lunes, marzo 30, 2026

Durán, una ventana a la explosión del crimen organizado en Ecuador (parte 3)

Durán, que en otros tiempos fue un vibrante centro ferroviario e industrial, es ahora el ejemplo de la rápida caída del país en el abismo de la criminalidad. Este es el informe más completo que se ha publicado sobre la ciudad azotada por la violencia y la corrupción.

Por: Insight Crime

Capital político, económico y social en Durán

Las bandas de Durán son infames por su actual papel en la violencia y criminalidad en el municipio, pero su relación con las comunidades donde operan es complicada. Algunos líderes criminales invierten en capital social sustituyendo a instituciones estatales ausentes, corruptas o incompetentes, proporcionando seguridad e incluso servicios a cambio de beneficios para sus operaciones. 

En las últimas dos décadas, la mayoría de las bandas de Durán se han transformado en organizaciones más sofisticadas. Cada vez más, los actores criminales del municipio se han concentrado en aumentar su capital político infiltrando las instituciones municipales. Luego, usan este capital político para asegurar lucrativos contratos de obras públicas, legalizar títulos de propiedad, enterarse de nuevos proyectos de desarrollo, explotar a los residentes que no tienen acceso a servicios públicos como agua potable y recolectar sobornos. 

La transformación criminal en Durán se da mientras el rol de Ecuador como un punto de tránsito clave para la cocaína está creciendo. Las bandas de Durán, ahora involucradas con redes criminales nacionales e internacionales, usan estas conexiones para acceder a recursos financieros que les permiten profundizar su poder. 

Capital socio-criminal en Durán

Como se ha señalado, Durán se ha desarrollado de forma desorganizada e informal, y la caótica evolución del municipio ha provocado otros muchos problemas en cascada. La base de recaudación de impuestos es escasa, lo que dificulta la financiación de escuelas públicas, servicios sociales e infraestructura. La presencia de las fuerzas del orden es escasa y desigual. Los servicios municipales básicos, como el agua y la vivienda, se han convertido en negocios extremadamente depredadores. Y la industria legítima que se asienta en Durán está dispersa, aparentemente al azar, sin tener en cuenta las necesidades del público y sin una cámara de comercio fuerte que ayude a impulsar las asociaciones público-privadas.

La naturaleza desordenada e improvisada del municipio ha dificultado también la construcción de un sentido de comunidad. Es, como sugiere su apodo, simplemente un lugar para dormir más que para vivir o, más recientemente, debido a la violencia, un lugar del que escapar. En este entorno transitorio e inestable, la sociedad civil y los grupos religiosos luchan por construir unas bases financieras y sociales sólidas. Y esfuerzos más ambiciosos como la Feria de Durán y programas educativos como la escuela técnica local se han desvanecido.

Hasta cierto punto, las organizaciones criminales han ocupado este vacío, según dijeron a InSight Crime residentes, expertos y funcionarios y exfuncionarios del gobierno. En parte, esto está relacionado con su capital económico y el control de estos recursos, y en parte con su disposición a utilizar la violencia. En algunos casos, han creado su propio contrato social con las comunidades en las que operan. A veces son los líderes de estos grupos quienes fomentan estos acuerdos; otras veces, los contratos son un subproducto de la ética y las normas de los grupos que prohíben las actividades criminales depredadoras en sus propias comunidades. 

El ejemplo más destacado de estos contratos sociales informales es el Cerro Las Cabras. Allí, el líder de la banda local, El Llorón, y su grupo criminal se han convertido en la fuerza del orden de facto y en uno de los principales benefactores de la comunidad. La organización de El Llorón prohíbe la extorsión, el robo, el secuestro y la violencia, y castiga a los transgresores, como los consumidores de drogas y los ladrones.

“Si encuentran a alguien robando, los chicos que pertenecen a la banda los buscan por el sector y les caen a palos y les dicen que no regresen más”, dijo un residente a InSight Crime. 

Residentes y líderes comunitarios también dijeron que la banda organiza eventos sociales y, alrededor de Navidad, entrega comida y regalos. El grupo de El Llorón también podría estar financiando actividades para jóvenes. Un líder comunitario que ha organizado eventos sociales alrededor de Durán le comentó a InSight Crime que El Llorón ofreció financiar sus eventos; el líder dijo que habían rechazado la oferta. 

A cambio, algunos residentes de Cerro Las Cabras proveen un flujo de información constante al grupo, alertándolos cuando vehículos o personas desconocidas entran al barrio. También les avisan cuando hay presencia de las fuerzas de seguridad en el área y esconden a miembros del grupo durante los operativos. 

la situación en Durán es dinámica y las prioridades han cambiado en los últimos años, especialmente a medida que la competencia criminal y la violencia ha aumentado. las bandas en territorios disputados son más depredadoras y violentas con las comunidades.

El Llorón es uno de los líderes criminales más antiguos de Durán, pues opera en Cerro Las Cabras desde hace más de una década. Y no es claro que pasaría si llegara a ser asesinado —si la relación recíproca entre la comunidad del Cerro Las Cabras y su grupo criminal depende de él, o si, con el tiempo, se ha convertido en la norma entre el grupo y la comunidad. 

Al norte, en el barrio El Arbolito, el líder de los Chone Killers, Gutemberg Andrés Rodríguez, alias “Bob Marley”, ha hecho una inversión similar en su comunidad, según un residente e informes de medios de comunicación. Marley prohíbe el robo, los secuestros y las extorsiones a quienes viven en el barrio y es conocido por castigar a quienes desobedezcan. Los castigos pueden incluir cortar las extremidades de los presuntos criminales, según registros de prensa. Su facción no extorsiona como tal a los comerciantes locales, pero les cobra un “impuesto de seguridad”. A cambio, su grupo mantiene a las otras bandas y las fuerzas de seguridad fuera de su territorio, evitando que extorsionen a la comunidad o a sus negocios. 

