El campo Sacha (Bloque 60), en Orellana, es el más productivo del país: entre enero y agosto de 2026 produjo en promedio 71.536 barriles diarios, 5,6 % más que en igual período de 2025. El 20 de agosto, el gerente de Petroecuador, Sebastián Maag, informó que una nueva certificación elevó sus reservas probadas, probables y posibles (3P) de 350 a 640 millones de barriles, un aumento de 83 %. El grupo Transformación Energética y el Frente de Defensa Petrolero cuestionaron el anuncio y pidieron el sustento técnico de los 290 millones de barriles adicionales: la certificación puede ser correcta, pero su magnitud exige transparencia.
La cronología importa
El 28 de febrero de 2025, Sacha fue adjudicado de forma directa al consorcio Sinopetrol, operación que no se concretó.
El 13 de marzo de 2026, el Acuerdo de Comercio Recíproco con Estados Unidos incluyó el compromiso de Ecuador de realizar licitaciones públicas abiertas para proyectos energéticos, incluida la concesión de Sacha, la futura generación eléctrica y la extracción y procesamiento de minerales críticos.
Entre el 21 y el 22 de septiembre de 2026, en Nueva York, Noboa afirmó que petroleras estadounidenses evalúan asociarse con las emiratíes ADNOC y Petromal para invertir en el campo.
Las cifras por aclarar
Las cifras del propio oficialismo no coinciden: Petroecuador proyecta un pico de 80.000 a 90.000 barriles diarios, mientras el presidente, en distintas declaraciones recogidas por la prensa, habló de 150.000 a 160.000 y de hasta 250.000 barriles diarios. El mecanismo de delegación, según el propio Gobierno, sigue en estudio.
La prensa tradicional reproduce los anuncios de producción, como el del pozo Sacha-408 (1.205 barriles diarios, informado el 9 de junio), sin auditar las condiciones bajo las cuales se pretende delegar el principal activo petrolero del Estado.
La pregunta no es si hay inversionistas interesados, sino con qué modelo contractual, qué participación estatal se impondrá y qué transparencia sobre las reservas.
Algunos datos sobre Sacha y el nuevo intento
El plan del gobierno es firmar un «contrato de servicios específicos integrales con financiamiento de la contratista», para explotar el Campo Sacha con un consorcio que lo conformarán tres empresas: Abu Dhabi National Oil Company (ADNOC), Baker Hughes (BH) y Petromal. Esta última fundada en el 2006, como la división de petróleo y gas de National Holding, un conglomerado empresarial y finaciero de Emiratos Árabes Unidos, que opera en más de 35 país, tiene más de 45.000 empleados, con 145 empresas en 20 sectores económicos.
ADNOC es la empresa petrolera pública de Emiratos Árabes Unidos y explota 3 millones de barriles diarios. BH es una empresa estadounidense de servicios petroleros. Con esto bastaría para el propósito del contrato. Petromal (National Holding), según fuentes del sector petrolero, sería la empresa financista de la operación: el acuerdo con los capitales de EAU serán la nueva estrategia, según los anuncios.
Actualmente, Petroecuador gasta 5 millones de dólares por la operación de cada pozo en el Campo Sacha. El plan del gobierno sería gastar 11 millones por pozo con el nuevo contrato, argumentando que tienen «mayor tecnología» para recuperar la producción del campo.
El discurso del gobierno es que un costo de operación de 20 dólares por barril es beneficioso para el país, pues con esa inversión aumentaríamos a una producción de 150.000 barriles diarios. Sin embargo, las fuentes técnicas señalan que esta duplicación de la producción acarrea problemas adicionales: no existe la infraestructura (tanques, tubos y bombas) suficiente para explotar esa cantidad. Por ahora, se puede llegar sacar 110.000 barriles diarios.
Lo mismo se dijo de Shushufindi y Shaya, y no se logró incrementar significativamente la producción. Ahora el Estado pierde en estos campos: económicamente, era mejor que Petroecuador los siga explotando.
Un cálculo de costos y ganancias de Sacha en la actualidad, al que accedió Plan V, señala que si ahora se producen 70.000 barriles diarios, a un costo de producción de USD 10 por barril y el precio del crudo ecuatoriano es de USD 70 por barril, entonces hay una ganancia de USD 60, lo cual representa una ganancia de USD 4,2 millones diarios que van directo al erario nacional. Si la producción sube a 100.000 barriles diarios, a un costo de producción de USD 20 por barril y el precio del barril es de USD 70, entonces hay una ganancia de USD 50 por barril, lo cual representa una ganancia de USD 5 millones diarios. Esto quiere decir que, si sube el costo de producción, será rentable para el país solo si también sube significativamente el volumen de producción.
Como antecedente, señalan las fuentes, lo mismo se dijo de Shushufindi y Shaya, y no se logró incrementar significativamente la producción. Y ahora el Estado pierde en estos campos: económicamente, era mejor que Petroecuador los siga explotando a su costo.
El gobierno planea, además, que el nuevo consorcio entre a Sacha con un anticipo de USD 1.500 millones y sobre esto también hay controversia. Para el fracasado contrato con Amodaimi-Petrolia a inicios del año pasado, se planteó ese mismo monto, pero en esa época las reservas probadas de Sacha eran de 380 millones de barriles. Un estudio reciente muestra que las reservas probadas son de 640 millones de barriles. Sobre esto hay que hacer una cálculo de cuánto está entregando la contratista de anticipo por barril de reservas probadas. Con USD 1500 millones por 380 millones de barriles, sale a USD 3,94 por barril. Con USD 1500 millones por 640 millones de barriles, sale a USD 2,34 por barril. Es decir que el valor del anticipo debería subir también, señalan las fuentes.