Hoy pedí un taxi y al poco rato, la aplicación me indicaba que el vehículo llegó con este mensaje —Me encuentro con la unidad en la ubicación—. Mientras leía, me dije, —qué suerte del señor, porque con mi unidad, yo misma, no me encuentro y estoy en la desubicación total—.
Me pregunto ¿cuánta gente, se sentirá como yo, desubicada, en este colapso energético, económico, social, ecológico? Pienso que frente a la realidad que vivimos, con crisis a la carta, sin luz, agua, proyectos sociales, seguridad, trabajo, perspectivas alentadoras, realmente, resulta difícil definir ¿Por dónde empezar para reubicarse?
Dado que desde que abro el ojo, a diario enfrento el paisaje desolador que dejó el incendio del cerro Auqui y que afectó también al Parque Metropolitano, Guápulo, el barrio Bolaños y Bellavista (24, 25 y 26 de septiembre 2024), creo que convendría iniciar por ahí.
Cuando algo termina y hay que volver a empezar, requerimos conjugar los verbos anteponiendo el prefijo re, haciendo referencia a la repetición de una acción. Re también puede significar intensificación (recargar), oposición (rechazar), negación (reprobar) o hacer memoria (repensar). Hoy mientras escribo, constato que lo que propongo no es nuevo, por lo que será reiterativa la conjugación con el prefijo re.
Al rever día a día estos cerros calcinados, pienso cuántas veces hemos reprobado la presencia del eucalipto como especie introducida. Si bien es un árbol que crece rápidamente, los argumentos para su rechazo se basan en que sus raíces van muy profundas en la tierra (hasta 40 m) y succionan grandes cantidades de agua, lo que seca el suelo y las capas freáticas; también se insiste que las resinas de esta especie hacen que se prenda con facilidad, es cómo un fósforo que mide hasta 30m, decía un miembro de la Red de Guardianes de Semillas.
Recordemos que el eucalipto fue introducido en 1865 por García Moreno y, actualmente, es parte del paisaje de los Andes, no solo de Ecuador. En ese tiempo, el deterioro significativo del paisaje, por acción del ser humano, requería una solución rápida y el eucalipto se consideró una especie forestal salvadora, como señala Misael Acosta Solís en su libro El eucalipto en el Ecuador (1949).
Replantear que esta especie sea reemplazada por especies nativas, es muy improbable. En primer lugar, porque su leña y madera tiene variados usos, tanto en el campo como en la ciudad y, segundo, porque transformar un paisaje toma mucho tiempo, es muy costoso, requieres articular muchas voluntades, así como lograr compromisos y varios aspectos más. Frente a la amenaza de este monocultivo, de esta plantación forestal, una opción podría ser incorporar otras especies que mitiguen el riesgo y diversifiquen el entorno. Sobre todo, habría que considerar que no es conveniente tenerlo cerca de las viviendas.
Puede verse como una ventaja el hecho de que el eucalipto en la Sierra reverdeció las lomas secas y cangahuosas y que luego de un incendio rebrota solo y en algunos meses, recubrirá los cerros quemados. Sin embargo, no se debe perder de vista que el próximo verano, resurgirá la amenaza de los incendios forestales; que es mayor frente a una crisis climática, cada vez más palpable, pues presenta temperaturas más altas, más sequía y vientos más fuertes.
Voces y ReAcciones Ciudadanas e Institucionales
Frente a estos paisajes desoladores, donde la vida se calcinó, han surgido ya algunas voces y reacciones ciudadanas e institucionales, en las que se propone restaurar, regenerar y reforestar.
Es importante resaltar que, en medio de la crisis, exacerbada por los incendios, la reacción de la gente para apoyar y sumarse a iniciativas ciudadanas es alentador y nos demuestra que es prioritario restaurar y regenerar las relaciones sociales, como señaló Inty Arcos en una entrevista de Enlace Comunitario (Corape Digital TV).
A los pocos días del incendio, el colectivo Quito sin Minería abrió una plataforma virtual, su invitación decía: participa a fin de organizarnos, compartir y conectar, para coordinar y enlazar a diferentes iniciativas, proyectos y grupos comprometidos por la vida. Si no pudiste participar en esa reunión, estás a tiempo de sumarte, contáctate con @quitosinmineria.
Involucrarse en estos procesos de acción ciudadana es el primer paso para restaurar. Desde la Red de Guardianes de Semillas, nos invitan a sumarnos a las mingas de regeneración, que proponen recolectar y sembrar semillas de plantas pioneras. Si quieres sumarte inscríbete, contacta con @redguardianesdesemillas. La red plantea un paso a paso para después de un incendio forestal, para acelerar la restauración y regeneración del paisaje. Está claro que no se trata solo de plantar árboles, si no de restablecer las condiciones del suelo, proteger las cuencas hidrográficas y sus cabeceras, facilitar el retorno de flora y fauna, entre varias de las acciones necesarias.