“Todos los negocios pagan vacuna”, dijo un sociólogo y politólogo que vive en Durán. “La gente está contenta porque no hay robos. Ellos son el gobierno en el territorio”. 

Sin embargo, la situación en Durán es dinámica y las prioridades han cambiado en los últimos años, especialmente a medida que la competencia criminal y la violencia ha aumentado. Residentes y autoridades dijeron que las bandas en territorios disputados, como Cerro Redondo y Los Helechos, son más depredadoras y violentas con las comunidades. 

Las fuentes también diferenciaron entre los Latin Kings y los Chone Killers. En barrios controlados por los Latin Kings, como Una Sola Fuerza (una zona de 288 Hectáreas), Primavera 2 y Recreo 4 y 5, hay menos reportes de extorsión, secuestro, robos y asaltos, según residentes, expandilleros y oficiales del gobierno que hablaron con InSight Crime. 

“Están esos señores ahí en la cancha y fuman cosas así, pero nunca me han hecho nada. Las riñas son entre ellos”, le dijo a InSight Crime una residente de Durán. “Son personas feas, pero que me hayan asustado, no”.

Pero en las zonas controladas por los Chone Killers, la comunidad sufre más de extorsiones, secuestros y violencia, dijeron residentes de la zona y autoridades. En el sector central de Oramas González, por ejemplo, la facción de los Chone Killers aterroriza a la comunidad, como demuestran las estadísticas de homicidios a las que InSight Crime tuvo acceso. De acuerdo con una profesora, los estudiantes y sus padres, así como los demás maestros, son objetivos de robos y secuestros exprés desde que salen de las puertas del colegio.

“El colegio se vuelve una isla porque alrededor ha habido muchos sicariatos, muchas muertes”, dijo la profesora, haciendo eco de lo que afirmaron las autoridades.

La diferencia podría estar, en parte, asociada a la forma en que cada grupo controla a sus miembros. Las reglas internas de los Latin Kings prohíben a sus miembros participar en actividades criminales predatorias en sus propios barrios. Los Chone Killers, sin embargo, no parecen tener reglamentos o normas internas sobre cómo tratar a la población civil en las zonas bajo su control, según le dijeron a InSight Crime en varias ocasiones residentes, oficiales de seguridad, y líderes comunitarios. De hecho, la victimización de la comunidad por parte de los Chone Killers parece estar definida por la actitud del líder local. 

Por supuesto, los grupos criminales también usan sus recursos económicos para ganarse el favor de las comunidades. Residentes, expertos y oficiales de seguridad le dijeron a InSight Crime que las bandas emplean regularmente a lugareños como vigilantes, informantes, mensajeros, vendedores y cobradores de deudas. Durante nuestra investigación, también escuchamos varios testimonios de menores que buscaban trabajar con las bandas locales. La pandemia pudo haber exacerbado esta codependencia. 

“Ecuador era pobre, pero no tenía hambre”, dijo un ex asesor del gobierno y experto en crimen organizado enfocado en Durán a InSight Crime. “Llega la pandemia. Y en las zonas más conflictivas del país tienes una economía esencialmente informal. No hubo ninguna política pública para evitar el hambre en esos territorios, y el crimen organizado comienza a reclutar masivamente”. 

Esta influencia no se limita a la economía ilegal. A medida que las bandas han evolucionado, también han empezado a emplear personas en negocios informales y legales. Estos incluyen trabajos para sus propios miembros, familiares y aliados que trabajan con el gobierno municipal, así como quienes trabajan con empresas de servicios públicos, servicios de agua y proyectos de obras públicas. Como se señala en la sección de capital político, más adelante, las bandas han expandido estas oportunidades de empleo en proporción directa a sus conexiones políticas. 

La reciente incursión de las bandas en el tráfico de tierras también es notable. De acuerdo con funcionarios del gobierno, un sociólogo y politólogo local y residentes, muchos líderes criminales tienen más control y poder de decisión sobre las invasiones, el desarrollo y la legalización de tierras en zonas residenciales dentro de sus bastiones. A medida que han asumido un papel más grande y desplazado a los traficantes antiguos, se han convertido en los guardianes de lo que sería el premio más preciado en la comunidad: una casa. 

Capital político-criminal en Durán

En los últimos años, las redes criminales han adquirido capital político al apoderarse de puestos clave del gobierno y transformando estas funciones en fuentes de poder económico y social. El control de estos puestos no solo abre nuevas vías de ingresos y facilita el lavado de dinero —que se detalla en la siguiente sección sobre capital económico—, sino que también permite a los criminales construir capital social. Crean puestos de trabajo en el gobierno, influyen en las obras públicas y ejercen control sobre la tenencia de la tierra, solidificando su control sobre las comunidades.

Una de las formas en que los actores criminales consiguen influencia en el gobierno local es a través del apoyo político y financiero directo a las campañas para la alcaldía. Los actores criminales, incluidas las bandas de Durán y los intermediarios criminales, se acercan a los candidatos antes y durante el ciclo electoral y ofrecen los votos de barrios específicos o incluso financiar directamente la campaña de un candidato a cambio de influencia, según residentes, agentes de policía y expertos en crimen organizado. A cambio, los dirigentes electos nombran a aliados de los grupos criminales en puestos clave del municipio, como seguridad pública, tránsito, obras y servicios públicos.

Durante el gobierno de Arce, varias docenas de miembros de los Latin Kings trabajaban para la alcaldía en la limpieza de calles y en proyectos de construcción, así como en puestos administrativos a tiempo completo, incluida la legalización de tierras, según la propia Arce, aunque no especificó en qué departamento trabajaban. En aquella época, algunos Latin Kings también estaban iniciando una actividad política más directa a escala nacional, sobre todo Ronny Aleaga, oriundo de Durán y firme aliado de Arce, que más tarde fue diputado en el Congreso.  

