Cuando un inspector de la Superintendencia de Compañías (SuperCias) llegó a la dirección de Rocadorada S.A.S., una de las mayores exportadoras de oro de los últimos años en Ecuador, la recepcionista del edificio Emporium, en Guayaquil, le dijo que esa empresa se había cambiado de oficina. La exportadora, que entre 2022 y 2024 vendió 118 millones de dólares, no ha sido localizada por las autoridades hasta el momento. Su última dirección la registró en el quinto piso de ese moderno edificio ubicado en el Puerto Santa Ana del Puerto Principal.
Rocadorada es una de las 17 empresas exportadoras de oro que aparecieron en la serie investigativa Dorada Opacidad, un proyecto regional liderado por Convoca.pe en el que participó Plan V por Ecuador y que fue publicada entre julio de 2024 y enero de 2025. Esta alianza descubrió que una red de esas compañías, la mayoría de reciente creación, se convirtió en menos de tres años en las mayores exportadoras de oro de Ecuador, pero con direcciones inexistentes o registros financieros escasos.
El 1 de julio de 2024, Plan V publicó este video sobre el recorrido que hizo en la provincia de El Oro en busca de las grandes exportadoras de oro, pero en algunos casos sus direcciones apuntaban a terrenos baldíos o a calles inexistentes.
La visita del inspector, en noviembre de 2024, a Rocadorada solo fue el último paso de los controles que realizó la SuperCias a esa compañía desde julio de 2024, después de los hallazgos de Dorada Opacidad. Por pedido del Servicio de Rentas Internas (SRI), la entidad solicitó a la exportadora minera su información societaria y financiera, que debía incluir sus libros contables, así como una muestra de sus transacciones que sustenten sus ingresos relacionados con la extracción de oro. La SuperCias envió este requerimiento por correo y cuando quiso notificar a la empresa en sus oficinas, nadie dio razón de la misma.
Al mismo tiempo, la SuperCias detectó movimientos financieros que le llamaron la atención. En 2022, Rocadorada reportó un patrimonio de 2,3 millones de dólares, pero luego presentó un formulario rectificatorio para ese mismo año donde su patrimonio bajó a 177.895 dólares. De igual manera, sus ganancias pasaron de 50.000 dólares a 0, y sus gastos aumentaron de 9.641 dólares a 22.904 dólares. La SuperCias pidió que sea aclarada esa “variación significativa”, pero nunca recibió una respuesta de Rocadorada sobre este y otros requerimientos.
Pero el edificio Emporium fue visitado en una segunda ocasión, el 11 de febrero de este año. Otro inspector de la SuperCias llegó a la misma oficina de Rocadorada S.A.S., pero en busca de otra exportadora minera que había registrado una dirección idéntica: Equamining-EC.Esta empresa fue fundada por un exsubsecretario del Ministerio de Defensa, en la actual administración de Gian Carlo Loffredo, que tuvo vínculos con socios de exportadoras opacas de oro. Allí le informaron de igual manera que se había cambiado de dirección. El inspector acudió a una segunda dirección, en el edificio The Point, también en el Puerto Santa Ana, y tampoco halló las oficinas de Equamining-EC.
El 27 de enero y el 11 de febrero de 2025, la SuperCias disolvió a Rocadorada y Equamining-EC, respectivamente. La entidad de control concluyó que ambas exportadoras dificultaron su labor y “cumplir con los objetivos de las inspecciones de control societario”, como lo establece el artículo 317 de la Ley de Compañías.
Nueve exportadoras disueltas en nueve meses
Rocadorada y Equamining-EC son parte de un grupo de nueve exportadoras de oro disueltas entre noviembre de 2024 y julio de 2025 por la SuperCias. Al igual que estas dos empresas, Rockgolden, Minera Del Llano Plaimining, Aldelmining, Chris Zahav & More Comercializadora y Balaji Metal Exports Bameex fueron disueltas por dificultar la labor de control de la SuperCias, es decir, no contestaron los correos de la Superintendencia con requerimientos de información o no fueron ubicadas en sus direcciones. Mientras que Orocomin y Roha Ophir Minerals Rhom recibieron la misma sanción por no presentar sus documentos financieros y societarios en los dos últimos años.
En la actualidad, ocho de estas nueve exportadoras registran que su Registro Único de Contribuyente (RUC) está suspendido “por depuración”. Solo Balaji Metal Exports Bameex mantiene un RUC activo y aunque aún no ha presentado su declaración del Impuesto a la Renta de 2024, sí tuvo actividades económicas en ese año antes de su disolución porque debió pagar 392,99 por el Impuesto de Salida de Divisas. Las nueve compañías se encuentran ubicadas en las provincias de Guayas y El Oro.
