AMLO inicia su camino hacia una "revolución ciudadana" a la mexicana

AMLO inicia su camino hacia una "revolución ciudadana" a la mexicana
El nuevo presidente de México se ha demorado menos de 48 horas en cumplir sus promesas de campaña más polémicas: abandonó el complejo de Los Pinos, puso a la venta el lujoso avión presidencial y se mudó a las cercanías del antiguo Palacio Nacional, donde despacha desde las 06:00. El político apuesta una suerte de "revolución ciudadana" que, no se oculta entre algunos de sus asesores más cercanos, se "inspira" en el correato.
05 de Diciembre del 2018
Redacción Plan V

Y llegó el día de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). El ex alcalde de la capital mexicana fue posesionado ante el Congreso de la Unión en México en un soleado domingo, ante miles de personas que estuvieron pendientes de la "toma de protesta", como dicen en ese país, del nuevo mandatario. 

En su discurso, AMLO trazó algunos puntos clave de su agenda política: "A partir de ahora se llevará a cabo una transformación pacífica y ordenada, pero al mismo tiempo profunda y radical, porque se acabará con la corrupción y con la impunidad que impiden el renacimiento de México", precisó.

Según López Obrador "en dos años y medio habrá una consulta y se les preguntará a los ciudadanos si quieren que el presidente de la República se mantenga en el cargo o que pida licencia, porque el pueblo pone y el pueblo quita", precisó. 

El nuevo presidente agregó que "Si definimos en pocas palabras las tres grandes transformaciones de nuestra historia, podríamos resumir que en la Independencia se luchó por abolir la esclavitud y alcanzar la soberanía nacional; en la Reforma por el predominio del poder civil y por la restauración de la República. Y en la Revolución nuestro pueblo y sus extraordinarios dirigentes lucharon por la justicia y por la democracia.

Ahora, nosotros queremos convertir la honestidad y la fraternidad en forma de vida y de gobierno. No se trata de un asunto retórico o propagandístico, estos postulados se sustentan en la convicción de que la crisis de México se originó, no solo por el fracaso del modelo económico neoliberal aplicado en los últimos 36 años, sino también por el predominio en este periodo de la más inmunda corrupción pública y privada".


López Obrador asumió en el Palacio Legislativo de San Lázaro cerca del mediodía del domingo. Foto: EFE

Para López Obrador, "nada ha dañado más a México que la deshonestidad de los gobernantes y de la pequeña minoría que ha lucrado con el influyentismo".

Para López Obrador, "nada ha dañado más a México que la deshonestidad de los gobernantes y de la pequeña minoría que ha lucrado con el influyentismo".

Agregó que "Con apego a mis convicciones y en uso de mis facultades, me comprometo a no robar y a no permitir que nadie se aproveche de su cargo o posición para sustraer bienes del erario o hacer negocios al amparo del poder público. Esto aplica para amigos, aplica para compañeros de lucha y familiares. Dejo en claro que si mis seres queridos, mi esposa o mis hijos, cometen un delito, deberán ser juzgados como cualquier otro ciudadano. Solo respondo por mi hijo Jesús, por ser menor de edad", al tiempo que anunció que renunciará a la inmunidad que tiene como presidente de manera que pueda ser juzgado por cualquier delito sin autorización del Congreso. 

Finalizó con esta oferta: "Pero también dejo en claro que bajo ninguna circunstancia habré de reelegirme, por el contrario, me someteré a la revocación del mandato porque deseo que el pueblo siempre tenga las riendas del poder en sus manos. En dos años y medio habrá una consulta y se les preguntará a los ciudadanos si quieren que el presidente de la República se mantenga en el cargo o que pida licencia, porque el pueblo pone y el pueblo quita, y es el único soberano al que debo sumisión y obediencia".

La vuelta a Palacio Nacional

Tras los eventos en el Palacio Legislativo, en donde estuvo acompañado de varios jefes de Estado de la región, como el presidente del Ecuador Lenin Moreno y el de Bolivia, Evo Morales, a quienes distinguió durante el discurso llamándolos amigos -no tuvo la misma diferencia para el venezolano Nicolás Maduro- AMLO se trasladó al antiguo Palacio Nacional, en el centro histórico de la ciudad de México, en donde está previsto que viva y despache durante los próximos seis años. 


El nuevo presidente ha pedido que se adecué un departamento en el Palacio Nacional, que es un museo desde hace décadas. Foto: Milenio de México

El centenario edificio, que fue como muchos palacios de gobierno de la región la sede de los virreyes españoles antes de servir de casa de gobierno de la República, no tiene uso residencial desde hace más de un siglo, pues la mayor parte son oficinas y museos. Sin embargo, López Obrador recurrió durante su campaña a muchos simbolismos, uno de esos, abandonar el complejo presidencial de Los Pinos, un conjunto cerrado enclavado en el Bosque de Chapultepec, para volver al antiguo Palacio. El más famoso inquilino de Palacio fue Benito Juárez, un presidente de México contemporáneo de Gabriel García Moreno, caracterizado por su austeridad, quien vivía en un apartamento en el Palacio que hoy es un museo en su memoria. 

