- Consulta popular del día 16 de noviembre. Si gana el NO, pierde Noboa y gana RC. Si gana el SÍ gana Noboa en el corto plazo, pero pierde en el mediano y largo plazo.
- Al ganar el SÍ, simplificando, se presentan tres opciones de conformación de la Asamblea Constituyente:
- La más remota: mayoría calificada de RC (pierde Noboa y obviamente gana RC e impone su agenda).
- La más probable: ni ADN, ni RC logran mayoría calificada (2 terceras partes), por lo tanto, las dos fuerzas tienen que negociar para aprobar el texto constitucional. En la alternativa de negociación, gana RC. En la alternativa de bloqueo constitucional, gana RC.
- La medianamente remota: ADN logra la mayoría calificada. Impone una agenda de un sector minoritario del país y aprueba en la Asamblea Constituyente un texto constitucional caracterizado por la libertad empresarial, el enfoque de seguridad, con limitaciones a los derechos logrados y, en general, con una reproducción del enfoque del gobierno en funciones. En este escenario, los constituyentes tendrán el perfil de los asambleístas y ministros de ADN. Gana ADN en el mediano plazo y pierde RC en el mediano plazo.
- Referéndum para la aprobación del texto constitucional:
- Si RC logra la mayoría calificada, gane el SÍ o gane el NO, ya RC ganó, y ADN perdió.
- Si hay bloqueo constitucional, entonces no hay texto constitucional, y por lo tanto, no hay referéndum.
- Si hay negociación en la Asamblea Constituyente y se logra aprobar un texto constitucional, entonces, si en el referéndum aprobatorio gana el SÍ, gana ADN y gana RC. Pero al ganar RC, logra posicionar su agenda y se mantiene como fuerza política vigente para las siguientes elecciones presidenciales (es decir, en este escenario RC gana más que ADN). Si gana el NO en el referéndum aprobatorio, entonces claramente pierde ADN y de todas maneras gana RC.
- Si ADN logra mayoría calificada, entonces impone su texto constitucional y si en este contexto gana también el referéndum aprobatorio, entonces solamente en esta remota opción, gana ADN.
Conclusión:
- En la consulta popular del 16 de noviembre el triunfo del SÍ le conviene más a RC que a ADN. Con el SÍ gana ADN, pero en el mediano y largo plazo gana más RC.
- Si el 16 de noviembre gana el NO, pierde ADN en el corto plazo, pero en el mediano y largo plazo es lo que más le conviene a ADN. Obviamente, si gana el NO, en el corto plazo gana RC, aunque estratégicamente no es lo que más le conviene.
- Al ganar el SÍ este 16 de noviembre, durante aproximadamente 18 meses la sociedad ecuatoriana se dinamiza en términos políticos, se incrementa el debate y se consolida una oportunidad de construcción de nuevos relatos que pueden asegurar mayor cohesión social para defender determinadas tesis, mientras tanto el gobierno seguirá en proceso de desgaste por su falta de gestión.
- Un triunfo del NO, en este complejo contexto, es conveniente para todos: no entrega más poder al poder y por lo tanto el gobierno, si desea reelegirse, tiene que redoblar esfuerzos en la gestión (salud, educación, seguridad). Y el triunfo del NO mantiene viva la dinámica social y obliga a una renovación de las fuerzas de oposición al actual gobierno. Y también el gobierno se verá obligado a renovarse.
- En cambio, un triunfo del SÍ y sus implicaciones de 18 meses de un escenario político dinamizado y polarizado, cohesiona las fuerzas en sus lugares habituales de enfrentamiento y, por lo tanto, impide una evolución positiva de las posiciones y de los liderazgos. En un triunfo del SÍ gana RC, pero pierde el país.