Cuando Dalton Narváez asumió el cargo, llegó una nueva era de penetración criminal en el gobierno municipal. Mientras los Latin Kings seguían teniendo influencia en obras públicas y legalización de tierras, según funcionarios y exfuncionarios municipales, Narváez abrió la puerta a otro poderoso actor criminal: Washington Sellán Hati, alias “Washo”.    

Washo comenzó a construir su red de corrupción en el período previo a las elecciones de 2019 mediante la presunta financiación de la campaña de Dalton Narváez, según exfuncionarios de la administración de Narváez, líderes empresariales y funcionarios gubernamentales en ejercicio, con conocimiento de primera mano del esquema. Narváez, negó vehementemente que Washo estuviera apoyando de alguna manera su campaña.

Sin embargo, Washo pudo colocar a miembros de su círculo íntimo, incluidos amigos cercanos y familiares, en puestos gubernamentales, incluso en EMAPAD, el ATD, los bomberos y el registro de la propiedad, dijeron las fuentes (ver el estudio de caso de Washo). Narváez le dijo a InSight Crime que nunca habría permitido a sabiendas que alguien con vínculos criminales fuera contratado en el municipio.

“Yo jamás contraté con grupos delincuenciales. Jamás”, dijo. “Siempre estaba con mis directores del área, que eran los filtros, [pidiéndoles] que se controle que no vengan dineros ilícitos a financiar obra ni que se contrate con grupos delincuenciales”.

Washo fue asesinado en Durán en mayo de 2023 en circunstancias misteriosas. Y Negro Tulio, que lidera una facción disidente de los Chone Killers, parece haber heredado al menos parte de la infraestructura municipal de Washo. El líder de la banda ha tenido familiares y miembros de su círculo íntimo en puestos intermedios en la Empresa Pública Municipal Registro de la Propiedad, los bomberos y la ATD, según funcionarios de seguridad actuales, exfuncionarios del gobierno, un antiguo miembro de la campaña de Chonillo y líderes empresariales.

Hay varias formas en las que estos puestos generan ganancias para Negro Tulio o la facción que los controle. Tanto la ATD como los bomberos son conocidos por solicitar y cobrar sobornos, y el grupo se lleva un porcentaje de ellos, según funcionarios del gobierno en ejercicio y retirados, líderes empresariales, un sociólogo y politólogo local y residentes. La banda también utiliza vehículos oficiales de los bomberos para mover drogas y armas ilegales, según varios funcionarios del gobierno. 

La ATD, por su parte, proporciona inteligencia. Gestiona un sofisticado sistema de cámaras de tráfico, que da apoyo operativo a la actividad delictiva, según exfuncionarios del gobierno y líderes comunitarios. Y a menudo dispone de información sobre operaciones de seguridad con antelación. 

Otra institución clave en la que Negro Tulio ha ejercido su influencia ha sido en el Registro de Propiedad. Al ubicar a sus aliados aquí, el líder de los Chone Killers obtuvo acceso a zonas propicias para invasiones.

Muchas de estas instituciones, incluidos los bomberos y la ATD, gestionan contratos públicos, lo que, según las fuentes, es la mayor fuente potencial de ingresos, ya que los criminales pueden simplemente desviar dinero de estos contratos.

“Son empresas que manejan recursos, generan dinero, tienen su propio presupuesto”, dijo un oficial del gobierno a InSight Crime. “Es atractivo [para los criminales] porque pueden ser parte de procesos de contratación”. 

Otra institución clave en la que Negro Tulio ha ejercido su influencia ha sido en el Registro de Propiedad. Al ubicar a sus aliados aquí, el líder de los Chone Killers obtuvo acceso a zonas propicias para invasiones, así como el poder de legalizar las invasiones existentes. Este acceso facilitó la toma de control por parte de su facción del negocio del tráfico de tierras, una fuente vital de poder económico y social en Durán. También pudo haber proporcionado una mirada interna a los proyectos de desarrollo e infraestructura bajo consideración, lo que posicionó a Negro Tulio para asegurar contratos de obras públicas en esos espacios.

Actores criminales como los Chone Killers también utilizan amenazas de violencia y sobornos para inducir a la municipalidad a otorgar contratos de obras públicas a empresas vinculadas a sus líderes, según dijeron a InSight Crime un ex miembro de la campaña de Chonillo, un exfuncionario del gobierno, un sociólogo y politólogo, y el propietario de una empresa constructora que trabaja con contratos del gobierno.

Luego de la detención y extradición del Negro Tulio a Ecuador, sus operadores municipales se convirtieron en objetivos. En agosto de 2024, la policía de Ecuador arrestó a 23 personas, entre ellas presuntos miembros de los Chone Killers pertenecientes a la facción de Negro Tulio, con influencia en el gobierno municipal de Durán, el Registro de Propiedad, los bomberos y la ATD. 

“[Algunos de los detenidos] tienen una larga data de permanencia en los tres últimos periodos de los alcaldes del cantón Durán”, dijo Freddy Sarzosa, Director General de Investigaciones de la Policía Nacional, en una rueda de prensa posterior al operativo.

Como se mencionó anteriormente, una de las instituciones más importantes para mantener a los funcionarios públicos corruptos en sus puestos es el sindicato de trabajadores, que ejerce influencia sobre las prácticas de contratación y despido en el municipio. Chonillo y miembros de su administración afirman que el sindicato ha hecho que sea casi imposible para la administración actual purgar la fuerza laboral. De hecho, cientos de trabajadores se unieron al sindicato “a último minuto”, justo antes de que asumiera el cargo, según el alcalde. Sin embargo, otras fuentes, incluidos ex miembros de la campaña de Chonillo, dicen que su administración ha sido lenta en abrir investigaciones sobre presuntos aliados de Chone Killers que trabajan en la alcaldía y sus entidades adscritas.