De ese grupo, Chris Zahav & More Comercializadora fue la primera exportadora disuelta. Esta empresa exportó oro por 40,1 millones de dólares entre 2019 y 2022, según los registros aduaneros a los que accedió esta alianza. En su caso intervino la Dirección Nacional de Prevención de Lavado de Activos de la SuperCias, que seguía los pasos de esa compañía desde marzo de 2024.
Esta vez, la entidad de control solicitó a la empresa su licencia de comercialización de minerales, el nombramiento de su oficial de cumplimiento —la persona que hace los controles en una empresa para la prevención de lavado de activos—, sus estados financieros y sus reportes de la Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE). Pero Chris Zahav nunca contestó y por eso fue disuelta el 21 de noviembre de 2024.
Según la investigación de la alianza Dorada Opacidad, Chris Zahav estuvo conectada también a través de sus accionistas con Orocomin y Soulmetals, otras grandes exportadoras de oro. De las dos, Orocomin también fue disuelta. Fue incluida en un listado de 30 empresas de Machala, en la provincia de El Oro, que no han presentado en los dos últimos años sus estados financieros y nóminas de administradores, representantes legales y accionistas.
Es decir, Orocomin no tuvo un control similar al de Chris Zahav o al de Rocadorada. La SuperCias liquidó esta compañía sin rastro después de que exportara 79,4 millones entre 2022 y 2023.
Exportadoras relacionadas y disueltas
En el listado de las exportadoras de oro disueltas por la SuperCias también se encuentran otros dos grupos de empresas relacionadas. Uno de ellos lo conforman Rockgolden y Roha Ophir Minerals Rhom, que también tuvieron conexiones con Rocadorada y Equamining-EC, según la investigación de Dorada Opacidad.
De igual manera, la SuperCias solicitó a Rockgolden, que vendió oro por 72,4 millones entre 2022 y 2023, sus estados financieros y documentos societarios sin que recibiera respuesta entre septiembre y noviembre de 2024. Pero su disolución fue ordenada el 4 de junio pasado. Un mes después también fue disuelta Roha Ophir Minerals Rhom por no presentar ningún tipo de información a la Superintendencia en los últimos dos años. Roha exportó oro por 29,5 millones de dólares entre 2021 y 2022.
El segundo grupo lo conforman Aldelmining y Minera Del Llano Plaimining, la primera ubicada en Guayaquil (Guayas) y la segunda en Santa Rosa (El Oro). A ambas la SuperCias les inició un control entre julio de 2024 y mayo de 2025 enviando requerimientos de información a sus correos registrados y una visita a la oficina de Aldelmining. Asimismo, la respuesta no llegó de parte de esas compañías que fueron disueltas entre febrero y junio de este año.
¿Quién investiga a las exportadoras de oro?
En los nueve casos, la SuperCias notificó su resolución a cinco entidades. La primera fue la Dirección Nacional de Registro de Datos Públicos para que comunique a su vez a los Registradores de la Propiedad con el fin de que se inhiban de inscribir cualquier acto o contrato mediante el cual se transfiera un bien de propiedad de la compañía disuelta.
En segundo lugar, a la Superintendencia de Bancos para que informe a las instituciones financieras que estas empresas están impedidas de realizar contrato alguno o pagar cheques girados, entre otros movimientos bancarios sin la firma del liquidador. También se notificó al SRI para que se actualice el RUC de la compañía, agregando la frase “en liquidación”.
Asimismo, estas resoluciones llegaron al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, al Servicio Nacional de Aduana y a la Contraloría General del Estado para que estén advertidos de ejercer cualquier actuación con estas empresas para precautelar los intereses del Estado.
En ninguno de los documentos de la disolución se mencionaron notificaciones a la UAFE o del inicio de otro tipo de investigaciones sobre las actividades de estas nueve empresas, que entre 2019 y 2024 exportaron oro por 482,1 millones de dólares.
En enero de este año, cuando la alianza Dorada Opacidad reveló que 17 compañías y 39 personas exportaron oro por más de 1.300 millones de dólares, el gobierno de Daniel Noboa confirmó a través de tres de sus más altos funcionarios de ese momento que esas ventas provendrían de la minería ilegal. Uno de ellos fue Julio José Neira, actual director (e) de la UAFE, quien mencionó que habían tomado medidas como suspender el RUC a estas empresas a través del SRI. Desde entonces se desconoce si el Gobierno ha tomado otras acciones.
En el caso de la Fiscalía, en su rendición de cuentas del 2024, publicada en 2025, la Unidad Investigativa Selecta Especializada contra el Lavado de Activos informó sobre el estado de 28 casos emblemáticos que lleva esta dependencia, pero ninguno de ellos estaba relacionado con minería. Según las estadísticas oficiales de esa entidad, entre 2017 y abril de 2024, 16 casos de lavado de activos han llegado a una sentencia. Pero de ellos, solo tres fueron sentencias condenatorias.