Desde el municipio de Quito el alcalde declaró que por cada árbol retirado de la Avenida Simón Bolívar se plantarán 10 más. Informó, además, que es necesario hacer una remediación forestal en las zonas afectadas, para lo que declaró la ciudad en emergencia, a fin de lograr apoyo con fondos nacionales e internacionales, el BID y la CAF ofrecieron USD 250.000, un millón de dólares pondrá el municipio y se busca levantar un monto similar desde la empresa privada. El alcalde afirmó que se impulsará un plan “agresivo” de reforestación en la capital.
Quito renace es el lema de este gobierno municipal, ¡esperamos que así sea! Que renazca considerando la participación de los grupos ciudadanos, barrios y comunidades organizadas y que están comprometidas con la regeneración, restauración y reforestación, que podría incluir a especies nativas e introducidas como: cholanes, arupos, molles, alisos, acacias, arrayanes, pumamaquis, yaguales, cedros, ceibas, jacarandás, nísperos, toctes, polilepis, aguacates, guabas, etc. Es necesario implementar propuestas para asilvestrar el paisaje urbano, alivianarlo de tanto cemento, considerar la siembra de especies que atraigan polinizadores, que incluya especies comestibles, otras que brinden sombra, entre otros criterios, como lo están haciendo en Bellavista, tal como nos mencionó Ricardo Buitrón en una entrevista también en Enlace Comunitario (Corape Digital TV).
De su parte, el Ministerio de Ambiente aseguró que impulsará un proceso de restauración ecológica, dinámico, educativo, incluyente y participativo a escala nacional y que se iniciará por el Distrito Metropolitano de Quito.
Se acercan las fiestas de la capital y sería deseable evidenciar que esta campaña hace honor a todos los calificativos señalados y que convoca e involucra a toda la ciudadanía, a fin de reforestar Quito, para que pueda reverdecer.
Innovaciones tecnológicas
Hay también muchas propuestas que vienen de la ciencia y la tecnología. He seleccionado tres.
¿Has escuchado hablar de plantolín? Es un robot que planta árboles, está inspirado en el pangolín, utiliza sus garras para remover la tierra y depositar las semillas, tiene una cola larga y está cubierto de escamas de madera contrachapada. ¿Será el plantolín un aliado de la reforestación en Ecuador? Frente a esta propuesta es clave tener en consideración que la planta sembrada requiere de muchos cuidados posteriores y frente a esto me pregunto ¿Quien dará a esas plantas recién sembradas los cuidados que requieren?
El sistema Drone Seed propone una forma eficaz de replantar los bosques, tras un incendio. Este método complementa el trabajo manual con enjambres de drones, identifican los lugares más adecuados para que las plantas prendan y crezcan. Cada dron se carga con discos que contienen vainas biodegradables, con todo lo que el árbol necesita para crecer. Los drones vuelan bajo y lanzan los discos en los lugares idóneos. El sistema permite utilizar entre 10 y 20 veces menos semillas que los métodos tradicionales de siembra directa y aspira a reducir el gasto del proceso de reforestación entre un 30% y un 50%. El proceso puede ponerse en marcha un mes después del incendio, cuando aún es arriesgado entrar dadas las peligrosas condiciones del terreno. Esta tecnología ha sido probada para reforestar en plantaciones forestales, con pinos y abetos. Sabemos que las plantaciones no son bosques y este es justamente el desafío: reforestar con especies variadas. Convendría adaptar esta propuesta a un esquema que considere diversificar la siembra.
En esta revisión de respuestas tecnológicas me llamó la atención un artículo que se refería a cómo las ondas sonoras ayudan a la regeneración de espacios naturales. Se basa en que los microbios convierten la energía sonora en una carga eléctrica y estos son vitales para fertilizar cultivos, regular el almacenamiento de carbono y los gases de efecto invernadero. Hay estudios que destacan la importancia de los paisajes sonoros en la naturaleza. Esta propuesta me resuena y parece muy poética. Sin embargo, me pregunto, ¿cuántos músicos, equipos de música y buena música requeriríamos para lograr los efectos requeridos?
Las 4 Rs y una más
Está claro que en los incendios forestales el fuego se propaga descontroladamente, destruye hábitats y pone en riesgo a la naturaleza, la salud y seguridad de las personas, además de emitir grandes cantidades de carbono que aumentan el calentamiento global. ¿Sabías que el 99% de los incendios está provocado por actividades humanas?
En este contexto, es importante preguntarnos ¿cuál es mi responsabilidad y con qué alternativas y cuidados me puedo comprometer? Tal vez la primera tenga que ver con la generación y el manejo de mis desechos. En las ciudades parecería que hemos perdido la noción de esta responsabilidad, creemos que al poner la basura en el contenedor para que el carro de basura lo recoja, ahí termina el problema. Desde nuestro espacio debemos considerar, permanentemente ¿Qué tipo de basura y qué cantidad genero?