Dos ex funcionarios del gobierno dijeron a InSight Crime que la influencia de Negro Tulio se extendía hasta la administración del sindicato de trabajadores, ninguno de los cuales fue arrestado en el operativo de agosto.

Aún queda por ver si las operaciones de agosto causarán algún impacto duradero en la red de corrupción de Negro Tulio o si estos puestos simplemente pasarán a manos de otras facciones criminales como sucedió después de la muerte de Washo. 

Capital económico-criminal en Durán

A medida que el papel de Ecuador en el tráfico de drogas transnacional crecía y empezaban a entrar en el país sumas asombrosas de dinero ilícito, los grupos criminales nacionales adquirieron la capacidad de corromper a funcionarios políticos, judiciales y de seguridad de alto nivel, al tiempo que superaban en poder y recursos a las fuerzas de seguridad del país. Parte de esta riqueza y sofisticación ha llegado a las bandas locales de Durán, que se han convertido en proveedores de servicios para estos grupos criminales más grandes. El capital económico utilizado para participar en campañas políticas, contratos de obras públicas y otros negocios procede, en parte, de la relación que las bandas de Durán han cultivado con redes criminales más grandes.  

Los líderes criminales son propietarios de empresas, que van desde lavanderías y peluquerías hasta camaroneras y empresas de construcción, según expertos en seguridad, líderes empresariales y funcionarios y exfuncionarios del gobierno. Las empresas son fuentes de ingresos y proporcionan los medios para que los grupos laven ingresos ilícitos, especialmente las empresas de construcción y de prestación de servicios que trabajan con el gobierno en contratos de obras públicas, según dijeron a InSight Crime contratistas, abogados, funcionarios y exfuncionarios del gobierno.

De hecho, los contratos de obras públicas son un ejemplo importante de la interacción entre el capital político, social y económico de las redes criminales. Washo, por ejemplo, tenía acciones en varias empresas, entre ellas las especializadas en transporte de mercancías y construcción de redes de alcantarillado —entre otras—, que competían por los contratos de obras públicas. Según fuentes cercanas a Washo y varios expertos en crimen organizado, Washo era un aliado muy cercano de Narváez. Y las fuentes afirman que Washo utilizaba esta influencia para conseguir contratos de obras públicas para sus empresas. En entrevista con InSight Crime, Narváez negó cualquier conexión personal o profesional con Washo.

El proceso a través del cual Washo lavó los ingresos de sus actividades criminales merece una mirada más profunda, ya que es parte de una historia más amplia sobre el equilibrio criminal en Durán. Según fuentes cercanas a Washo y varios analistas y expertos en crimen organizado, Washo contrataba a miembros de cualquiera de las bandas con mayor presencia en el territorio para ejecutar contratos en esa zona. El resultado era una especie de pax mafiosa en Durán, según las fuentes, ya que cada una de las bandas se beneficiaba.4

El análisis ayuda a entender por qué la muerte de Washo marcó un antes y un después en Durán. No solo estaba en la intersección de las bandas y el poder político, sino que también fue el arquitecto del cese al fuego de facto. Es imposible saber si este cese al fuego se habría mantenido debido a las fuerzas externas que cada vez invaden más Durán. De hecho, pudo haber sido una víctima de esta guerra más amplia en Ecuador.  

Dinámicas de violencia en Durán

Homicidios en Ecuador, un panorama general

El auge de los homicidios en Durán en los últimos años solo puede entenderse en el contexto ecuatoriano más amplio. Las tendencias de los homicidios en Ecuador desde 2010 han experimentado dos fases principales. En la primera fase, la tasa de homicidios del país se redujo significativamente de 18 por 100.000 en 2010 a 6 por 100.000 en 2017, según datos del Ministerio del Interior. La reducción nacional de homicidios durante este periodo coincidió con un ambicioso programa de pacificación de bandas lanzado por el gobierno de Correa en 2007. 

La tasa de homicidios en Ecuador bajó

El gobierno promovió el programa alentando a los miembros de las bandas, entre ellos los Latin Kings y los Ñetas, a “reintegrarse” a la sociedad mediante capacitación laboral, pequeños negocios e incluso puestos en el gobierno. En Durán, por ejemplo, docenas de Latin Kings comenzaron a trabajar con el gobierno de Arce en labores manuales, de limpieza y administrativas, dijo la exalcaldesa a InSight Crime. 

Si bien los programas desempeñaron un papel en la reducción de las tasas de homicidio a principios y mediados de la década de 2010, las semillas de la violencia en Ecuador ya estaban siendo plantadas. Una recesión económica que comenzó en 2014 agotó los presupuestos de los gobiernos nacionales y locales y minó la voluntad política para seguir financiando programas sociales como la iniciativa de pacificación de bandas. Los recursos del sistema penitenciario para la autoridad carcelaria, ya corrupta, mal financiada, mal capacitada y con muy poco personal, también disminuyeron. Al mismo tiempo, el flujo de cocaína a través de Ecuador se multiplicó y los traficantes ecuatorianos locales empezaron a desempeñar un papel más importante en este comercio. La pandemia agravó los problemas económicos del país y puso en escena sus deficiencias institucionales. 

Este contexto sentó las bases para la segunda fase, cuando las tasas de homicidio en Ecuador aumentaron gradualmente de 2018 a 2020, seguidas de incrementos más pronunciados de 2021 a 2023. Para 2023, la tasa de homicidios del país era de 47 por cada 100.000, superando la tasa de otros países históricamente más violentos como Honduras (31), Venezuela (27), Colombia (26), México (23) y El Salvador (2), de acuerdo con el balance de InSight Crime de los homicidios en 2023. 

