Ecuador terminó el 2024 con una tasa de casi 39 homicidios por cada 100.000 habitantes. Esto significa una reducción de ocho puntos respecto al 2023, el año más violento de la historia del país. Este resultado ha sido una de las banderas de la campaña electoral del presidente candidato Daniel Noboa, quien ha sostenido que ha reducido en más de un 15% las muertes violentas. Él y Luisa González, la candidata del correísmo, disputarán la presidencia en la segunda vuelta del 13 de abril próximo.
Pero el 2025 no será un año fácil. Enero pasado se convirtió en el más violento de los últimos 10 años, cuando llegó a 731 homicidios intencionales, 227 más que en el mismo período de 2024. Esta escalada de violencia y otros factores en materia de seguridad, derivaron a que el presidente Daniel Noboa hiciera cambios en su gabinete: reemplazó a la ministra Mónica Palencia por el general Fausto Buenaño en la cartera de Interior.
Aunque sí existe una disminución de las muertes violentas a escala nacional, de 8.008 en el 2023 a 6.986 en el 2024, hay matices importantes a escala cantonal. Según el análisis realizado por Plan V, basado en los Registros Estadísticso de Homicidios Intencionales 2024 elaborado por el INEC, la violencia ha aumentado drásticamente en al menos 30 ciudades del país entre 2023 y 2024, superando niveles históricos.
Los datos muestran que en 30 de los 221 cantones del Ecuador se registró un incremento de la violencia durante el 2024. De ellos, 19 se encuentran en la Costa; siete en la Sierra y cuatro en la Amazonía. Esta es una disminución importante respecto a mayo del 2024, cuando en ese entonces 60 ciudades experimentaban un aumento de violencia, según un artículo previo de Plan V.
Pero hay ciudades donde la inseguridad se ha disparado. Este es el caso del cantón Pichincha, en la provincia de Manabí, que pasó de una tasa de 7 a 53 homicidios por cada 100.000 habitantes, lo que implica un incremento de más del 700% en el último año. Este cantón, de apenas 31.958 habitantes, vive desde inicios del 2024 un mayor índice de criminalidad. De tener un solo homicidio en sus registros, pasó rápidamente a siete en mayo y cerró el 2024 con 17 muertes.
De la poca información que existe sobre este cantón, reportes policiales sostienen que este cantón ha sido utilizado como refugio de líderes de Los Lobos, uno de ellos relacionado con la estructura armada Cartel Jalisco Nueva Escuela.
Otra ciudad donde la violencia está escalando rápidamente es Francisco de Orellana, en la provincia de Orellana. Entre 2023 y 2024, su tasa de homicidios se incrementó en un 210%. Como se ha reportado anteriormente en este portal, desde inicios del 2024 la inseguridad ha aumentado en la Amazonía, sobre todo en las zonas mineras. Este fue el caso de Joya de los Sachas, otro cantón de Orellana, donde el aumento fue del 400% hacia mayo del 2024.
Tanto Francisco de Orellana y Joya de los Sachas están en la zona de influencia del río Punino, donde se ha desbordado la minería ilegal debido a la presencia de Los Comandos de la Frontera de Colombia y de Los Choneros, como lo contó Plan V en una investigación.
En tercer lugar, se encuentra otra ciudad amazónica: Shushufindi, que pasó de una tasa de 41 a 123 homicidios por cada 100.000 habitantes en el mismo periodo. Es decir, tuvo un incremento de casi el 200% en un año. En los últimos meses, las noticias cuentan sobre más sicariatos y el hallazgo de cadáveres en esta población de solo 52.902 habitantes. La llegada de Los Comandos de la Frontera a la provincia de Sucumbíos, aledaña a Orellana, es una de las causas según reconoció -en la misma investigación- un jefe policial de esa zona.
El incremento de la minería ilegal ha sido uno de los principales factores para el despunte de la violencia en algunas zonas del país. Por eso, Pucará se ubicó como la cuarta ciudad con más incremento de muertes violentas en el país. Es un cantón de Azuay donde las FFAA han hallado explosivos, combustible y radios de comunicación para esa actividad ilegal. Según los cálculos de inteligencia militar, allí actuaban Los Choneros, quienes “tendrían ingresos ilegales por cerca de 1.000.000 de dólares mensuales”, dice un reporte militar. Pucará es un cantón vecino de Camilo Ponce Enríquez.
Las ciudades más violentas
Aunque Pichincha, Francisco de Orellana y Pucará son los cantones con mayor incremento de la violencia en el último año, no encabezan este ranking. Ese título, por ejemplo, lo tiene Camilo Ponce Enríquez, otro enclave minero del Azuay, que desde el 2024 ocupa el primer lugar de las ciudades más violentas del país.