Conviene incorporar en mí cotidianidad las 4 erres (reduce, reutiliza, recicla y recupera). Reducir es disminuir el consumo innecesario y limitar la generación de residuos. Reutilizar significa darle una segunda vida a objetos y materiales que todavía pueden ser útiles. Reciclar propone convertir los residuos en otros productos, reduciendo la cantidad de basura en botaderos. Recuperar hace referencia a la valorización energética de los residuos, convirtiéndolos en energía renovable y evitando su eliminación en botaderos.
La aplicación de las 4 erres ayuda, sin embargo, es fundamental revisar nuestros patrones de consumo y de generación de desechos, debemos tener claro que las 4 Rs no son la solución, conviene incorporar una 5ta R, rechazar. Por ejemplo, rechazar cuando me ofrecen agua en botella plástica, frutas o vegetales cubiertos de plástico, comida para llevar en recipientes plásticos, bolsas de plástico para las compras, entre otros. En este panorama es clave definir ¿Con que Rs estoy comprometida/o? ¿Cómo mis hábitos cotidianos pueden contribuir a generar menos desechos, cómo los gestiono y los gestiona el gobierno local?
Es clave demandar a los gobiernos políticas de prevención frente a los incendios forestales y medidas de restauración, regeneración y reforestación, que pasan, necesariamente por volver a crear suelo.
Al referirmos a los incendios forestales, es importante considerar la situación en la que se encuentran los cursos de agua y las áreas verdes. Lastimosamente, los ríos y las quebradas han recibido una gran dosis de contaminación siendo vertederos de desechos químicos, rellenos de basura, mal llamados rellenos “sanitarios”. En este sentido, es urgente, la conservación, restauración y regeneración de las fuentes de agua, así como el cuidado del agua, de los remanentes de vegetación y áreas verdes.
En relación con el manejo de la basura y los incendios forestales, consideremos algunas recomendaciones: no echar basura en quebradas y áreas verdes; no quemar la basura, especialmente en áreas rurales, pues a más de convertirse en focos de incendios y propagarse fácilmente, la quema de plásticos emite dioxinas y furanos, que son contaminantes orgánicos persistentes (COPs) altamente contaminantes y cancerígenos; crear barreras físicas, cortafuegos, que ayudan a controlar y contener el fuego.
Es clave demandar a los gobiernos políticas de prevención frente a los incendios forestales y medidas de restauración, regeneración y reforestación, que pasan, necesariamente por volver a crear suelo. En este sentido, la municipalidad debe pensar seriamente en aprovechar los desechos orgánicos y compostar para crear suelo y no botarlos en El Inga. Donde el suelo se calcinó, es imposible sembrar, hay que primero restaurar el suelo y luego considerar una estrategia sucesional con especies pioneras.
De otra parte, para prevenir, evitar y sancionar los incendios forestales, requerimos medidas y leyes drásticas. Como ya ha sucedido en otros países, por ejemplo, convendría que en las zonas quemadas no se permita llevar a cabo proyectos en los próximos 10 o 20 años; en estas zonas no se podrá hacer plantaciones forestales, agroindustriales, ganadería a gran escala, ni proyectos inmobiliarios.
Muchas veces creemos que los principales problemas ecológicos son la pérdida de biodiversidad, la crisis climática, la contaminación de los mares, entre otros. Sin embargo, escuchaba hace unos días en un podcast, que los principales problemas ecológicos son el egoísmo, la codicia, la ambición y la apatía y para enfrentarlos requerimos una transformación cultural y espiritual. (@VolvámonosVerdes).
ReverdeSer
En la desubicación que sentimos, revisar algunas respuestas frente a las crisis, puede aportar a recuperar la esperanza, esa fuerza interior que nos impulsa a seguir adelante, este sentimiento al que se le atribuye el color verde. Para avanzar en ese camino esperanzador, cada vez que puedo hago una inmersión en la naturaleza y me doy un baño de bosque.
Ese domingo, la vida me llevó por otros caminos, fui al centro histórico, al Museo de la Ciudad, requería expandir mis sentidos y ReverdeSer, tenía en mi agenda ver la exposición de Sozapato: me encantan sus ilustraciones, sus personajes me transportan a otros mundos y me conectan con nuevas realidades. Al darnos la bienvenida, la artista nos invita a reconsiderar nuestra propia conciencia, nuestros convivires, así como la recuperación de una vida en armonía con la Naturaleza, como sujeto de derechos. Ella nos recuerda que en la naturaleza viven espíritus, nos lleva al Yasuní, a reconocer la propuesta de la Selva Viviente o Kausak Sacha, del Pueblo Originario Kichua de Sayayaku y también nos pregunta ¿Qué pasó con los espíritus de la naturaleza en Quito?
Espero que estudiantes y profesores de escuelas, colegios, universidades, funcionarios de instituciones públicas y empleados de la empresa privada, visiten ReverdeSer, a fin de que puedan repensar y reconsiderar nuevas formas de ser y entendernos, como parte de la Naturaleza.
En esta lectura, habrás notado, que más de 40 verbos tienen el prefijo re, resaltando que algo terminó y que es necesario empezar de nuevo. Concluyendo, rescato con esperanza el reconocido ¡sí se puede! ¡Sí podemos reAccionar para reverdeSer!