Los datos de las autoridades no desagregan los homicidios relacionados con el crimen organizado. Sin embargo, las fuerzas de seguridad, expertos en política pública y funcionarios públicos dijeron a InSight Crime que el aumento nacional de la violencia se derivaba de la escalada de conflictos entre grupos criminales cada vez más poderosos en todo el país. Los patrones nacionales parecen confirmar estas percepciones. Los homicidios se concentran en corredores de tráfico y puntos de despacho conocidos.

Esto es especialmente cierto en las ciudades de las regiones costeras del país. Cuando la tasa nacional de homicidios de Ecuador disminuyó significativamente de 2010 a 2017, los municipios costeros empujaron esta caída. La tasa de homicidios de Manta cayó de 39 en 2010 a 11 en 2017, mientras que Machala experimentó una caída igualmente profunda de 38 a 9. Cuando la tasa de homicidios de Ecuador comenzó a aumentar después de 2017, y se disparó bruscamente en 2022 y 2023, las ciudades costeras volvieron a impulsar este cambio nacional. La tasa de homicidios de Manta aumentó de 45 por cada 100.000 a 95 entre 2022 y 2023. Machala pasó de 43 a 77 en el mismo periodo. 

Las ciudades costeras que impulsan las tasas de homicidios en Ecuador, entre ellas Durán, comparten numerosas características: están impulsadas por economías centradas en la exportación cerca de puertos o que los albergan; tienen niveles igualmente altos de actividad económica informal y tasas de pobreza; sufren de problemas alrededor de la tenencia de la tierra; y tienen una infraestructura deficiente y desigual de servicios gubernamentales.

Las tasas de homicidios en los municipios costeros de Ecuador

Homicidios en Durán: mapeo y análisis

Las cifras de homicidios en Durán reflejan los patrones nacionales, con una caída significativa de 2010 a 2017, seguida de un aumento gradual y luego brusco entre 2018 y 2023. Sin embargo, las tendencias de homicidios en Durán se han destacado por sus cambios extremos, incluso en comparación con las ciudades de la volátil costa de Ecuador. 

La tasa de homicidios del municipio se redujo de 21 por cada 100.000 habitantes en 2010 a solo 4 por cada 100.000 en 2017, por debajo de la media nacional de 6 por cada 100.000 habitantes. Las autoridades registraron solo 11 asesinatos en el municipio en 2017. Pero después de 2017, la tasa de homicidios de Durán aumentó cada año y, a finales de 2023, Durán registró la asombrosa cifra de 456 homicidios, lo que le dio una tasa de homicidios de 147 por cada 100.000 habitantes.

La tasa de homicidios de Durán bajó

Aunque las autoridades ecuatorianas no desagregan los homicidios relacionados con el crimen organizado, las estadísticas de homicidios del Ministerio del Interior hacen un seguimiento de las características de las víctimas, la ubicación de los asesinatos y su presunto motivo. Estos datos, que exploramos en esta sección, muestran patrones que demuestran una fuerte correlación entre el aumento de la actividad del crimen organizado en el municipio y el aumento de los homicidios. 

Para empezar, consideramos la edad de las víctimas. Los hombres ecuatorianos menores de 30 años representaron el 51% de las víctimas de homicidio en Durán en 2023, según datos del Ministerio del Interior. Es más, el número de víctimas jóvenes aumentó a un ritmo mayor en Durán que en el resto de Ecuador. Según los datos del ministerio, el 38% de las víctimas de homicidio en Durán en 2023 tenía menos de 25 años, frente al 18% de 2020. Mientras tanto, en el resto de Ecuador, las víctimas menores de 25 años representaron el 30% de los asesinatos, frente al 20% en 2020. Al observar las edades medias también se observa que las víctimas de homicidio son más jóvenes en Durán que a nivel nacional. En Durán, la edad media de las víctimas era de 27 años en 2023, mientras que en el resto de Ecuador era de 30 años, una diferencia estadística sustancial. 

Desagregar los datos por género parece reforzar el argumento anterior. Según los datos del ministerio, las mujeres víctimas de homicidio como porcentaje del total en Durán bajaron del 38%5 en 2016 al 7% en 2023. En el resto de Ecuador, cayó de 18% al 7% en el mismo periodo de tiempo. Mientras que el número de víctimas femeninas de homicidio en Durán y en todo Ecuador aumentó durante este periodo, el número de víctimas masculinas se disparó, empujando hacia abajo el porcentaje de víctimas femeninas. 

El análisis del mapa de homicidios también refuerza la hipótesis general sobre el repunte de los homicidios relacionados con el crimen organizado. El Recreo, una zona con una mezcla de grupos criminales en disputa, fue el circuito (una unidad administrativa policial) más violento en 2023, representando el 26% de todos los asesinatos. Este es un cambio significativo desde 2020-2022, cuando Recreo registró entre el 10-12% de los asesinatos de Durán. Mientras tanto, el centro de Durán, un área ahora en gran parte bajo el dominio de los Chone Killers, ha experimentado un repunte de la violencia, pero registró solo el 11% de los asesinatos de Durán en 2023, por debajo del 24-27% cada año desde 2020 y 2022.

El lugar donde ocurren los homicidios también parece ilustrar una batalla entre rivales distantes en lugar de parejas íntimas. En Durán, los homicidios cometidos en espacios “públicos” aumentaron al 88% de todos los homicidios en 2023, en comparación con el 75% en otras partes del país. Los homicidios públicos representaron entre el 78% y el 89% de los homicidios por año en Durán entre 2019 y 2023. Muchos de estos homicidios ocurrieron a lo largo de las carreteras, según el mapa de calor, especialmente en El Recreo. Los homicidios en Recreo 1 y 2 se concentraron, por ejemplo, a lo largo de la carretera central de los barrios, mientras que más arriba, en Recreo 3, también se puede ver una alta concentración de homicidios a lo largo de la carretera principal del barrio.