El más famoso inquilino de Palacio fue Benito Juárez, un presidente de México contemporáneo de Gabriel García Moreno, caracterizado por su austeridad, quien vivía en un apartamento en el Palacio que hoy es un museo en su memoria.

Paseo en Los Pinos

Pero mientras decide donde vivirá, AMLO ordenó abandonar el complejo presidencial de Los Pinos y abrirlo al público: ese mismo primero de diciembre, cientos de personas se agolpaban para entrar a conocer la antigua residencial oficial, ahora declarada como "centro cultural". Guías del Ministerio de Cultura mexicano acompañaban a los visitantes para que recorran las salas y oficinas del Ejecutivo, de donde evidentemente se había retirado todo lo de valor. Las habitaciones de los pisos altos, donde vivía la familia presidencial, no eran accesibles. Un guía entrevistado por el canal Televisa admitió que tenían pocos registros del sitio como centro cultural, pues fue construido como complejo político. 

El último vuelo del avión


Sin comprador todavía, el avión presidencial ha sido enviado a California para ponerlo en venta fuera del país.

Mientras tanto, ministros de AMLO convocaron a la prensa para anunciar el envío del avión presidencial mexicano, un Boeing 787 hacia San Bernardino, en California, donde será puesto a la venta. Como estará parado hasta tanto, mecánicos de la Fuerza Aérea Mexicana también se instalarán ahí con la nave para darle mantenimiento. El enorme hangar que alberga la nave en el aeropuerto de México también será destinado a otros usos. Los reporteros pudieron observar el avión por dentro, con la habitación para el presidente, que contenía una cama, y un baño, así como un despacho. La nave, bautizada "José María Morelos y Pavón", no tiene comprador todavía, pero es evidente la maniobra política del nuevo Gobierno de ponerle el cartel de "Se vende" para cumplir su promesa de campaña. Decenas de aviones y helicópteros del Gobierno Federal mexicano también serán vendidos, anunciaron los ministros de AMLO, sin precisar en qué se van a transportar los funcionarios. 

¿Un neocorreísmo?

Pero aunque hay puntos que distancian a AMLO de Rafael Correa -su declaración de que no piensa reelegirse o de que no va a poner las "manos en el fuego" ni por sus parientes es un ejemplo- hay otros que parecen entroncar con la demagogia correísta, como el abandono del complejo de Los Pinos o la apresurada devolución del avión presidencial. 

Para el analista John Ackerman, no se puede comparar a Correa con López Obrador. 

En diálogo con PLANV, John Ackerman, un cercano asesor de AMLO (quien no tiene todavía un cargo en el actual Gobierno), negó enfáticamente cualquier similitud: "No me atrevo a hablar del caso ecuatoriano y creo que hay que analizar los conceptos propios. Pienso que es irresponsable hacer esas comparaciones automáticas y fáciles. Cada país tiene su propia dinámica política y lo que pasa en México en la actualidad es que estamos en un sistema profundamente autoritario. Hay censura contra los medios, hay asesinatos contra periodistas, hay presos políticos, hay masacres brutales cometidas por las Fuerzas Armadas, la desaparición forzada de 43 estudiantes, la justicia y el poder electoral controlados por el Ejecutivo. Eso que tú señalas como un problema de autoritarismo ya está pasando en México, AMLO lo que está proponiendo es una verdadera transición democrática mexicana. Es absurdo pensar que quien está luchando por la democracia va a imponer un sistema autoritario. No se valen esas comparaciones ni con Trump, ni con Chávez, ni con quien sea. AMLO está luchando por libertad de expresión y elecciones limpias. Ha dicho claramente que va a respetar la libertad de expresión y de empresa".

Para John Ackerman, "son gestos muy simbólicos y prácticos, AMLO está dando el ejemplo de que el dinero no es importante, sino servir al pueblo. No va a vivir en una mansión emulando a los ricos, no va a cobrar millones sino lo necesario para vivir". 

Ackerman, quien se dirige a Rafael Correa como "admirado" y acaba de promover en la Universidad Nacional Autónoma de México un debate sobre las "revoluciones ciudadanas" destaca también que la venta del avión y el abandono de Los Pinos "son gestos muy simbólicos y prácticos, AMLO está dando el ejemplo de que el dinero no es importante, sino servir al pueblo. No va a vivir en una mansión emulando a los ricos, no va a cobrar millones sino lo necesario para vivir, porque esos recursos hacen falta para becas, para hospitales, para el campo. Es una austeridad republicana, diferente de la austeridad neoliberal que recorta programas sociales y aumenta los salarios de los burócratas".