Luego de su detención en Buenos Aires, el ex funcionario del Gobierno de Lasso, Hernán Luque Lecaro, implicado en el Caso Encuentro, ha librado una batalla judicial por evitar su extradicción desde Argentina, donde se encuentra detenido luego de que la fiscalía del Ecuador pidiera la alterta azul a la Interpol.
En su defensa, para evitar la extradición, Luque Lecaro dijo que era un «perseguido político» y una «víctima de persecución». Sin embargo, sus abogados habían un escrito señalando la disposición de Luque de aceptar la extradición voluntaria si el Estado ecuatoriano le garantizaba arresto domiciliario y no prisión, mientras dure su proceso judicial. No hubo respuesta, así que apelaron y la Corte Suprema argentina resolverá en un periodo no menor a seis meses y puede alargarse a dos años.
En una larga historia, que recogió el portal argentino Infobae, la defensa de Luque habló de lawfare, palabra inglesa que se refiere a una persecución política a través de acusaciones en los tribunales de justicia, y que es el argumento central del correísmo para cuestionar los juicios y sentencias penales en contra de sus principales líderes.
Luque también se refirió a la situación de la inseguridad en el Ecuador y la condición de las cárceles, tomadas por la delincuencia organizada, lo cual pondría en peligro su vida.