El municipio también ha experimentado un número creciente de masacres —eventos en los que tres o más personas fueron asesinadas en un mismo lugar al mismo tiempo—, una señal común de la presencia del crimen organizado. Entre enero de 2023 y abril de 2024, las autoridades registraron 29 masacres, incluidas ocho masacres entre el 2 de diciembre de 2023 y el 6 de enero de 2024. Compárese con el periodo entre enero de 2010 y diciembre de 2022, cuando solo se registraron seis masacres. 

Del mismo modo, el tipo de arma también es un indicador importante. El crimen organizado utiliza armas de fuego en una proporción mucho mayor que los criminales comunes y los civiles en disputas. En 2023, el 93% de los homicidios se cometieron con armas de fuego en Durán, significativamente más alto que el 87% en otros lugares. Este número también ha aumentado desde 2018, cuando las armas de fuego se usaron en solo el 59% de los homicidios en Durán. El uso de armas de fuego en homicidios en el municipio dio un salto significativo entre 2018 y 2019, pasando del 59% al 82%.

Víctimas de homicidio en Durán en 2023

Los datos del Ministerio del Interior incluyen dos mediciones sobre los presuntos motivos detrás de los homicidios, los cuales refuerzan la hipótesis sobre la relación entre el crimen organizado y el incremento en la violencia. La primera medición describe los motivos con categorías generales como “delincuencia común”, “violencia comunitaria”, y “violencia intrafamiliar”. La segunda es más específica, e incluye alrededor de 40 categorías que van desde “maltrato” y “robo a domicilios” hasta “secuestro”. 

Para la primera medición, la “delincuencia común” fue de lejos el presunto motivo más común de los homicidios en Durán (99%) y en el resto de Ecuador (89%) en 2023. Sin embargo, es difícil saber a qué se refiere este término. Y si bien ha aumentado constantemente cada año después de representar entre el 40% y el 50% de los homicidios en 2017 en Durán y el resto de Ecuador, hay pocos indicios de que las autoridades estén desagregando la violencia relacionada con el crimen organizado de los actos de violencia criminalidad dentro de la designación de “delincuencia común”.

Por el contrario, la segunda medida es mucho más precisa y parece apoyar la tesis general sobre la violencia relacionada con el crimen organizado. En 2023, por ejemplo, las autoridades atribuyeron el 50% de todos los homicidios en Durán a disputas relacionadas con el microtráfico. Si bien esta cifra es inferior a la de 2021, cuando el microtráfico causó el 71% de todos los asesinatos, el número de muertes atribuidas a esta economía criminal se multiplicó, pasando de 53 en 2021 a 229 en 2023, mientras que el porcentaje de muertes atribuidas al microtráfico en el resto del país fue de apenas el 33% en 2023. 

Tipos de violencia en Durán

A partir de datos sobre homicidios, entrevistas de campo y virtuales, e informes de seguridad y noticias locales, desarrollamos una tipología de la violencia en Durán. Los conflictos entre y dentro de los grupos criminales son el tipo más común de violencia en el municipio, pero la violencia contra los funcionarios del gobierno y las fuerzas de seguridad también se ha intensificado a medida que los grupos criminales han tratado de consolidar aún más su control sobre Durán. 

Conflicto entre grupos criminales

La violencia en Durán no puede separarse de la dinámica criminal más amplia de Ecuador. Los Chone Killers, por ejemplo, tienen sus raíces en los esfuerzos de varios Ñetas encarcelados por expandir su influencia a través de una alianza criminal más estratégica con el poderoso grupo criminal de los Choneros. Esto transformó a esta facción de una banda carcelaria en un grupo de sicarios bien armados con acceso a los recursos de la que entonces era la red de narcotráfico más importante de Ecuador. 

Durán sintió el impacto de esta alianza casi de inmediato. Empoderados por su nuevo aliado, los Chone Killers lanzaron una guerra de expansión por el control de Durán a partir de 2020 y emplearon una brutalidad sin precedentes. Por ejemplo, en febrero de 2022, los Chone Killers presuntamente colgaron dos cuerpos del puente peatonal de la carretera principal de Durán. La aparición de los cadáveres tuvo un enorme efecto simbólico en el municipio, dijeron líderes comunitarios y residentes. Lo citaron como el momento en que se dieron cuenta de que las antiguas reglas que habían regido el uso de la violencia en Durán habían sido sustituidas por nuevas normas. 

Más tarde, en noviembre de 2022, los Chone Killers lanzaron una serie de ataques con granadas, fuego y armas de fuego contra gasolineras, comisarías de policía y oficinas municipales. Los ataques se produjeron en respuesta a la intervención de las fuerzas de seguridad en el pabellón de la prisión en poder de los Chone Killers, según informaron los medios de comunicación locales, e ilustraron cómo la dinámica criminal en la prisión estaba ahora íntimamente ligada a la calle.

Los Latin Kings en Durán también han sido subsumidos por la dinámica criminal más amplia del país. En mayo de 2022, sicarios supuestamente vinculados a una poderosa mafia narcotraficante ecuatoriana asesinaron a King Majestic en Quito. Majestic había encabezado la participación de los Latin Kings en el programa de pacificación del gobierno y había trabajado duro para mantener la violencia al mínimo, según numerosos participantes en el proceso de pacificación, expertos en seguridad y académicos que estudiaron el proceso. 

Tras la muerte de Majestic, el poder del guayaquileño “Diablo” aumentó exponencialmente. A diferencia de Majestic, Diablo —que también tenía fuertes vínculos con las facciones de los Latin Kings basadas en las prisiones— dirigió durante mucho tiempo un ala más militante y criminal de los Latin Kings. Diablo, además, convirtió Durán en su cuartel general y en una de las principales bases de operaciones de los Latin Kings. 