En ese año pasó de una tasa de 123 a 240 homicidios por cada 100.000 habitantes, lo que significa un incremento del 95% de la violencia en esta zona, que ha sido impactada por la presencia de grupos criminales que se disputan la minería ilegal.
El Gobierno ha ejecutado varios operativos antidelincuenciales y mineros debido a la ola de violencia, como la explosión de un coche bomba. Este y otros hechos llevaron a que este cantón se convirtiera en el más violento de todo el país, según su tasa de homicidios.
De acuerdo a ese indicador, el ranking de las ciudades más violentas lo integra, además de Ponce Enríquez, Puebloviejo. Este pequeño cantón de solo 45.370 habitantes de la provincia de Los Ríos ocupa el segundo lugar con una tasa de 207 homicidios por cada 100.000 habitantes. Aunque ese indicador es menor al del 2023, cuando llegó a una tasa de 295, se mantiene en los primeros lugares de las zonas más inseguras del país.
Este cantón registró 94 muertes violentas en 2024. Allí los sicariatos son frecuentes y el resguardo militar y policial se redobló allí en las últimas votaciones. Los militares revisaron los bolsos y mochilas de los sufragantes para evitar el ingreso de armas. Sus ciudadanos prefieren encerrarse en sus casas desde temprano. Según un reporte de Ecuavisa, Los Lobos y Los Choneros se disputan el control de Puebloviejo, cuya principal vía se conecta con Babahoyo. Esta ruta es estratégica porque une a la Sierra con la Costa, en especial con Guayaquil, el principal puerto de Ecuador.
En tercer lugar, está Las Naves, un cantón de la provincia de Bolívar y uno de los más pequeños del país con apenas 7.297 habitantes. En 2024, cerró con una tasa de 151 homicidios por cada 100.000 habitantes, lo que significó un fuerte aumento en relación al 2023 cuando su tasa fue de 86 muertes. Este también es un sector minero donde, al igual que en Ponce Enríquez, se ha convertido en un nuevo foco de violencia.
En cuarto lugar, se ubicó Naranjal, un cantón de la provincia del Guayas con 91.937. Es otro sector donde se registra una disminución de la violencia: pasó de 170 homicidios por cada 100.000 habitantes a 148. Pese a la importante reducción, este cantón guayasense sigue siendo uno de los más violentos. Con esa tendencia al alza inició el 2025, cuando entre 1 y 13 de febrero pasado se registraron 12 asesinatos, según información de medios locales.
Durán se ubicó en el quinto lugar de las ciudades más violentas del país. En el 2023, ocupó el sexto lugar. En ambos años, 2023 y 2024, Durán registró una tasa de 145 homicidios por cada 100.000 habitantes. Llama la atención que en este cantón los esfuerzos del Gobierno no han logrado reducir la inseguridad. Una de sus estrategias fue crear una Mesa Interinstitucional de Seguridad para Prevenir y Contener la Violencia y la Delincuencia en Durán. La sexta mesa se instaló el 26 de noviembre pasado, sin que se conocieran los resultados. En el último cuatrimestre, la violencia repuntó en ese cantón que tiene 40 homicidios mensuales en promedio. En septiembre llegó a 71.
Estas cifras confirman la tendencia de finales del 2024, cuando violencia ya se había desplazado a zonas donde la minería ilegal y la presencia de grupos armados han crecido, principalmente en la Amazonía ecuatoriana y en Azuay, en el austro. En una entrevista con TC Televisión, este 18 de febrero, Noboa afirmó que estos grupos mueven alrededor de 30.000 millones de dólares al año producto del narcotráfico, armas y minería ilegal. Reiteró que se encuentra en una guerra contra los grupos delincuenciales. Lo dijo a propósito del asesinato del Teniente Coronel Porfirio Cedeño Cedeño, comandante del Grupo de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, el pasado 14 de febrero.
Es importante recalcar que ciudades como Esmeraldas, en la frontera norte, y Huaquillas, en la frontera sur, salieron del listado de las 10 ciudades más violentas, como lo demuestran estos mapas.
La violencia disminuyó en 44 ciudades
Por otro lado, las cifras finales del 2024 dan cuenta que hubo una disminución de la violencia en 44 ciudades del país. De estas, 40 se encuentran en la Costa, tres en la Amazonía y una en la Sierra. Las ciudades donde se registra mayor descenso de homicidios son Cascales (Sucumbíos), Pablo Sexto (Morona), Cumandá (Chimborazo), Paquisha (Zamora Chinchipe) y Pedernales (Manabí).
