los crímenes en la Franja de Gaza o Ucrania. El tema comercial y la política interna serán lo único que le importe”.
Relaciones comerciales y acuerdos de exportación e importación
“Ecuador es el único país con salida al Pacífico sin un acuerdo comercial con EE.UU. Veo prácticamente imposible que logremos ponernos en la agenda norteamericana, especialmente con la inestabilidad política actual. Con un gobierno de izquierda, sería aún más difícil. En lo personal, veo extremadamente lejano un posible acuerdo comercial con EE.UU”.
Acuerdo de seguridad para combatir el crimen organizado
“El acuerdo de seguridad para controlar el narcotráfico y el crimen organizado podría estar en los intereses de EE.UU., pero con la política de no intervención de Trump, será difícil ponerlo sobre la mesa. Mi criterio es que todo esto quedará pausado mientras se priorizan otros intereses”.