Sin Majestic, con el programa de pacificación terminado y con Diablo al mando, los Latin Kings adoptaron una postura más beligerante, que buscaba proteger su territorio y su principal negocio criminal: el microtráfico. En su opinión, no tenían otra opción. Los Chone Killers eran un rival agresivo, y los grupos criminales más grandes se habían convertido en una amenaza existencial, como demuestra claramente el asesinato de Majestic.

Para 2023, estos conflictos polifacéticos estallaron. Según Primicias, miembros de los Chone Killers habrían asesinado a un familiar de Diablo, abriendo un conflicto más personal que desembocó en una oleada de asesinatos. Poco después, El Universo informó de que los Latin Kings habrían asesinado a un pariente de Ben 10, un importante líder de los Chone Killers. En medio de esta agitación, Washo también fue asesinado, mientras que Negro Tulio se rebelaba cada vez más contra el liderazgo tradicional de los Chone Killers, lo que provocó violentos enfrentamientos entre las facciones del grupo que se sumaron a sus intensos enfrentamientos con los Latin Kings. 

Los datos de homicidios sugieren que el conflicto entre y dentro de los grupos criminales es el principal motor de la violencia en Durán. la proporción de víctimas jóvenes ha crecido significativamente a medida que los homicidios en Durán se han disparado.

En las calles, estos conflictos han impulsado el aumento de los homicidios en el municipio, a medida que los Latin Kings, los Chone Killers y otros grupos ajustan cuentas personales con sus rivales y luchan por el control del territorio del microtráfico y la extorsión, según dijeron a InSight Crime policías, funcionarios municipales, expertos en seguridad y líderes comunitarios de Durán.

Los datos de homicidios también sugieren que el conflicto entre y dentro de los grupos criminales es el principal motor de la violencia en Durán. Como se detalló en la sección anterior, la proporción de víctimas jóvenes ha crecido significativamente a medida que los homicidios en Durán se han disparado, lo cual es indicativo de un elevado conflicto entre bandas. Funcionarios de seguridad y líderes comunitarios dijeron a InSight Crime que a medida que las bandas se han afianzado en el municipio, han colocado cada vez más a menores y jóvenes en la primera línea de batalla. Los menores tienen menos probabilidades de enfrentarse a cargos graves si son sorprendidos cometiendo delitos. El mayor porcentaje de víctimas masculinas en Durán también apunta a una aceleración de la conflictividad criminal, ya que los hombres suelen ser los que luchan en los conflictos entre bandas.6

El porcentaje de asesinatos en espacios públicos y de asesinatos con armas de fuego, ambos superiores a las medias nacionales, apuntan además al papel central de la violencia de las bandas en la crisis de homicidios de Durán. Los funcionarios del gobierno y las fuerzas de seguridad entrevistados por InSight Crime también señalaron el uso de sicarios, o asesinos a sueldo, por parte de los grupos criminales para ajustar cuentas con sus rivales. A medida que ha aumentado la violencia, también lo han hecho los tiroteos en zonas públicas.

El conflicto entre grupos criminales también ha afectado cada vez más a la población civil de Durán. Si bien los civiles rara vez son el blanco de los ataques, la cantidad de víctimas colaterales de la violencia de las bandas en el municipio es “enorme”, según Billy Navarrete, director del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) de Ecuador. Las estadísticas oficiales no separan a las víctimas “civiles” de los presuntos criminales, pero los cada vez más descarados ataques de las bandas, evidenciados por el aumento de los homicidios con armas de fuego y en áreas públicas, respaldan la afirmación de Navarrete de que el riesgo para los civiles es alto.

Grupos criminales contra funcionarios y empleados gubernamentales

Los grupos criminales de Durán utilizan la violencia y las amenazas de violencia contra funcionarios públicos como estrategia clave para mantener su control sobre valiosos puestos en el gobierno municipal. Los homicidios son poco frecuentes, pero los ataques contra funcionarios públicos han cobrado fuerza paralelamente a la creciente infiltración de grupos criminales en el gobierno municipal de Durán. Y a diferencia de la naturaleza a menudo descarada de los ataques de las bandas contra rivales en las calles, los ataques contra los actores políticos y funcionarios públicos de Durán son más selectivos y tienen motivos específicos que van más allá de las batallas por el territorio, dijo un funcionario del gobierno a InSight Crime. 

No hay datos completos de intentos de asesinato contra funcionarios públicos, pero hay numerosos ejemplos recientes. El más notable, en mayo de 2023, sicarios dispararon contra el recién posesionado alcalde Chonillo en un ataque que mató a tres personas en Durán. El ataque no fue el primero. Menos de un año antes, hombres armados dispararon contra uno de los actos de campaña de Chonillo celebrado en la notoriamente violenta cooperativa 28 de Agosto. No hubo heridos. Según dos miembros de la campaña de Chonillo, los disparos fueron una advertencia.

“Fue una manera de llamar nuestra atención”, dijo a InSight Crime un miembro de la campaña de Chonillo que pidió permanecer en el anonimato por razones de seguridad. “Querían conversar con el candidato alcalde, cosa que nosotros ignoramos por completo”.

Las versiones sobre lo que ocurrió después del ataque difieren. Dos miembros de la campaña dijeron que Chonillo, temiendo otro ataque, se reunió con Washo, el agente de poder criminal de Durán. Mientras tanto, otro miembro de la campaña aunque no mencionó una reunión entre Chonillo y Washo, dijo que poco después del ataque, Chonillo pudo volver a hacer campaña en la cooperativa 28 de Agosto. En esto último coincidieron todos los miembros de la campaña que hablaron con InSight Crime. 

Sin embargo, cuando InSight Crime le preguntó a Chonillo por Washo, negó haberse reunido en persona con él y, al momento de la publicación de este informe, sigue gobernando desde fuera de la ciudad.

Es difícil encontrar el motivo preciso de los ataques contra funcionarios del gobierno, como en el caso de Chonillo. Pero a menudo hay pistas. En otro caso emblemático, Miguel Santos Burgos, director de terrenos en Durán, fue asesinado por sicarios no identificados en agosto de 2023. Aunque los culpables del crimen siguen siendo desconocidos, informes de los medios de comunicación, funcionarios del gobierno y expertos en seguridad consultados por InSight Crime citaron la participación de Santos en asuntos de tenencia de la tierra como la razón de su asesinato.

En concreto, Santos estaba trabajando para facilitar la obtención de títulos sobre sus tierras a los residentes de Durán que vivían en invasiones, según estas fuentes. Esto enfureció a los actores criminales y a los funcionarios corruptos que siguen beneficiándose del caótico sistema de registro de tierras y de la vulnerabilidad de los residentes sin títulos de propiedad (ver la sección de tráfico de tierras). Santos también había recibido amenazas antes de su asesinato, según un funcionario de la alcaldia y un miembro de la campaña de Chonillo. 

Los grupos criminales también han atacado a otros funcionarios del gobierno. En 2023, sicarios mataron a un fiscal y a un concejal municipal. En 2024, asesinos atacaron a bomberos y agentes de tránsito.

Estos ataques han cobrado impulso a medida que los Chone Killers se han fragmentado, y Negro Tulio, el líder disidente del grupo, actúa de manera autónoma respecto de otros líderes. Las autoridades están investigando su papel en los asesinatos de al menos cuatro funcionarios públicos durante 2023 y 2024, incluido Santos.

Los grupos criminales aprovechan la amenaza de la violencia y la utilizan para presionar a los funcionarios del gobierno para que actúen de acuerdo con sus intereses. El gobierno de Chonillo es un buen ejemplo reciente. Un funcionario del gobierno que prefirió permanecer en el anonimato por razones de seguridad dijo a InSight Crime que recibió amenazas de pandilleros a través de WhatsApp, exigiendo su ayuda para destituir a Chonillo. Los miembros del consejo municipal también han sido amenazados con frecuencia porque el consejo tiene el poder de destituir al alcalde, dijo el funcionario. En el lugar de un atentado en junio de 2024 con bomba en la empresa de la familia de Chonillo, Poligráfica SA, en Durán, se encontró un mensaje pidiendo la dimisión del alcalde, según reportes de los medios locales. Chonillo, por supuesto, sigue en el cargo.

Grupos criminales contra las fuerzas de seguridad

Aunque es poco frecuente, las fuerzas de seguridad, en particular la policía, son blanco de los grupos criminales en Durán. Según datos del Ministerio del Interior, dos policías han sido asesinados en el municipio desde 2010, ambos en actos de violencia atribuidos a bandas. Pero, los datos del Gobierno son sospechosos. En un caso en noviembre de 2022, los datos del Ministerio del Interior identificaron a dos policías asesinados como “estudiantes”. Y el monitoreo de InSight Crime de los informes de noticias sugiere que al menos cinco policías han sido asesinados en Durán desde 2022. 

La policía se enfrenta a la violencia tanto en ataques premeditados como espontáneos. En el incidente de noviembre de 2022 citado anteriormente, los miembros de Chone Killers organizaron el ataque premeditado contra los dos policías. Ese mismo mes, el grupo criminal realizó ataques con explosivos en tres comisarías diferentes del municipio, según funcionarios policiales. Al parecer, los ataques fueron una respuesta a los traslados de miembros encarcelados del grupo fuera de su base en el Centro Penitenciario del Litoral (ver la sección de los Chone Killers).

En julio de 2024, hombres armados asesinaron a un policía en Guayaquil. Según El Universo, el agente había participado en un asalto a una propiedad de los Chone Killers en Durán en 2023, tras lo cual había recibido amenazas y fue trasladado a Guayaquil. Un vocero de la Policía dijo a Extra que el asesinato fue una “retaliación” de grupos criminales, pero no precisó el móvil.

Ataques más espontáneos pueden ocurrir cuando las fuerzas de seguridad sorprenden a los grupos criminales con la guardia baja o en el acto de cometer un delito. En marzo de 2024, por ejemplo, presuntos miembros de un grupo criminal dispararon e hirieron a dos agentes de policía tras ser detenidos en un control policial, según un exfuncionario del gobierno de Durán con conocimiento del caso. Los autores de los disparos escaparon en vehículos de los bomberos de Durán, según el exfuncionario y El Universo.

Otras fuerzas de seguridad, como las fuerzas armadas y los guardias de seguridad, han sido blanco de ataques de las bandas con menos frecuencia que la policía. Según los datos, solo tres guardias de seguridad y tres militares han sido asesinados en Durán desde 2010. Dado que estos dos grupos desempeñan un papel cada vez más central en la lucha del municipio contra el crimen organizado, la violencia de los grupos criminales contra estos actores podría aumentar significativamente.

Notas:

4 Hay que señalar que, evidentemente, otros factores influyeron en este periodo de relativa paz. Uno de ellos fue el papel que desempeñó el líder de los Latin Kings, Manuel Zúñiga, para evitar que los Latin Kings y los Ñetas se enfrentaran. Zúñiga fue asesinado en mayo de 2022.

5 No obstante, es difícil extrapolar los datos de 2016, ya que solo hubo 13 homicidios en todo el año.

6 Esto es frecuente en América Latina y el Caribe, donde los porcentajes más elevados de víctimas masculinas de homicidio son indicativos de niveles más altos de criminalidad organizada en la región, según el Informe Mundial sobre Homicidios de 2023 de la ONUDD.

Insight Crime

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